Una nueva ausencia en la lucha pro derechos humanos

blogeditor · 17 de agosto de 2015

Una nueva ausencia en la lucha pro derechos humanos

Transitamos ahora, en estos tiempos revueltos que pasan, de lo ridículo a lo sublime con enorme facilidad. Mientras la nomenklatura del PRI se prepara a extender la bienvenida al dinosaurio que nunca se fue -encarnado en la persona de Manlio Fabio Beltrones- el activismo a favor de los derechos humanos en los Estados Unidos pierde a un ícono y legendario defensor. Tras padecer una enfermedad no identificada, Julian Bond ha muerto.

1965. Martin Luther King emite, en su distrito, su voto por un bisoño congresista de Georgia. // Foto: AP
1965. Martin Luther King emite, en su distrito, su voto por un bisoño congresista de Georgia. // Foto: AP

No habrá en México obituarios suficientes que hagan justicia a su impresionante trayectoria personal y profesional. Bond es, como sus compañer@s de lucha durante las pasadas décadas de los cincuenta y sesenta, un héroe de nuestro tiempo: político, escritor, académico y comentarista que llegó a ser presidente de la NAACP, y que deja un inmenso vacío a cincuenta años de aprobadas las leyes federales que lograron, entre otros efectos y factores, que Barack Obama obtuviera la presidencia en 2008 y la refrendara en 2012.

[contextly_sidebar id=”lFbVJ8XaZ5mKXZwFgeMHcXC09XOdgOMj”]La población afroamericana, y por extensión, la de origen latino, afrontan grandes retos a casi medio siglo del asesinato de Martin Luther King. Un sector muy numeroso de su población joven se encuentra encarcelada por delitos menores y sentencias draconianas. El desempleo, violencia sin fin y la falta de oportunidades educativas, laborales y de vivienda, asimismo conspiran con la brutalidad policiaca enderezada en su contra en lugares como Ferguson, Nueva York, Charleston o Cleveland. El racismo goza de cabal salud (lo demuestra la atroz masacre en la histórica Iglesia Africana Metodista Episcopal Emanuel, el 17 de junio) y tiene secuestrado –como antes, a los demócratas sureños- a un Partido Republicano que no cree en la igualdad ante la Ley y podría postular a Donald Trump, o a alguien parecido, en los cruciales comicios de 2016.

Julian Bond, nacido en Nashville en Tennessee el 14 de enero de 1940, falleció ayer por la madrugada en Fort Walton Beach, Florida, a los 65 años de edad.

El joven organizador comunitario y activista. // Foto: vía Politiken (Dinamarca)
El joven organizador comunitario y activista. // Foto: vía Politiken (Dinamarca)

Era hijo de un educador, presidente de universidad, y una bibliotecaria; nieto de esclavos liberados durante la Guerra Civil. Cursó el equivalente de la preparatoria en una escuela cuáquera del estado de Pennsylvania. Siendo estudiante en Morehouse College, cuyo plantel se encuentra en Atlanta -cuna de MLK y otros Padres Fundadores del Movimiento- fue uno de los iniciadores del Student Non-Violent Coordinating Committee (SNCC), referente indiscutible en el diseño y defensa de estrategias que derrotaron al Apartheid en su versión norteamericana.

Ya había organizado antes a grupos de estudiantes que buscaban, mediante sit-ins, integrar salas de cine, restaurantes y otros espacios públicos.

Fue congresista estatal en los sesenta, aunque una mayoría blanca de diputados le negó inicialmente su curul, debido a su profundo y abierto rechazo a la guerra de Vietnam. Fue eventualmente reinstituido, tras librar una larga batalla en el Poder Judicial, y a partir de 1966  sirvió dos décadas como legislador demócrata de Georgia.

Su nombre fue puesto a consideración, en el cónclave del Partido Demócrata en Chicago 1968, a pesar de no contar con los requisitos de edad mínima para ejercer el cargo (siete años menos), a la candidatura para la vicepresidencia.

Rechazando el nombramiento de la delegación de Georgia. // Foto: VOA News
Rechazando el nombramiento de la delegación de Georgia. // Foto: VOA News

Compitió contra John Lewis –quien se llevó entonces la victoria, por escaso margen; es hasta la fecha representante de ese distrito en el Capitolio- por un lugar en el Congreso federal en Washington, en una elección extremadamente reñida y plena de controversias que logró distanciarlos en 1986.

Pertenece a la generación de gigantes o precursores cuyos nombres son Diane NashRobert Parris (Bob) Moses, Ella Baker. Bayard Rustin, Fannie Lou Hamer, Andrew Young, Fred Shuttlesworth, Harry Belafonte, Myrlie Evers-Williams, Septima Poinsette Clark y muchísimos otr@s: quienes cada vez más, se han adelantado.

Cofundó, con abogados como Morris Dees, el Southern Poverty Law Center que rastrea, entre otras funciones imprescindibles, a grupos racistas violentos. Bond fue su presidente de 1971 a 1979, y fungió después como un miembro de su directorado.

Abogó por los derechos de comunidades LGBTTI en los Estados Unidos, y otros países donde enfrentan todo tipo de discriminación.

Julian Bond era, en más de un sentido, la voz viva de los derechos civiles. La serie ‘Eyes on the Prize’, producida por PBS, la cadena gubernamental de TV en los Estados Unidos, está narrada por él.

Sus sucesores bregan por frenar injusticias carcelarias recurrentes en un sistema que condena a grupos vulnerables, en casos extremos, a la muerte. Algo a lo que México –con sus instituciones desvencijadas, Restauraciones pactadas y políticos o empresarios granujas que cuentan como siempre con el beneplácito de un sector impasible de la sociedad entregada a la apatía- tampoco es ajeno.

Un líder visionario como él hará muchísima falta, en luchas venideras. Es hora de que aquí aprendamos de estos ejemplos.

Julian Bond Publicity Shots. Photo by Eduardo Montes-Bradley
Julian Bond en el Monumento a Washington, sede de la célebre marcha que culiminó, el 28 de agosto de 1963, con el discurso “Yo tengo un sueño” de Martin Luther King. // Foto: Eduardo Montes-Bradley

 

 

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