Una ciudad más humana, un cruce a la vez. Experiencia de la ciudad de Culiacán, Sinaloa

Redacción Animal Político · 1 de marzo de 2023

En los años recientes, Culiacán ha dado pasos importantes en la manera de diseñar e implementar infraestructura urbana que brinde seguridad y confort a las y los peatones, en una ciudad con un grave problema de seguridad vial, esto gracias al empuje de asociaciones civiles, personas expertas e instituciones gubernamentales para posicionar el tema directamente en las y los tomadores de decisión de la ciudad.

Como breve contexto, la capital de Sinaloa tiene uno de los índices de motorización más altos del país, con alrededor de 600 mil vehículos registrados y con una población que asoma al millón de habitantes. Agregando a esto, se presentan altos registros de muertes y lesiones graves por siniestros viales a lo largo de los años, con una tendencia al alza muy marcada, según los datos oficiales que el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública del Estado de Sinaloa (SESESP).

Según el Anuario Estadístico de Siniestralidad Vial que presentó Mapasin en colaboración con SESESP, se registraron más de 2700 siniestros viales, dejando 64 muertes en sitio en el año 2022, cifra alarmante ya que en el 2021 se registraron 51, por lo cual el problema se identifica como prioritario y se comienzan a tomar acciones para mitigarlo.

Es el caso de la implementación de los cruces peatonales a nivel de banqueta, los cuales son, como su nombre lo dice, una extensión de la banqueta que permite el cruce entre un lado de la calle y otro sin la necesidad de bajar al arroyo vehicular, reduciendo así las velocidades de los automotores y dándole prioridad a las personas que caminan.

 

Desde el año 2020 se han construido nueve pasos peatonales a nivel de banqueta en diferentes contextos urbanos, con equipamientos que atraen una gran cantidad de desplazamientos peatonales de una gran diversidad de personas, como zonas hospitalarias, educativas, recreativas, de servicios públicos administrativos, etc., los cuales normalmente se encuentran ubicados en calles con un gran flujo vehicular y altas velocidades e infraestructura inadecuada y excluyente como lo son los puentes antipeatonales que, además, el ayuntamiento ha tenido a bien retirar cinco de ellos, haciendo un entorno más seguro para las personas que intentan cruzar dichas calles.

Como resultado del programa, desde su implementación no se han registrado atropellamientos o muertes y el registro de siniestralidad vial se ha reducido significativamente en estas zonas; sin embargo, como sucede en todas las ciudades de nuestro país, existe una resistencia al cambio por parte de las personas que utilizan el automóvil como principal y, en ocasiones, único medio de transporte.

El cruce más reciente se encuentra ubicado frente a dos grandes centros comerciales en el Boulevard Enrique Sánchez Alonso, este fue construido debido a la presión mediática ocasionada por el atropellamiento y muerte de una señora de la tercera al intentar cruzar dicha calle, donde una parte de la opinión pública la señalaba como culpable, ya que a unos cuantos metros existe un puente antipeatonal, y otra parte señalaba que la condición física de la señora le imposibilitaba hacer uso de dicha infraestructura excluyente, por lo cual se debía adecuar el entorno para que cualquier persona, sin importar su condición física, pudiera cruzar la calle de una manera cómoda y segura.

Ante esto, las autoridades municipales anunciaron y desarrollaron un proyecto de pacificación de la calle a través de la construcción del paso a nivel de banqueta, reductores de velocidad y señalización adecuada, sin embargo, a días de iniciar las labores de construcción, de nueva cuenta, el atropellamiento y muerte de otra señora de la tercera edad causó aún mayor presión para intervenir el sitio. Dos muertes de dos personas de la tercera edad en un lapso de dos meses.

Hoy, el proyecto se encuentra finalizado y ha dado de qué hablar a la opinión pública y ciudadanía en general. De un lado, algunas personas usuarias del automóvil particular exigen no se intervenga el sitio debido a su falsa creencia de ser quienes mayor prioridad tienen en las calles y ven con malos ojos la reducción de la velocidad y la priorización de la seguridad vial y de las personas de a pie, por encima de la velocidad. Del otro lado, muchas personas que caminan y recorren diariamente el sitio ven como un gran acierto este tipo de intervenciones, ya que gracias a ellas se puede cruzar la calle de manera digna, cómoda y segura, tal como lo enmarca la Ley de Movilidad del Estado de Sinaloa y la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.

Culiacán tiene un grave problema en materia de seguridad vial y al mismo tiempo una gran oportunidad de transformar sus calles para que las personas, sin importar su medio de transporte, puedan hacer uso de las mismas de manera digna y segura. Existen en la ciudad personas, asociaciones, dependencias que no solo saben de la gravedad del problema, sino de las soluciones que tienen que llevarse a cabo para tener mejores resultados, para hacer a Culiacán una ciudad más humana, un cruce a la vez.

*Andrés Salazar (@andressv10) es urbanista de profesión, ciclista urbano y apasionado de hacer ciudad para la gente. Se desempeña como Ejecutivo de Proyectos de Movilidad Activa en Mapasin (@mapasin_sinaloa), un laboratorio urbano de movilidad sustentable y seguridad vial ubicado en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.