blogeditor · 23 de septiembre de 2011
Después de tanto protegerse, de escudriñar la personalidad del otro, de intentar olisquear cualquier rastro de mentira en su discurso…el monstruo cayó. Para ser más precisos, le derribaron sus altos, altísimos muros. El monstruo quedó desnudo frente a esa criatura alada que supo escalar sus paredes para después cargarlo entre sus brazos y llevarlo a dar un paseo por el cielo.
“El abandono amoroso crea monstruitos que construyen paredes para que ningún ser ose volver a desgarrarlos como aquella primera vez, fatal. Es, en verdad, como vivir dentro de cuatro paredes por un tiempo. El monstruo no tiene que preocuparse por evaluar los sentimientos de los demás –y mucho menos los propios-; por fin puede tener los ojos descansados porque no hay nadie lo suficientemente cerca que pueda traspasarle la carne”, escribió ella hace tres meses.
A quien osaba acercarse de más, el monstruo le mostraba su peor rostro con el objetivo de ahuyentarlo. ¿Por qué? Porque “el abandono amoroso puede hacer de ti un pequeño monstruillo temeroso, desconfiado, agresivo. Un ente que ve con ojos entrecerrados cualquier muestra de afecto o de interés con el objetivo de asegurarse que no le están tomando el pelo. Un monstruito que pretende anticipar cada pensamiento del otro y siempre considerar la posibilidad de que todo saldrá mal para aniquilar, de raíz, cualquier especie de ilusión que se vaya gestando dentro de sí, porque un monstruillo no puede darse el lujo de calcinarse con el fuego de un coche bomba de nuevo. Mejor pecar de calculador que pecar de pendejo.”
Sin embargo, algún día tenía que volver a pasar. La criatura alada se puso frente al monstruo, peligrosamente cerca. El monstruo lo olisqueó con cuidado y, para su sorpresa, la criatura alada lo olisqueó de vuelta. Los dos se descubrieron y ninguno huyó.
El monstruo intentó con todas sus fuerzas poner la peor de sus caras, pero la criatura alada ni así se rindió. En lugar de desplegar sus alas para emprender de nuevo al cielo, tomó al monstruo entre sus brazos y comenzó por acariciarle su melena de león.
Cuando la criatura alada abrió la boca, el monstruo se dio cuenta que entendían la misma lengua. All we need to do is make sure we keep talking, como diría Pink Floyd en “Keep talking”.
Y cuando hablaron, hablaron de sus “cerdos”, esas partes oscuras de uno mismo que aunque uno se empeñe en mantenerlos bien guardaditos en el chiquero, de pronto se le escapan y hacen sus desmadres en el campo: cagan la cosecha, muerden las flores, persiguen a los pollos…
El “cerdo” del monstruo es inseguro, desconfiado, negativo, fantasea con la muerte, es egoísta, desconsiderado, a veces frío y flojo. Ya se lo advirtió a la criatura alada y ésta aceptó. Claro, también tiene un “cerdo”, como TOD@S.
Después de aceptarse por entero, la criatura alada tomó al monstruo entre sus brazos y se lo llevó a volar. Se detuvieron en una montaña y ahí decidieron quedarse. Ahí están.
We live on a mountain
Right at the top
There´s a beautiful view
From the top of the mountain
Sin embargo, el “cerdo” del monstruo siempre le juega sucio y…
Every morning I walk towards the edge
And throw little things off
Like car parts, bottles and cutlery
Or whatever I find lying around
It´s become a habit
A way to start the day
Es como coquetear con el peligro, con la idea de que todo lo que ambos construyen día con día se vaya al carajo, ruede por el barranco y se estrelle contra las rocas para que después el recuerdo se vaya con las olas del mar. Después de todo, el monstruo tiene la mala maña de fantasear en exceso con la muerte, ¿no?
It´s early morning, no one is awake
I´m back at my cliff, still throwing things off
I listen to the sounds they make on their way down
I follow with my eyes ´til they crash
I imagine what my body would sound like
Slamming against those rocks…
Sin embargo, esta vez el monstruo se rehúsa a cagarla. Por ello, tomó la decisión de dejar de agobiar a su criatura alada con todos esos pensamientos moribundos, negativos y destructivos para comenzar a construir.
I go through all this
Before you wake up
So I can feel happier
To be safe up here with you
¿Y cómo no querer construir, cuando los brazos de la criatura alada son los más cálidos que han sostenido el esqueleto del monstruo?
Y aquí, otras versiones: