blogeditor · 18 de mayo de 2018
¡Cuidado! Si les llega un archivo que dice “Propuestas de Mikel Arriola para gobernar la Ciudad de México” no lo abran: son las propuestas de Mikel Arriola para gobernar la Ciudad de México.
Leído en Twitter
Un colega de esos articulados, de los que diariamente tiene los números de las encuestas en la mano y convive profesionalmente con la información a cada minuto, comparte en una sobremesa: “Mikel Arriola ha sorprendido a miles de ciudadanos, su campaña es la más comentada mediáticamente y la que más gente tiene discutiendo a su alrededor. Qué campañón. Lástima que sus propuestas se basen en puros retrocesos, pero de que la gente voltea a verlo, lo está volteando a ver”. Aunque sea para reírse, añade otro colega por ahí.
Y sí.
Sorprende encontrar un aspirante al gobierno de la ciudad que haya salido con la displicente excentricidad -por decir lo menos- de sugerir dar marcha atrás en avances rotundos por la igualdad, como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de menores por parte de parejas gay, pero en el caso de este espacio lo que sorprende más son la serie de argumentos con que su campañón ataca la legalización de la mariguana, planta cuyas semillas, según entender del ex Comisionado de la Cofepris, se crearon en el infierno al principio de los tiempos para ser posteriormente diseminadas por Satán a lo largo de toda la Tierra.
Nadie sabe de dónde saca Mikel Arriola eso de que los gobiernos anteriores de la ciudad “han impuesto la idea de que la legalización de la mariguana para fines recreativos va ayudar a los jóvenes” (¿¿??), peor aún, según investigación llevada a cabo por El Sabueso de este mismo medio, la acusación de Mikel Arriola en el sentido de que gracias al PRD y Morena el consumo de mariguana ha aumentado en la ciudad es falsa (la información se puede consultar aquí).
La legalización de la mariguana recreativa va quitar a los consumidores menores de edad la posibilidad de conseguir la sustancia en cualquier lugar.
La legalización de la mariguana recreativa va ayudar -muchísimo- a los consumidores que, como mayorcitos de edad que ya son, pueden conseguir hoy tabaco y/o alcohol en los lugares que la ley señala para su venta, pero que hasta el momento sólo pueden hacerse de mariguana rozando la circunferencia del crimen organizado (que, por cierto, ofrece un producto de la peor clase, si tomamos en cuenta la calidad de la mariguana legal que ya se produce en muchos sitios de los Estados Unidos) u ocultándose en lo más oscurito, para que algún amigo solidario le comparta -siempre bajo la penumbra clandestina- un poco de la que cultiva, siempre ilegalmente, en casa. Pero dice Mikel que mantener la ilegalidad y la persecución es lo mejor, y que con la legalización se va descontrolar todo.
Lo dicho: campañón.
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