blogeditor · 10 de julio de 2020
La visita del presidente López Obrador a Washington fue rápida y fugaz como la de un meteorito.
Se requiere tiempo para evaluar el impacto y resultado del viaje, sin embargo hay cosas que pueden comentarse y para ello recurro a entrevistar a tres personas que son profesionales de la comunicación.
Por supuesto que viendo y escuchando los medios estadounidenses es obvio que no causó mucho impacto, parte de eso fue el motivo de que no se diera una rueda de prensa donde los comunicadores hubieran tenido la oportunidad de hacer preguntas. El informar tan sólo de una supuesta conferencia donde básicamente se expresan elogios mutuos, sonrisas y zalamería no ofrece mayor interés a los televidentes.
Mi primer entrevistado, via Whastapp, es Jorge Sánchez Vargas, corresponsal en Colombia de varios medios europeos y del Servicio Informativo de Radio y Medios Virtuales de América Latina.
Jorge, ¿qué nos puedes decir de la reunión de los presidentes de México y los Estados Unidos en Washington?
“Yo creo que no se aprovechó esta oportunidad, abordaron asuntos totalmente personales y fue obvio que el propósito real fue apoyar y mejorar la imagen de un candidato que trata de reelegirse. La reunión fue una mala señal de cómo no avanzar en el proceso de la integración de los pueblos para la construcción de la paz, el desarrollo y el bienestar. No se aprovechó esta oportunidad, no se avanzó en asuntos que están por resolverse sobre todo para México y más que nada la región sur de Estados Unidos, problemas que existen desde hace muchas décadas. Es curioso que ambos presidentes, Trump que inició su mandato en 2017, y dos años después Obrador en México, se habían dicho antes cosas muy desagradables. Obrador escribió antes de ser presidente un libro titulado “Oye Trump”, en el cual, entre otras cosas se expresaba así de él: “En su frontera sur Estados Unidos no tiene amenaza visible ni algo de que defenderse y el muro de Trump no tendría nada de defensivo; sería, por el contrario, una obra opresiva como el muro de Berlín. Rechazamos la erección de ese monumento a la hipocresía y a la crueldad. Es una canallada que Trump y sus asesores hablen de los mexicanos como Hitler y los nazis se referían a los judíos. La actual campaña contra migrantes en Estados Unidos no es sólo un asunto de carácter económico sino fundamental de interés político. Un grupo está sacando provecho de un sentimiento nacionalista”.
¿Crees que se logró el objetivo de hacer sentir bien a la comunidad mexico-americana?
“No lo veo así. Fue obvio la forma en que el presidente mexicano evitó reunirse con delegaciones importantes de mexicanos en el extranjero, sobre todo los que representan a los millones de inmigrantes que envían una enorme cantidad de dinero en dólares todos los años a México y que es una parte importante de los ingresos para el país, por lo tanto su mensaje fue muy parco. Y algo que fue aún más extraño es que no hayan tenido una rueda de prensa, porque después, lo que diga cada uno por su lado no necesariamente será lo que hablaron entre ellos. Se perdió el momento en que se estuvo ante los medios de comunicación, pero los dos decidieron no dar la cara. No se conoció cuál es un plan de inversiones, cuáles son los acuerdos, hacia donde van los esfuerzos por lograr la paz, cuáles son los planes para realmente erradicar el narcotráfico. Canadá no estuvo presente, y su ausencia fue demasiado notoria. En resumidas cuentas, fue una oportunidad perdida. A distancia, vimos a un presidente mexicano que llegó para arrodillarse ante su par de Estados Unidos”.
El presidente Obrador atendió el miércoles 8, a hora muy temprana, dos ceremonias para depositar ofrendas florales ante el monumento a Abraham Lincoln y de Benito Juárez. Fueron visitas muy rápidas en las que escuchó saludos y alabanzas de un grupo de personas hispanas que apoyan su mandato, pero también hubo otro grupo que expresó su malestar y repudio portando carteles alusivos.
A distancia también entrevisté a Gilberto Zamudio, quien vive en Washington D.C. y es el coordinador en Estados Unidos del movimiento FRENA (Frente Nacional AntiAMLO), un frente ciudadano que en los últimos meses ha efectuando marchas de protesta en la república mexicana. Gilberto nos indica que vinieron personas de varias partes de la Unión Americana porque quisieron expresar su repudio a un gobierno que consideran es un modelo chavista ya que México, por medio de Morena, se suscribió al Foro de Sao Paulo en Cuba. Algo que molestó mucho fue la falta de atención al tema de los inmigrantes que han sido víctimas del las políticas racistas de la administración de Donald Trump, y que no fueron mencionadas durante la única declaración pública de los mandatarios. Gilberto portó un cartel hecho en forma comunitaria, esto es con aportación de los miembros del grupo ya que, aseguran, no reciben fondos de nadie. En las dos ocasiones de su protesta ante los monumentos de Lincoln y Juárez, fueron confrontados por el grupo de apoyo al presidente AMLO . Aparte de unos cuantos forcejeos, la cosa no pasó a mayores. La comitiva de autos que transportó al presidente de México no tuvo problema para circular, ya que hubo agentes del servicio secreto cuidando que hubiera orden en las protestas.
