Redacción Animal Político · 16 de abril de 2024
El pasado viernes 39,724 ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero empezaron a recibir notificaciones del INE, en las que se informaba que su estatus en la lista nominal de electores había cambiado y ahora era improcedente. Esos casi 40 mil ciudadanos representan el 18 % de quienes se habían inscrito. No es un universo menor. Por supuesto se agradece cualquier ejercicio que abone a la certeza y solidez del padrón, pero parece un poco exagerado asumir que el 18 % de los registros tiene alguna irregularidad seria.
Veamos. El INE determinó hacer una revisión exhaustiva de una muestra de 42,436 registros y el resultado es que se encontraron anomalías en 39,724, es decir en el 93,6 % de la muestra. Otra vez, la duda es qué hubiera pasado si el tamaño de la muestra se incrementara. No pareciera que estemos ante universos convencionales de una revisión registral, más bien da la impresión de que algunos criterios de revisión se endurecieron. Una regla de oro en cualquier depuración es sólo dar de baja a aquel del que se tiene certeza incumple requisitos, en este caso pareciera que ante la duda se optó por la cancelación del derecho.
A muchos de esos casi 40 mil ciudadanos el propio INE les había informado en febrero que su trámite había sido exitoso, comunicación incorrecta porque, en efecto, todavía había que hacer una revisión. Pero el cambio de estatus que al principio era improcedente a secas, afortunadamente ahora se ha modificado, y se han abierto vías para subsanar errores. Es decir, dentro de los 39 mil registros revisados debe haber un conjunto muy importante de solicitudes que sean fácilmente subsanables y otro universo de registro realizados claramente con dolo.
Llama la atención también el perfil de los registros emproblemados: se trata de credenciales tramitadas mayoritariamente en territorio nacional, y por el volumen de quejas y casos expuestos en redes sociales, se trata básicamente de jóvenes estudiantes e incluso miembros del cuerpo diplomático. Esto quiere decir que son fundamentalmente ciudadanos en tránsito, no necesariamente residentes, que piensan retornar al país, y por tanto no optaron por tramitar su credencial en el extranjero.
El haber ampliado el plazo para subsanar errores hasta el 5 de mayo es un acierto del INE, pues seguramente habrá muchos casos que en efecto puedan recuperar su condición de registros procedentes. Sin embargo, difícilmente se logrará recuperar al 100 % el universo original. Ojalá que el acto de molestia generado hacía algunos de nuestros connacionales que viven en el extranjero se pueda resarcir y pronto tengamos buenas noticias respecto de la evolución del listado nominal para votar fuera de México.
Por último, me parecer que hay que aislar la posible impericia que llevó a cambiar el estatus de casi 40 mil ciudadanos, de los estándares de calidad del padrón electoral en su conjunto. En estos días el INE tiene que aprobar el padrón electoral y es deseable que el incidente del listado en el extranjero no contamine el debate. Pronto tendremos las cifras de la verificación nacional muestral, que como siempre, espero nos confirmen la solvencia de nuestro padrón.
* Rodrigo Morales M. (@rodmoralmanz) fue consejero electoral en el Instituto Electoral del Distrito Federal y en el Instituto Federal Electoral. Actualmente es consultor internacional en materia electoral.