Redacción Animal Político · 12 de noviembre de 2025
Desde hace más de una década, la Vía Recreativa Querétaro ha sido un espacio que transforma por unas horas la ciudad dominada por el automóvil en una ciudad caminable, rodada y vivible. Nació en 2010 como “BICIVIA”, impulsada por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) con una visión simple, pero poderosa: devolver las calles a las personas. Durante sus mejores años —entre 2010 y 2019— llegó a reunir hasta 22 mil asistentes cada domingo, posicionándo como el quinto mejor circuito recreativo de la región de acuerdo a la Red de Ciclovías Recreativas de las Americas (CRA) en el 2012.
Sin embargo, lo que alguna vez fue un referente regional de movilidad activa y convivencia, hoy enfrenta un preocupante abandono institucional. Tras su suspensión por la pandemia (2020–2023), la Vía fue reactivada en abril de 2023 en una ubicación “temporal” en el circuito del Cerro de las Campanas, con el argumento de las obras de Paseo 5 de Febrero. Aquella decisión, que pretendía mantener vivo el programa, terminó por desnaturalizarlo: el circuito quedó reducido, escondido y sin conectividad ni vocación urbana.
Para enero de 2024, el municipio solicitó mayor apoyo a colectivos ciudadanos para participar de manera más activa en el programa de Vía Recreactiva de Cerro de las Campanas, ya que al moverlo de lugar, se vino abajo por completo el programa. A veces no llegaba nadie, y el mismo municipio tenía que tomar fotos de ellos mismos en las actividades. Durante el periodo electoral de 2024, el programa fue nuevamente suspendido como parte de la “veda”. Tras casi 5 meses de pausa, y nula información sobre la reactivación de la VRQ, en octubre del 2024 colectivos ciudadanos realizaron la primera Vía Recreativa Ciudadana. Sin saberlo, esa toma del espacio público se convirtió en pasar de proyectos colaboradores o proyectos coordinadores. La ciudadanía operó el circuito durante 4 semanas consecutivas y para octubre del mismo año, ante la falta de información y de un plan operativo, los colectivos locales decidieron organizar de manera autónoma y autogestiva una reactivación simbólica de la Vía Recreativa.
Para diciembre del 2024, nuevamente el municipio se sumó a operar la Vía Recreativa, comenzando las mesas de trabajo que derivaron en propuestas concretas: recuperar la esencia original con un circuito dominical más extenso y visible para 2025, y el Boulevard Bernardo Quintana, espacio emblemático de la movilidad queretana fue la primera promesa.
Desde esa fecha colectivos ciudadanos, secretaría de movilidad y secretaría de deportes han trabajado en impulsar en estabilizar la casi extinta Vía Recreativa del Circuito Cerro de las Campanas, en un marco de mucho esfuerzo ciudadano, promesas de reubicación, acuerdos incumplidos, y las evidencias de quienes sí están comprometidos a impulsar el programa y quienes solo simulan o hacen el mínimo esfuerzo.
Aunque en agosto de 2025 el gobierno municipal anunció públicamente la realización de un programa piloto un domingo al mes, los colectivos señalan que la implementación nunca llegó, teniendo así 4 fechas de compromiso para pilotar el circuito incumplidas (la primera fue en febrero del 2025). Tras un año de impulso ciudadano, la VRQ logró salvarse y estabilizarse un poco, sin embargo aún queda mucho esfuerzo y compromiso institucional para volver a colocar el programa dominical dentro de los mejores nuevamente.
Este episodio no es menor. Las vías recreativas son políticas públicas reconocidas internacionalmente por su impacto positivo en la salud urbana y la salud pública. Estudios realizados en ciudades como Bogotá, Guadalajara o Ciudad de México muestran que estos espacios fomentan la actividad física, reducen el sedentarismo, fortalecen la cohesión social y disminuyen los niveles de contaminación atmosférica y auditiva durante su operación. Además, al suspender temporalmente el uso vehicular de avenidas principales, generan un efecto pedagógico sobre el derecho a la movilidad y la convivencia segura en el espacio público.
La Organización Mundial de la Salud ha documentado que las intervenciones de este tipo contribuyen a disminuir los factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas no transmisibles y a mejorar los indicadores de bienestar subjetivo. Son, en suma, infraestructura para la salud, no simples actividades recreativas.

El caso de Querétaro revela una contradicción: mientras la ciudadanía impulsa y defiende una acción con evidencia científica de beneficio social, las instituciones parecen más inclinadas a dilatar procesos y priorizar la gestión política antes que la salud pública, la seguridad vial y la movilidad sostenible. Las calles pueden ser un espacio de encuentro, pero solo si hay voluntad y presupuesto para que así sea.
La Vía Recreativa Querétaro no necesita ser reinventada, sino respetada y fortalecida. Los acuerdos para su pilotaje sobre Bernardo Quintana existen; lo que falta es cumplimiento, transparencia y compromiso. Porque en una ciudad donde caminar, pedalear y convivir se vuelven actos de resistencia, mantener viva la Vía Recreativa es una forma de recordar que la salud también se construye en el espacio público.
* Salvador Molina Larios (@chavauz) es geógrafo por la Universidad Autónoma de Querétaro y urbanista por la Universidad Nacional Autónoma de México. Desde 2021 impulsa proyectos de movilidad sostenible y promoción del ciclismo urbano en Querétaro, como la Vía Recreativa, Rodadas Épicas y el Equipo de Ciclismo FCN. Su trabajo ha contribuido a tejer redes, generar datos y fortalecer la participación ciudadana y la cultura de la movilidad activa. Sergio Andrade-Ochoa ( @rat_inside ) actualmente es catedrático-investigador de la Universidad Autónoma de Chihuahua y líder del proyecto de Estrategia Misión Cero. Ha sido reconocido por la International Youth Foundation, Fundación MAPFRE, la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas, el Gobierno del Estado de Chihuahua, la Secretaría de Desarrollo Social y Rotary International por sus contribuciones en materia de derechos humanos, salud pública, ciencia y tecnología.