blogeditor · 10 de diciembre de 2021
La última reforma aprobada sobre la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en México (18 de marzo de 2021) implicó avances importantes hacia el fortalecimiento y accesibilidad de las órdenes de protección. Pero sigue por debajo del estándar de protección que necesitamos.
La reforma amplió la temporalidad de las órdenes de protección por un periodo de hasta 60 días, prorrogable por 30 días más o por el tiempo que dure la investigación o prorrogable hasta que cese la situación de riesgo para la víctima -Art. 28 LGAMVLV-; además se reconoce expresamente el derecho de acceso a la información sobre las órdenes de protección de las mujeres y niñas que las soliciten -Art. 31 LGAMVLV-; y establece la obligación de monitorear el cumplimiento de las órdenes a través de la colaboración interinstitucional – Art. 34 LGAMVLV -.
Pero queremos más, porque la reflexión en torno a las órdenes de protección aún no ha concluido. Por eso, más de 25 organizaciones de sociedad civil y grupos focales de juzgadoras elaboramos una propuesta de reforma sobre la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Una reforma que busca, entre otras cosas, mejorar los mecanismos de protección.
Nuestra propuesta nace de los aprendizajes derivados de la experiencia de trabajar con autoridades y mujeres y niñas en situación de violencia durante años. Nuestro objetivo es que el marco legal de las órdenes de protección contenga un estándar de protección idóneo, conforme a las necesidades particulares de las diversas mujeres y niñas que habitan en territorio mexicano.
Por eso, la propuesta de reforma pone el foco en proteger a las mujeres y niñas de la violencia sistemática y estructural que existe, que es la esencia de las órdenes de protección, y en incorporar el estándar del posible riesgo como clave para detonar una orden de protección.
En resumen, la propuesta presentada por las organizaciones de la sociedad civil busca:
Se trata, simplemente, de garantizar que el derecho de acceso a una vida libre de violencia, el acceso a la justicia desde un enfoque intercultural e interseccional, y el principio de autonomía progresiva de las niñas sean una realidad. Por eso, nuestra propuesta implica replantear las órdenes de protección como un derecho humano autónomo.
* Fátima Gamboa (@_FatimaEk) es codirectora de @EquisJusticia, mujer maya y lesbiana.