Una película de policías

blogeditor · 1 de noviembre de 2021

Una película de policías

Una película de policías ya está en cines y llegará a Netflix, proyecto que acompañé de cerca en funciones de asesoría entre 2018 y 2020. Luego de haber visto cortes preliminares, apenas logré ver el producto final y sentí una satisfacción que muy pocas veces he vivido en toda mi carrera profesional.

Cuando el director Alonso Ruizpalacios y el equipo de producción me buscaron por vez primera, mi reflejo fue de cierta incredulidad. Les hice preguntas de inmediato, buscando provocar reacciones que me enseñaran si iban en serio. Pronto entendí que la inmersión sería sensible, cuidadosa y profunda, y que el proyecto excedería todas mis expectativas. Ahora la película me ha conmovido hasta las lágrimas.

Nada de este proyecto ha sido estrictamente racional, creo, ni en ese extraordinario equipo ni desde luego en mí. Nuestras interminables sesiones de análisis no fueron ni de lejos una revisión academicista del tema; si bien la teoría nos ayudó, creo que lo que verdaderamente nos conectó fue el compromiso afectivo y creativo ante esta fractura normalizada entre la policía y la sociedad.

La prueba a la que me sometió el proyecto fue retadora y fascinante porque nunca había tenido que traducir mi experiencia y conocimiento en materia policial en una narrativa fundamentalmente emotiva y vivencial. A cada elaboración en abstracto, Alonso me jalaba los pies a la tierra para contar historias concretas de personas de carne y hueso. La fría y lejana teoría terminaba una y otra vez puesta al calor de las brutales contradicciones del ser y del quehacer policial en nuestra sociedad.

Hace tiempo, cuando en la escuela le preguntaban a una de mis hijas a qué me dedicada yo, teniendo ella apenas 4 años, contestaba: “mi papá es policía”. Sabiendo que no era así, le volvían a preguntar y ella no sabía contestar algo diferente. Lo cierto es que allá por los noventa me metí al tema policial y ya nunca me salí y ella así contó lo que veía.

Una película de policías hace exactamente lo que casi nadie quiere hacer: lidiar con la policía y con lo que ella representa. Es como si me hubiera encontrado en el camino a personas que hablan mi idioma, cuando lo que encuentro principalmente por todos lados es la evasión del tema, acompañada de la pregunta que más me han hecho en la vida: ¿por qué te dedicas a eso?

Hace un par de semanas, en una presentación de la película, Alonso contó que lo primero que les dije fue que cruzaran la calle y platicaran con el primer policía que encontraran. Así comenzó todo y pronto el proyecto había conectado con varias instituciones policiales y academias de policía. La fotografía que tomen, la que sea, será cercana, pensé cuando confirmaban una y otra y otra actividad con policías.

La investigación y la sensibilización aparejada detonaron entonces un tejido creativo que trasciende todo lo que hemos visto antes. Una película de policías se sale de todos los lugares comunes para enseñarnos que la policía está como está porque la sociedad está como está. En palabras de un especialista francés: “la policía no es mejor ni peor que la sociedad que la crea”.

Recuerdo cuando en una de nuestras conversaciones, en la primera etapa de trabajo, dibujé en la pizarra una línea horizontal, separando las conductas legales e ilegales de la policía, y luego representé la vida de una persona en función policial con otra línea zigzagueante que cruza mil veces entre uno y otro plano. Una película de policías te hace un hoyo en la panza y un nudo en la garganta porque logra retratar la experiencia de sobrevivencia que tiene quien trabaja en la policía, donde todo se vale y a la vez todo se controla de alguna manera, así sea con el flujo de monedas de a peso para recibir un chaleco antibalas, por ejemplo.

En mis más íntimos sentires se queda guardado el privilegio de haber acompañado esta vivencia con un grupo de personas a las que, como a mí, acercarse a la policía desde una observación profunda les ha cambiado la vida en algo. Espero que a muchas personas más les pase lo mismo. No se la pierdan.

@ErnestoLPV