Otra voz que compartió su punto de vista, en este caso desde México, es la de Alejandro Ruiz Robles. Alejandro se identifica como un consejero profesional para cámaras empresariales y conductor de un programa de entrevistas en la estación ASTL.TV, enfocándose principalmente en noticas económicas, políticas y sociales. A mi pregunta sobre cuál fue su opinión en general sobre la reunión en Washington, él nos dice:
“No fue el momento adecuado para hacer la visita, porque si era para hablar del nuevo tratado de comercio, faltó un elemento de gran importancia, el primer ministro de Canadá, para que los tres lo hubieran anunciado como lo que es, un gran proyecto para Norteamérica. Además, estando tan álgido el momento electoral en Estados Unidos, debimos haber sido más respetuosos y no participar en forma alguna, ni para bien ni para mal en una campaña política. Yo creo que si AMLO fue a ver a Trump, debió haber estado también con el candidato demócrata, por lo tanto considero que no fue lo más adecuado. Con respecto a la forma como se expresó el presidente de México, me parece correcta, no dijo nada desagradable ni mencionó cosas como intenciones pasadas de entablar acciones legales contra Trump cuando fue candidato por sus declaraciones racistas anti-mexicanas. El día 8 vimos a un hombre de buena fe.
“No puedo dejar de comentar que las escenas que también vimos, de mexicanos unos apoyándolo y otros denostándolo, es una prueba más de lo que somos, un México dividido, eso no le conviene a nadie. Curiosamente, el que más ha fomentado la división es el propio gobierno. Por lo demás, creo que fue un buen acto político concertado por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Solo se hablaron de buenas intenciones, aunque se dejaron temas como la migración, lo que está asando con el DACA , o sea, hubo cosas que debieron haberse aprovechado para discutir, y no se hicieron, terminó siendo un acto para la foto, es como yo lo entiendo. Luego hubo una cena en la que participaron importantes empresarios mexicanos, pero considero que faltaron más líderes empresariales, sobre todo Cámaras de Comercio.
“También fue notorio el que no se haya hecho ningún esfuerzo para haber visto o recibido a representantes de los migrantes que aportan tanto a la economía de México, y desgraciadamente se vio como un desdén para ellos. Todo esto termina en haber sido una reunión entre presidentes muy amable, muy bonita para fotos, pero se desperdició una gran oportunidad de haber hablado sobre el trabajo sucio que hacemos para Estados Unidos con los migrantes, y eso no se hizo. No debemos olvidar que el mundo nos está viendo y se dice: a ver, están muy cerca de Estados Unidos, pero al mismo tiempo ¿sigue los protocolos de Sao Paulo? Porque por un lado se tratan arreglos con el Tratado de libre Comercio, y por otro hay acciones en contra de las inversiones como Constellation Brand, Iberdrola, la cancelación de los proyectos de energías alternativas.
“¿Cuál es el verdadero México, el que inhibe la inversión o el que con el Tratado trata de acelerar esas inversiones? Por ello me hubiera gustado haber visto Cámaras de Comercio y no sólo a unos empresarios. No podemos dejar de mencionar los graves problemas que tenemos con la pandemia del COVID-19 que aumenta en forma exponencial, nos hemos abierto en los momentos más difíciles, en la etapa del Semáforo Rojo, y eso es una contradicción, ya que deberíamos estar más resguardados y no tomar apresuradamente la vida en una normalidad que no existe. Como mexicanos no es un halago que ya estemos en el quinto lugar mundial en cifra de fallecidos. Imagínate, se reúnen los dos países que tienen el número uno y el quinto en mortandad por la pandemia, y no se tocó el tema. Termino diciendo que hubiera sido mejor que hubiesen dedicado ese tiempo a cuidar a su gente y dejarse de eventos protocolares”.
Ante todo esto, y con tanta contradicción y respuestas en el aire, no creemos que el presidente López Obrador proclame la famosa frase de Julio César, “Vine, vi, vencí”.
* Rubén D. Arvizu (@RubenDArvizu) es escritor y periodista, director para América Latina de la Nuclear Age Peace Foundation y Director General para América Latina de la organización de Jean-Michel Cousteau Ocean Futures Society.