blogeditor · 14 de septiembre de 2022
Cumplir con el Acuerdo de París 1 para limitar el incremento de la temperatura a menos de 2°C respecto a niveles preindustriales requiere de financiamiento que nos permita crear capacidades e invertir en tecnologías bajas en carbono para transitar a economías resilientes y sostenibles. No obstante, existe una brecha muy amplia entre las inversiones realizadas y las necesarias para poder cumplir con las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC por sus siglas en inglés) de los países en desarrollo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
De acuerdo con el Monitor de Tendencias de Inversión en los ODS 2 realizado por las Naciones Unidas, se estima una brecha anual de financiamiento climático de alrededor de $810 y $1,450 miles de millones de dólares en los países en desarrollo. Esta última cifra sorprende por su magnitud debido a que nos indica que la inversión real anual estimada en las áreas de mitigación y adaptación al cambio climático, así como al sector de energía, es de $450 mil millones de dólares, pero realmente se requieren entre $1.3 y $1.9 billones de dólares anualmente para poder alcanzar las metas climáticas establecidas al 2030.
La preocupación por la brecha de financiamiento nos hace buscar una manera eficiente y eficaz de movilizar los recursos necesarios para poder cumplir con nuestras metas climáticas. Así es como ha ido ganando cada vez más popularidad el financiamiento mixto o blended finance, que se define como el uso de capital catalizador proveniente de fuentes públicas o filantrópicas para aumentar la inversión del sector privado dirigida al desarrollo sostenible. 3
El financiamiento mixto parece ser una solución para comenzar a movilizar recursos provenientes del sector privado, ya que éste podría ayudar a disminuir algunos de los riesgos percibidos dentro de este sector, como lo son el riesgo país y el alto riesgo crediticio que pueden implicar los proyectos. 4 El alto riesgo país son los riesgos asociados a un país frente a las operaciones financieras, tales como la capacidad de un país emergente para pagar sus deudas externas. 5 Por esta razón, entre más alto el riesgo país, más altas serán las tasas de interés, lo que implica un riesgo para las empresas y los proyectos.
Asimismo, para los inversores resulta importante conocer las probabilidades de incumplimiento y las pérdidas esperadas, así como la variabilidad de la rentabilidad, la falta de liquidez o el riesgo de salida. 6 Con la información mencionada, las empresas y/o inversores pueden determinar si su participación deriva en un retorno que resulte atractivo y minimice el riesgo de pérdidas.
Entonces, decimos que el financiamiento mixto es una buena herramienta para abordar estos altos riesgos financieros de los países en desarrollo con la finalidad de movilizar la inversión privada y financiar los proyectos climáticos porque se estaría utilizando el financiamiento público de manera estratégica para absorber los riesgos. De acuerdo con Covergence, 7 una red mundial de financiamiento mixto, esto se podría lograr a través de la creación de activos de inversión en países en desarrollo cuyos perfiles de riesgo-rentabilidad sean comparables a los activos de inversión en países desarrollados, lo que haría que un inversor sea financieramente indiferente entre invertir en México o Alemania. 8
Otro camino para aumentar los flujos de capital sería mejorar los perfiles de riesgo. 9 Es decir, se debe buscar obtener calificaciones que indiquen un riesgo más bajo que el soberano medio, el cual equivale a la calificación “B” en Standard & Poor y corresponde a un grado especulativo, lo que implica que un emisor puede ser más vulnerable a condiciones económicas y financieras, aunque tenga la capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras. 10
Así, logrando incentivar a participar al sector privado en proyectos de adaptación y mitigación al cambio climático y tomando en cuenta otras áreas de mejora, se podría aumentar significativamente la movilización de recursos privados. De acuerdo con estimaciones de Convergence, 11 la inversión del sector privado podría pasar de aproximadamente $8 mil millones de dólares anuales hasta $50 mil millones en el corto plazo y llegaría a incrementarse hasta en $200 mil millones en el mediano plazo.
Por último, cabe mencionar que existen diversos foros económicos que han estado impulsando este mecanismo del financiamiento mixto para movilizar los recursos destinados al desarrollo sostenible. Tal es el caso de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la cual realizó una guía de principios sobre el financiamiento mixto y tiene como objetivo delinear recomendaciones de políticas, así como pasos prácticos y elementos para tener en cuenta para facilitar la comprensión y las buenas prácticas en el diseño e implementación de programas de financiación mixta. 12
Los cinco principios mencionados son: i) anclar el uso del financiamiento mixto a una lógica del logro de un desarrollo social, económico y ambientalmente sostenible; ii) diseñar el financiamiento mixto para aumentar la movilización de financiamiento comercial; iii) adaptar el financiamiento mixto al contexto nacional; iv) enfoque en asociaciones efectivas, asignando y distribuyendo los riesgos adecuadamente entre las partes; y, v) monitoreo, transparencia y resultados.
Estos principios deben considerarse como un elemento central al abordar el financiamiento mixto dado que cada principio proporciona orientación sobre los pasos que se deben seguir al establecer un componente específico de los programas de financiamiento mixto. Sin embargo, aún existen otros problemas para poder movilizar la inversión privada para atender proyectos climáticos, como lo son los lineamientos que definan las actividades que favorezcan al medio ambiente, mejor conocido como taxonomía verde o sostenible. 13 A la fecha, la falta de este documento nos impide saber con exactitud si las inversiones están realmente alineadas a actividades sostenibles o si están incurriendo en greenwashing. La buena noticia, es que el Gobierno de México ya está desarrollando la taxonomía sostenible que proporcionará certidumbre y transparencia a los inversionistas. 14