Una guía antirracista para el blanco-mestizo mexicano. Parte 1

blogeditor · 27 de julio de 2021

Una guía antirracista para el blanco-mestizo mexicano. Parte 1

Sigue siendo necesario recalcar que, en México, el racismo existe. En otras entregas, he discutido el carácter estructural del racismo mexicano, la importancia de entender la manera en que éste impacta y beneficia a las personas de tez blanca, así como el riesgo que podría implicar ignorar la experiencia del blanco-mestizo mexicano. He insistido en que de poco o nada sirve identificar a un “whitexican” si no se le ofrece una alternativa para dejar de serlo: una manera justa de ser mexicano de tez blanca. En esta serie de artículos, propongo acciones antirracistas específicas para los mexicanos que resultan beneficiados por esta injusticia estructural.

Para prescribir soluciones, es importante entender que el privilegio es un tipo de ventaja inmerecida; una que se confiere sistemáticamente a miembros de ciertos grupos (Dunham and Lawford-Smith 2017). En el caso mexicano, el blanco mestizo recibe (injustificadamente) ventajas por ser una “persona de tez blanca”. Por ejemplo, algunas personas lo tratan mejor o ciertos empleadores lo prefieren por encima de candidatos de tez morena. Sin embargo, es importante notar que “los privilegiados” no son culpables de recibir dichas ventajas (Lawford-Smith 2016). De hecho, en la mayoría de los casos, ellos nada pueden hacer para evitarlo. Esto no quiere decir que no haya nada que hacer al respecto.

La literatura reconoce estas condiciones, por lo que habla de “compensaciones”. Entendiendo que algunos individuos no pueden evitar recibir ciertos privilegios, les invita a neutralizar el impacto que éstos tienen en otras personas. En otras palabras, de quien se privilegia del racismo se espera “una contribución razonable, proporcional a su privilegio, para erradicar las diferencias sociales en la sociedad” (Lawford-Smith 2016, 41). A continuación, algunas acciones a través de las cuales el blanco-mestizo mexicano podría “compensar” su privilegio.

1. Identifica y condena comentarios racistas

Los prejuicios raciales se perpetúan, usualmente, a través de “chistes”. Personajes como “Memín Pinguín”, “La India María” o “El Costeño” han sido criticados por la manera en que caricaturizan algunas identidades en México. Identificar y condenar este tipo de “bromas” es una manera relativamente sencilla de confrontar el racismo y contribuir a la eliminación de estos prejuicios en el largo plazo.

2. Solidarízate con grupos racializados que experimentan discriminación

Los esfuerzos políticos de estos grupos podrán no ser muy publicitados, pero existen. Por ejemplo, en las últimas elecciones presidenciales el EZLN presentó la candidatura de María de Jesús Patricio, “Marichuy”, pero no logró la cantidad necesaria de firmas para ser candidata oficial en las boletas. Apoyar candidaturas como la suya es una manera sencilla de actuar en solidaridad con grupos históricamente oprimidos. La sola presencia de Marichuy en los debates y las boletas hubiera transformado por completo la contienda electoral, y muchas de las demandas de los pueblos indígenas habrían estado sobre la mesa.

3. Compra mercancía producida por organizaciones lideradas por grupos racializados

En México, grupos indígenas se han organizado en empresas y cooperativas para vender ropa, comida y otros tipos de mercancías y servicios. Consumir activamente productos de este tipo de organizaciones es una manera sencilla de apoyar sus esfuerzos.

4. Contribuye tiempo y dinero a organizaciones antirracistas

Hay muchos grupos trabajando para acabar con el racismo estructural en México. Organizaciones como COPERA o México Negro trabajan para promover la causa antirracista. Asistir, patrocinar o promocionar sus eventos son solo algunas de las muchas oportunidades que hay para apoyar sus esfuerzos.

5. Investiga sobre el racismo en México

Aunque quizá restringida para académicos y activistas, esta es una acción fundamental para acabar con el racismo en México. El trabajo de organismos como el CONAPRED, Oxfam o El Colegio de México ha sido fundamental para poner el racismo mexicano en el debate público. Expandir nuestro conocimiento al respecto, desde grandes proyectos hasta tesis de licenciatura, es una estrategia a través de la cual mexicanos privilegiados pueden “compensar” sus privilegios.

6. Presiona a las autoridades para atender el problema

Contacta a tus representantes y legisladores, firma peticiones, asiste a protestas. En democracias como la mexicana, ésta podrá no ser la estrategia más efectiva para implementar el cambio, pero es una acción no muy costosa a la que todos podemos contribuir.

7. Incide en el cambio en tu centro de trabajo

Estudios han documentado cómo los procesos de contratación son uno de los escenarios principales para la discriminación racial en México. Si está en tu poder, opta por el uso de CVs anónimos o apoya la creación de cuotas en tu centro de trabajo.

8. Consume arte y literatura no-blanca

La cultura pop mexicana rara vez representa la diversidad cultural de nuestro país. La televisión, el cine y la música que se consumen masivamente son espacios usualmente dominados por mexicanos de tez blanca. Hay excelentes autores y artistas indígenas y afromexicanos. Acercarse a su obra es una manera efectiva de empoderarlos, además de construir puentes y relaciones respetuosas en el largo plazo.

Estas acciones son sólo un comienzo: pasos necesarios, pero no suficientes. Para acabar con el racismo estructural en México hará falta también intervenir en las esferas personal y política. Esas iniciativas demandan artículos propios. Por lo pronto, esta lista no pretende ser exhaustiva, sino un “primer saque”. Proponer acciones concretas es dar un paso adelante en la transformación de la injusta estructura social mexicana. Es presentarle al blanco-mestizo mexicano una alternativa, una manera de evitar ser “whitexican”.

* René Rejón (@RRejonP) es Politólogo por la UNAM y filósofo por accidente. Cuando tiene oportunidad da clases, y cuando tiene necesidad trabaja para organizaciones de la sociedad civil. Su tesis doctoral investiga las responsabilidades morales de los beneficiarios de la injusticia estructural en sociedades post-coloniales.

 

 

Referencias:

Dunham, Jeremy, and Holly Lawford-Smith. 2017. “Offsetting Race Privilege.” Journal of Ethics and Social Philosophy 11(2): 1–23.

Lawford-Smith, Holly. 2016. “Offsetting Class Privilege.” Journal of Practical Ethics 4(1): 23–51.