Desigualdades, discriminaciones y violencias hacia las trabajadoras del hogar remuneradas

Redacción Animal Político · 25 de noviembre de 2023

Desigualdades, discriminaciones y violencias hacia las trabajadoras del hogar remuneradas

Cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y Niñas, una de las más persistentes y devastadoras porque las excluye, les impide participar en condiciones de igualdad en la sociedad y va dejando consecuencias físicas, económicas y psicológicas en ellas. Este tipo de violencia no discrimina, puede llegar a afectar a mujeres y niñas de cualquier sector, sin embargo, hay grupos más vulnerables a sufrir diversas violencias por las asimetrías de poder que hay en sus entornos, como las trabajadoras del hogar remuneradas.

Más del 60 % de mujeres en México trabajan en el mercado informal porque lo ven como una alternativa flexible que les permite empatar la injusta carga de tareas de cuidados que tienen que asumir, a pesar de ser trabajos de renta baja y sin ningún tipo de prestación, y este ha sido el caso por muchos años de las trabajadoras del hogar. Esta violencia económica y laboral ha tenido consecuencias en muchos ámbitos de la vida de las mujeres.

En México existen 2 millones 416 mil 908 personas de 15 años y más que realizan trabajo doméstico en un hogar y que reciben un salario; nueve de cada diez son mujeres. A partir del 2022, la ley las reconoce como personas trabajadoras del hogar remuneradas y, por ende, deben contar con todos los derechos laborales y registro obligatorio a la seguridad social (LFT, 2019; LSS, 2022). Sin embargo, en su gran mayoría siguen trabajando en condiciones de  informalidad.

Son una importante representación de mujeres indígenas y migrantes internas y con marcadas desigualdades frente el resto de la población ocupada: sólo 1.4 % de las personas trabajadoras del hogar tiene registro ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS, 2023) -de los cuales, 67 % son mujeres y 33 % hombres-; 96 % continúa sin acceder a derechos laborales, sólo 2 % tiene contrato escrito y su salario promedio mensual es de $ 4,839 (ENOE, 2023). Además, los hombres que realizan este trabajo son quienes en promedio ganan más o tienen más derechos laborales garantizados que las mujeres trabajadoras del hogar.

Datos y testimonios de organizaciones de este sector dan cuenta de la violencia económica cuando las personas empleadoras no les pagan horas extras, vacaciones o aguinaldo; de la violencia laboral cuando existe explotación porque los horarios de trabajo son demasiado largos o tienen que realizar actividades que ponen en riesgo su salud; de la violencia psicológica cuando reciben insultos, amenazas, burlas o son castigadas o privadas de alimentos. Y de la violencia sexual ante los constantes acosos y hostigamientos sexuales que implican insinuaciones visuales, gestuales y comentarios con contenido sexual, peticiones para que accedan a relaciones o actos sexuales, tocamientos indebidos sin su consentimiento y chantaje o coacciones sobre terminar la relación laboral en caso de que no quieran aceptar.

También enfrentan múltiples discriminaciones. De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Discriminación en 2022, una de cada tres trabajadoras del hogar reportaron haber vivido al menos una situación asociada a la discriminación en los últimos 5 años: al 24 % las han hecho sentir mal o mirado de forma incómoda; el 20 % ha recibido insultos y burlas, y también, maltrato o abuso de las personas que las contratan; a casi 11% las han agredido intencionalmente y al 5 % las rechazaron o excluyeron de actividades sociales. El 13 % ha sido menospreciada por su forma de vestir o arreglo personal; el 12 % por su género, el 9 % por su clase social, el 8 % por su manera de hablar y el 4 % por su tono de piel (ENADIS, 2022).

