¿Verde navidad?

blogeditor · 4 de septiembre de 2020

La libertad radica en ser dueños de la propia vida.

Platón

 

No por esperada, la noticia de la regulación obligatoria del cannabis -emplazada por la Suprema Corte para el día 15 de diciembre- resulta menos sorpresiva… y es que ha pasado tanto tiempo -en verdad, tanto- desde que la clase política del país inició esa especie de simulación que ha tomado años y años para configurar una suerte de legalización que jamás ha llegado a ningún lugar, que la noticia, generada en otro contexto, dentro de los límites de una coyuntura plenamente favorable para tomar acciones decisivas, pone a productores, distribuidores y consumidores circunscritos a la normalidad libre de sangre (y de cárteles, naturalmente) muy optimista.

En ese sentido, el conversatorio llevado a cabo hace unos cuantos días por miembros de la asociación #RegulaciónPorlaPaz puso de manifiesto un par de hitos entusiasmantes alrededor del tema: por primera vez existe, al parecer, voluntad política por parte de todas las facciones partidistas para impulsar la urgente legalización y, por otro lado, el sector de la población integrado por quienes se benefician del consumo -y la producción y la distribución y…- de cannabis, ya sea en su vertiente lúdica o terapéutica, ha avanzado pasos inmensos en la organización de redes que, como ya se había mencionado antes, ponen de manifiesto hoy más que nunca que la carreta le va ganando a los caballos que aún discuten si comenzar agarrar vuelo o permitir que su carromato -que va ya tan distante- termine por ganar la carrera.

De entre todos los conceptos vertidos durante esta temporada de pausa verde -y también durante el conversatorio de referencia- llama la atención poderosamente la irrupción del relacionado con las #PlantasDeProtesta: cultivos de cáñamo psicoactivo que, no señalados para el consumo, ponen de manifiesto, en los lugares en que ya comienzan a aparecer, un hecho latente apegado al más estricto sentido común: la planta está ahí, y seguirá creciendo independientemente de prohibiciones y tradicionales, añejísimas, políticas punitivas.

“Este 1 de septiembre comienza un nuevo período de sesiones en el Congreso de la Unión. El proyecto de regulación integral de la cannabis será retomado en el Senado de la República, según el nuevo plazo otorgado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación tras la contingencia sanitaria. Esto implica que el Congreso tiene hasta el 15 de diciembre de 2020 para aprobar una ley en las dos Cámaras que permita el acceso a la cannabis y garantice el derecho al libre desarrollo de la personalidad de la población mexicana como resultado de la jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia (SCJN)”, dice a la letra el inicio del comunicado dado a conocer por los integrantes de #RegulaciónPorLaPaz.

La moneda, acuñada con las materias de la esperanza y el sentido común, está en el aire. Por la cara ganadora sabremos si, al término de este año espantoso, las fiestas decembrinas se pintan de verde o se unifican con el feo tono de este inolvidable 2020.

@elimonpartido