Redacción Animal Político · 11 de abril de 2023
El INE inicia una nueva presidencia, la quinta desde que en 1996 se le dio total autonomía y se ciudadanizó por completo. Los primeros cuatro consejeros presidentes fueron hombres –José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde, Leonardo Valdés y Lorenzo Córdova–, y ahora será una mujer –Guadalupe Taddei– la encargada de conducir a una de las instituciones que más confianza genera entre la ciudadanía y una de las más importante para nuestra democracia.
Pero primero lo primero, un resumen del proceso de designación.
14 de febrero. Luego de que en diciembre de 2022 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocara el acuerdo por el que se emitía la convocatoria para el proceso de designación de las 4 vacantes en el Consejo General del INE, la Cámara de Diputados aprobó una nueva convocatoria.
Entre el 16 y el 23 de febrero se llevó a cabo el proceso de inscripción y registro de aspirantes. Un día antes de que terminara el plazo, el 22 de febrero, el TEPJF de nuevo modificó la convocatoria emitida por la JUCOPO a efecto de que, en conformidad con los criterios de alternancia y paridad fuera una mujer quien presidiera el INE en este nuevo periodo; por tanto, la quinteta para la presidencia del INE debía integrarse únicamente por mujeres.
El 24 de febrero inició la evaluación de los perfiles, que consistió en una evaluación de conocimientos y una entrevista posterior de las y los aspirantes. Esta etapa estuvo cargada de críticas por la posible filtración de las respuestas para beneficiar a algunos perfiles y por las preguntas realizadas a algunos de los entrevistados. La condescendencia mostrada hacia algunos por parte del Comité Técnico de Evaluación, a pesar de su escasa o nula experiencia en la materia, y la cercanía de estos perfiles hacia el partido en el gobierno prendió las alarmas en varios sectores de especialistas.
Entre tanto, el TEPJF confirmó la decisión del Comité Técnico de no permitir que ni la actual consejera del INE, Carla Humphrey –quien buscaba llegar a la presidencia del Consejo General–, ni el exconsejero Javier Santiago Castillo participaran en el proceso de designación. Lo anterior porque permitirlo habría significado la reelección de ambos en cargos que ocuparon o actualmente ocupan, algo que la Constitución expresamente prohíbe.
El 25 de marzo el Comité Técnico envío una lista con los 20 perfiles que integrarían posteriormente las quintetas. Esta lista fue acompañada por el voto particular de María Esther Azuela quien señaló que seis perfiles no resultaban idóneos, entre otras razones, por posibles conflictos de interés. Finalmente, el 26 de marzo el Comité entregó las cuatro quintetas a partir de las cuales se definiría quiénes ocuparían las consejerías vacantes.
El proceso de designación previsto actualmente en la legislación determina que las y los diputados designarán los perfiles por una mayoría calificada (2/3 de la Cámara) y, en caso de no alcanzarse un acuerdo, debe ser la SCJN la encargada de designar por medio de insaculación. Sin embargo, desde el inicio del proceso el Secretario de Gobernación había anunciado que Morena no negociaría la designación de los perfiles sino que esta se haría por medio de tómbola en el pleno de la Cámara.
Aunque en las quintetas había varios perfiles que tenían cercanías importantes con el gobierno o con el partido mayoritario, también había perfiles con amplia experiencia, conocimientos y trayectoria en la materia electoral; destacando los perfiles de las y los consejeros y exconsejeros electorales locales. No cabe duda de que lo local se ha vuelto relevante en la materia electoral. Pero sin duda la quinteta que más comentarios generó fue la de la presidencia, pues la gran mayoría de los perfiles tenía vínculos claros y directos con el gobierno.
El 31 de marzo la Cámara de Diputados votó por mayoría a la 00:30am, que la designación se definiría por medio de cuatro insaculaciones, una por quinteta para que, de entre los cinco nombres propuestos en cada una se eligiera a una persona. De esta forma, el 1 de abril se dieron a conocer los nombres de las personas designadas para las tres consejerías y la presidencia del INE.

En el balance la designación fue positiva. Los cuatro perfiles tienen vasta experiencia y conocimientos en los temas electorales y han laborado en instituciones electorales -locales y federales; tres de ellos tienen experiencia en la integración de órganos de decisión colegiados. Son perfiles plurales que sin duda aportarán visiones diferentes a la herradura del INE. Lo que queda por averiguar a partir de ahora es si en su quehacer cotidiano mostrarán independencia y si defenderán la autonomía de la institución, lo que al final es su deber constitucional.
Finalmente, no podemos dejar de mencionar que este fue un proceso novedoso en muchos sentidos. Tuvimos el primer Comité Técnico de Evaluación con perfiles claramente afines y leales al partido mayoritario. Por primera en la historia la designación se hizo por insaculación, el INE tendrá una consejera presidenta y el Consejo General estará integrado por una mayoría de mujeres –6 mujeres y 5 hombres.