Las constantes omisiones a sus derechos, discriminaciones y violencias se intensifican y agravan ante la falta de información gubernamental sobre los derechos, instituciones de gobierno y mecanismos de defensa laboral a los que deberían tener acceso, por ejemplo: en la Ciudad de México, el 65 % de las personas trabajadoras del hogar remuneradas encuestadas por COPRED en 2021 desconocían a las instituciones de defensa del trabajo y, a nivel nacional, sólo una de cada diez personas de 18 años y más a las que se les negó injustificadamente algún derecho denunció ante una autoridad o institución (CONAPRED, 2017).

Es fundamental que las personas trabajadoras del hogar conozcan sus derechos y tengan cada vez mas información y herarmientas para hacerlos valer, por ello, este año desde Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) trabajamos para fortalecer los liderazgos de las trabajadoras y promovemos herramientas para su defensa, como la Ruta de Atención en Casos de Violencia Sexual hacia las trabajadoras del hogar remuneradas,  que hemos actualizado de la mano de organizaciones e instituciones públicas. Es una herramienta que provee información para identificar la violencia sexual y sus principales manifestaciones (abuso, hostigamiento, violación); y plantea los distintos niveles de atención a los que se puede recurrir: atención inicial, denuncia penal y protección laboral.

Para cada nivel de atención se especifican los servicios e instituciones públicas que deben brindar servicios médicos, psicológicos, legales y de protección laboral a nivel federal y estatal, enfatizando que para recibirlos no es necesario que tengan un contrato, estén registradas en la seguridad social ante el IMSS o presenten una denuncia penal. El enfoque interseccional de la herramienta incluye las medidas especiales que las instituciones deberían garantizar en caso de que las trabajadoras del hogar sean menores de edad, indígenas, migrantes o tengan alguna discapacidad.

Por otro lado, creamos con instituciones públicas y organizaciones de trabajadoras del hogar una Cartilla informativa sobre las quejas que pueden interponer cuando sus derechos laborales son vulnerados, cuando existe omisión de personas servidoras públicas  o cuando viven cualquier tipo de violencia y requieren servicios de orientación.

Si bien informar es un paso para enfrentar los problemas, no puede ser el único. La relación de desigualdad, discriminación y violencia tiene impactos negativos importantes para las trabajadoras del hogar remuneradas como la negación de sus derechos o la reproducción de prejuicios y prácticas discriminatorias, expresiones  racistas y clasistas, y una marcada violencia por razón de género que es fundamental revertir para garantizarles una vida y un trabajo digno.

Las desigualdades, discriminaciones y violencias que viven cotidianamente las trabajadoras del hogar no pueden ser vistas de manera aislada o sólo como un problema de cambio de creencias y actitudes de ciertas personas hacia ellas, por el contrario, son problemas estructurales que están vinculados. Las distintas condiciones que las trabajadoras del hogar presentan por su género, clase, raza, edad, lugar de residencia, idioma, escolaridad y por la desvalorización social que existe hacia el trabajo doméstico y de cuidados; son factores que se intersectan y producen desigualdades y discriminaciones significativas que aumentan la vulnerabilidad a sufrir diversos tipos de violencias.

Los retos para el Estado son inmensos y las soluciones deben ser integrales, pero requieren también de la responsabilidad de personas empleadoras y de toda la sociedad.

@ISBeauvoir

 

Referencias:

COPRED (2021). Informe sobre la situación de los derechos de las personas trabajadoras del hogar en la Ciudad de México. Consejo para prevenir la discriminación en la Ciudad de México.

ENADIS (2022). Encuesta Nacional sobre Discriminación – Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, CONAPRED.

ENADIS (2017). Encuesta Nacional sobre Discriminación – Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, CONAPRED.

ENOE (2022). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. INEGI.

IMSS (2023). Puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social. Boletín de Prensa No. 554/2023, 6 de noviembre de 2023.

LFT (2019). Ley Federal del Trabajo en México, Reformas de junio de 2019.

LSS (2022). Ley del Seguro social. Reformas de octubre de 2022.

OIT (2022). “Estudio cualitativo sobre violencia y acoso en el sector del trabajo doméstico”.