Ahora que la educación tiene atención… ¿y el recurso para la formación docente?

Claudia Ramos · 27 de febrero de 2026

Ahora que la educación tiene atención… ¿y el recurso para la formación docente?

Durante semanas, la educación volvió a ocupar titulares. No por sus resultados ni por sus desafíos estructurales, sino por un conflicto interno en la Secretaría de Educación Pública. Las redes sociales hicieron lo suyo: amplificaron el enfrentamiento, multiplicaron versiones y convirtieron el tema en tendencia.

La salida del director general de Materiales Educativos dio pie a la discusión sobre la necesidad de cambiar o mantener el contenido de los libros de texto. Se analizó quién respondió a quién, quién llegó a dónde y cómo se van los que se fueron. En fin, se polarizó la conversación.

Pero en medio de todo ese ruido, y aprovechándome del impulso mediático del tema, vale la pena plantear una pregunta de fondo: ¿se habló de lo realmente importante?

Los libros de texto son herramientas, no enseñan por sí mismos. Así como en la música los instrumentos no producen melodías ni ritmos por sí solos, en el aula ocurre lo mismo: son las maestras y los maestros quienes convierten un libro en aprendizaje. El libro no educa, educa el docente.

Y, sin embargo, mientras el debate giraba en torno al contenido de los materiales, casi nadie habló del respaldo que tiene el magisterio para formarse, actualizarse y sostener las transformaciones que se le exigen. Porque ese tema no genera clics, no polariza, no viraliza, pero sí determina el futuro de millones de estudiantes.

Y es aquí donde introduzco un tema para ilustrar cómo los aspectos relevantes los hemos dejado de lado. El 1 de enero de 2026 entró en vigor el Presupuesto de Egresos de la Federación (SHCP, 2025a), en el que se presenta una cifra que, aun cuando fue advertida en su momento, pasó inadvertida: el presupuesto para el Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP) no registró un crecimiento sustantivo.

Los recursos destinados a este Programa, aquel del que dependen los procesos de formación y profesionalización de las y los maestros, confirmaron lo que ya se venía señalando: si bien existe un incremento marginal respecto al año anterior, se mantiene una tendencia de erosión presupuestal que consolida una reducción histórica en esta materia.

Para ponerlo en términos más claros y evitar que las cifras, por su magnitud, pierdan significado, el monto presupuestado equivaldría, si se distribuyera entre cada docente, a aproximadamente 92 pesos anuales por maestra o maestro en educación básica y a cerca de 77 pesos por docente al año en educación media superior. Es decir, menos de lo que cuesta una comida sencilla, un cuaderno o el transporte de una semana al trabajo.

Si esto no fuera suficientemente alarmante, se encuentra también que el presupuesto vinculado directamente a los procesos profesionalizantes de la carrera docente (conocido coloquialmente como USICAMM) se encuentra en su nivel más bajo en la última década, con una reducción nominal del 99 % con respecto a 2016, año en que operó el Servicio Profesional Docente que fue producto de la reforma del 2013.

Con esas cantidades y esa tendencia presupuestal no se construye un sistema sólido de actualización pedagógica y no se puede hablar de una “nueva carrera docente”, no se fortalece la práctica docente y no se acompaña una reforma curricular.

Lo lamentable es que en 2025, ante alertas sobre el bajo financiamiento para la formación docente, el propio Congreso habló de revisar el presupuesto (Mexicanos Primero, 2025). Pero el monto aprobado para 2026 se mantuvo sin modificación (SHCP, 2025a; SHCP, 2025b). La revisión no se tradujo en un incremento presupuestal. El problema fue advertido por diversos sectores y reconocido por el Congreso, pero la corrección no llegó.

Dado este escenario resulta paradójico observar que, mientras la Nueva Escuela Mexicana, la consolidación del Bachillerato Nacional y la promesa de una nueva carrera docente implican transformaciones profundas en los enfoques y metodologías educativas, así como mejores oportunidades para las y los docentes, la inversión en el desarrollo profesional docente se mantiene en un piso históricamente bajo.

Es preocupante el silencio que se guarda ante esta reducción. Es alarmante que, como sistema educativo, no exista una vigilancia crítica sobre las decisiones que en materia presupuestal se están tomando en torno a la inversión que va directo al fortalecimiento de las capacidades del magisterio.

Resulta también inquietante, por decirlo menos, que el SNTE no ejerciera una presión más firme durante la discusión presupuestal, aun cuando en el Pliego Nacional de Demandas 2026 establece la necesidad de un nuevo sistema de carrera y el fortalecimiento de la profesionalización permanente (SNTE, 2026).

De ahí la necesidad de apuntar la grave posición en la que, como sociedad, nos colocamos al concentrarnos en el conflicto visible, en el intercambio mediático, en la polémica del momento, pero dejamos pasar y damos la vuelta a lo sustantivo.

Y lo sustantivo en este tema es simple: sin inversión suficiente en quienes enseñan, la transformación educativa corre el riesgo de quedarse en el papel.

Hay que decirlo claramente: los libros, los funcionarios y las tendencias van a pasar, pero la calidad del sistema educativo dependerá, en última instancia, de la formación de quienes están todos los días y por muchos años frente a grupo.

Y ese debate -el del presupuesto, la formación y la carrera docente- merecería más atención, mayor cobertura y mejor análisis por parte de todos quienes estamos interesados en educación, que cualquier conflicto mediático.

* Gustavo A. Hernández López es colaborador invitado de Mexicanos Primero (@Mexicanos1o).

 

Referencias:

Mexicanos Primero. (2025, 8 de octubre). Abren posibilidad de ajustar presupuesto para formación docente. EDUNoticias.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público (2025a). Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2026. Analíticos presupuestarios. Gobierno de México.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2025b). Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2026. Anexo funcional. Gobierno de México.

Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. (2026). Entrega el SNTE su Pliego Nacional de Demandas 2026 [Comunicado]. SNTE.