Las visas: ¿Estados Unidos llevará a los gobernadores de Morena a la justicia?

Redacción Animal Político · 19 de mayo de 2025

Las visas: ¿Estados Unidos llevará a los gobernadores de Morena a la justicia?

El reciente anuncio del retiro de la visa para acceder a Estados Unidos de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, sumada a las medidas espejo contra el presidente municipal de Matamoros, Tamaulipas, y al gobernador de esa entidad, Américo Villarreal, ha levantado un ambiente que podríamos considerar hasta de esperanza entre la oposición mexicana, que no sabe cómo llamar a cuentas la corrupción de Morena y sus mandatarios o combatir su persistente popularidad en las encuestas, como pudimos ver en un video casi celebratorio de la medida por parte del presidente del PAN, Jorge Romero en sus redes sociales.

No pretendo exculpar a los gobernadores oficialistas; es públicamente conocida la situación del robo de combustible en Tamaulipas así como la vinculación de cuadros de este partido con el crimen organizado. Sin embargo, es importante que tanto la ciudadanía como la oposición hagamos consciencia de que la rendición de cuentas de estos funcionarios tiene que exigirse desde México. Como comenté hace unos meses: Trump no va a venir a salvarnos. y el caso del retiro de visas es una muestra más de eso y no de una verdadera vocación de justicia por parte de nuestro vecino del norte.

En 2017, bajo el primer mandato de Donald Trump, el gobierno de Estados Unidos congeló las cuentas y prohibió hacer negocios con cualquier empresa estadounidense de dos luminarias mexicanas: el entonces capitán de la selección mexicana de futbol, Rafael Márquez, y del cantante del género de banda, Julión Álvarez. En aquella ocasión la opinión pública no esperó para hacer hogueras de ambas figuras. En especial por el apoyo de Márquez a candidatos del PAN a elección popular, y la propensión a discriminar a los artistas del género de Álvarez. Como expliqué en aquel entonces, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de Estados Unidos tiene la costumbre de acusar primero e investigar después. 7 años después, ninguna investigación ni condena pesan sobre Márquez o Álvarez. Por supuesto que nadie les pidió disculpas ni en Estados Unidos ni en México por el daño a sus carreras. La música de Álvarez estuvo años sin poderse escuchar en las principales plataformas de streaming derivado de este caso.

Ahora se ha hecho mucho ruido a partir de un reportaje de la agencia de periodismo de investigación ProPublica sobre el caso de las visas de los gobernadores. Pero me parece que o no se está leyendo más allá del titular, o se está omitiendo en la conversación un detalle importante. La nota del periodista Tim Golden aclara que sus fuentes revelaron que -caso contrario a Márquez y Álvarez- el gobierno de Estados Unidos no tiene planeado sanciones financieras para los gobernadores morenistas. Además de documentar que estas medidas fueron tomadas como respuesta al cese de coordinación del gobierno mexicano con varias agencias mexicanas anticrimen, por lo cual podrían estar motivadas políticamente. No olvidar que ya en otros casos la administración Trump ha utilizado medidas que van desde lo mercantil hasta este tipo de acciones hostiles para presionar a gobiernos a ceder en los temas de su interés. Para no ir mas lejos, se canceló también la visa del presidente de Colombia, Gustavo Petro, después de que este se negara a aceptar un vuelo militar de migrantes deportados.

Desde la oposición organizada mal haríamos en auparnos en las acciones de Trump y ligarnos al mandatario estadounidense o como simpatizantes de sus políticas que son sumamente impopulares a nivel global. Acorde a la analista del New York Times, Matina Stevis-Gridneff, el factor Donald Trump fue determinante en las victorias de los partidos en el gobierno en las recientes elecciones en Canadá y Australia, del mismo modo que ligarse al magnate trumpista, Elon Musk, acabó siendo un freno en las encuestas para Alternativa para Alemania (AfD), el partido de la extrema derecha alemán. Es que las medidas de Trump y su grupo político lejos de propugnar por el Estado de Derecho y un auténtico combate al crimen organizado global, están realmente ordenadas en construir un orden económico mundial en torno a su ideología mercantilista, sus posiciones xenófobas sobre la migración, y el establecimiento de relaciones internacionales respecto a un paradigma transaccional: todo lo que yo gane, tú lo pierdes.

Es por esto que los mensajes nacionalistas como el del nuevo primer ministro canadiense, Mark Carney: “Canadá no está en venta” han sido tan exitosos. En ese sentido, Claudia Sheinbaum lleva las de ganar en la esfera interior en México. Los mexicanos están conscientes de cómo Trump ha perseguido a nuestros familiares en su territorio, de cómo sus aranceles han golpeado a nuestra industria centrada en el modelo exportador. Simplemente la histórica planta de Chrysler, ahora Stellantis, en mi ciudad tuvo que hacer un paro producto del anuncio de los primeros aranceles. Como opositores tenemos que preguntarnos: ¿queremos vernos como fanáticos del hombre que está golpeando a nuestros connacionales y nuestra economía?

Paradójicamente, la avenida opuesta está abierta. Desde 2016 eran evidentes las coincidencias ideológicas y programáticas entre Morena y el trumpismo. Su ataque a las agencias gubernamentales de regulación, su desdén al Poder Judicial y ahora, en 2025, Trump incluso ha comenzado a abrazar la “austeridad” que es tan popular en México, ante el desastre económico que muchas de sus políticas comerciales están causando. Esto sin dejar de lado, claro está, la exigencia de que estos gobernadores y funcionarios públicos de Morena rindan cuentas a la ciudadanía. Lo vimos hace unos cuantos meses con el proceso de desafuero contra Cuauhtémoc Blanco, el resorte automático del gobierno ante cualquier acusación a los suyos es la negación y la impunidad. Pero esa rendición de cuentas tiene que exigirse en nuestras cámaras federales y locales, en nuestras calles y en nuestros medios. De otra manera estamos abriendo la puerta discursivamente a que se nos ligue con la agenda trumpista y perdemos efectividad en el justo reclamo de rendición de cuentas.

* Saul Vazquez Torres (@sawie) es Licenciado en Relaciones Internacionales por el ITESM, Campus Santa Fe. Asociado del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), integrante de la Red de Norteamericanistas del CISAN-UNAM. Miembro del Consejo del PRD – Estado de México.