En Xochimilco, mientras haya vida se defiende al humedal

Redacción Animal Político · 4 de diciembre de 2024

En Xochimilco, mientras haya vida se defiende al humedal

“Años atrás, cuando niñas, las cosas eran sencillas. La vida, fascinante. El tiempo, una broma.  Los viajes, algo extraordinario. Una montaña que se podía saltar con los dedos a través de la ventana. Aroma a tierra mojada. Luego una crece, tiene deudas, trabaja, olvida mirar por la ventana. Los automóviles que estorban, las luces rojas y verdes que regulan la velocidad de los traslados, de la vida.  Nos dicen que llegar más rápido es mejor”.

Sobre esto reflexiona “María” (nombre ficticio) mientras mira al cielo que amenaza con derramarse sobre la alcaldía Xochimilco. María es parte de un grupo de personas defensoras de derechos humanos que intentan rescatar un humedal sobre el que se construyó un puente vehicular en Canal Nacional, en Xochimilco, entre los años 2019 y 2021. Como estudiante de Historia ha escuchado un sin fin de relatos de ese sitio, ha conocido de la importancia de los humedales y del proceso que llevó a convertir la zona en sitio Ramsar y patrimonio mundial de la Humanidad. Como fotógrafa ha atestiguado cómo se ha transformado este lugar único, hábitat privilegiado de los ajolotes, ha visto el vuelo migratorio de las garzas y el crecimiento de los ahuehuetes, esos árboles ancestrales fundamentales para las chinampas, y ha escuchado la sinfonía única de las ranas de Xochimilco. Con tristeza, también ha visto la destrucción de su territorio.

María explica que “solo se ama lo que se conoce y lo que se ama, se protege”. Esta máxima es la que ha guiado a Yo protejo el humedal, un proceso de movilización socio-legal que intentó detener la construcción del puente vehicular “Cielito Lindo”. Esta obra, impulsada por el gobierno de la Ciudad de México, se construyó con base en un “acuerdo de facilidades” 1 por medio del cual se permitió la aprobación del puente sin cumplir con los requisitos legales para realizarse en una Área Natural Protegida (ANP) estatal. Así, la obra no se sometió a ningún proceso de evaluación de impacto ambiental y se vulneraron los derechos a un medio ambiente sano, a la participación y a la información de las personas que habitan este ecosistema. Tampoco se realizó un proceso de consulta a los pueblos y barrios originarios de Xochimilco, lo que implica particularmente afectaciones graves a sus derechos humanos.

“Por eso salimos a las calles a protestar. No se vale que hagan estas obras sin consultarnos. No se vale que destruyan estos sitios sin antes evaluar los daños ambientales, no se vale que solo piensen en autos y no en bicis y peatones, o en quienes nos movemos en transporte público. Por eso interpusimos amparos”, explica María.

Sumado a las manifestaciones, Yo protejo el humedal apostó por el camino jurídico para la protección de sus derechos y la defensa del humedal desde 27 de junio de 2020. Sin embargo, el camino ante el Poder Judicial no fue lo esperado: las suspensiones no fueron otorgadas pues le dieron más valor al puente vehicular que a la protección del humedal y el asunto fue sobreseído, es decir, el Juez Quinto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México no estudió las riesgos reales que tenía la destrucción del humedal y, por el contrario, argumentó que la obra era compatible con el cuidado del medio ambiente ya que agiliza el tráfico y con ello evita las emisiones de CO2 (sí, más que un humedal vivo que retiene naturalmente los gases de efecto invernadero). El juzgador también dijo que tenía los permisos de  las autoridades y que, dado el avance de la obra, ya no valía la pena recuperar o restaurar el ecosistema destruido. Esto lamentablemente fue confirmado por el Décimo Quinto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa de la Ciudad de México.

“Desde el principio, los jueces no nos escucharon. Permitieron el avance de la obra aun con las irregularidades que tenía. Nos negaron el amparo de la justicia porque según ellos la obra sí tenía permisos y el visto bueno del comité Ramsar, pero eso es falso. Y mira las consecuencias. El puente se inunda cada vez que llueve. Por eso nosotras también seguimos aquí, pidiendo justicia. Y si los Tribunales en México no nos hacen caso, iremos a donde nos escuchen”, adelanta María.

Bajo esa consigna, un grupo de personas defensoras acompañadas por Bicitekas A. C., Xochimilco Vivo y Territorios Diversos para la Vida (TerraVida) acudimos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para presentar una petición, pues la justicia mexicana no resultó efectiva para proteger los derechos violentados al humedal ni a las personas que habitamos ese territorio.

Tenemos la esperanza de que la justicia internacional llegue y, con ello, la muy posible restauración del humedal, la demolición del puente -que no ha resuelto ningún problema de movilidad- y el reconocimiento nacional de que el acuerdo de facilidades es contrario a los derechos humanos-ambientales. Esto ayudaría a que no vuelva a ocurrir algo similar, como ya ha sucedido. Y es particularmente grave que, ante la crisis climática, se permita la destrucción de un sitio de interés ambiental en una ciudad como la capital de México.

Recientemente, la CIDH notificó la admisibilidad del caso, es decir, la petición ha sido notificada al Estado Mexicano para que realice su contra-argumentación. Sabemos que este es solo un paso dentro de un camino largo, pero las personas defensoras de Xochimilco, como María, saben que la lucha, la espera y la dignidad valen la pena porque, a pesar de todo, el humedal sigue vivo y mientras ellas vivan, también seguirán resistiendo.

* Territorios Diversos para la Vida (TerraVida) es una organización interdisciplinaria que colabora con los procesos de cuidado y defensa de la naturaleza, tierra y territorio a través del diálogo de saberes, investigación colaborativa, impulso de procesos colectivos y defensa integral de derechos humanos. Página web, Instagram, Facebook.

1 Este acuerdo fue el antecedente del Acuerdo presidencial de 22 de septiembre de 2021 por el cual se considera a proyectos y obras del Gobierno de México como de interés público y seguridad nacional, así como prioritarias y estratégicas para el desarrollo nacional.