blogeditor · 5 de agosto de 2021
La pandemia provocada por la COVID-19 ha puesto de relieve las condiciones de trabajo desiguales en el sector agrícola y hecho evidente su importancia para las economías tanto de México como de Estados Unidos.
Durante los últimos diez años, Fundación Avina ha estado colaborando con organizaciones que trabajan temas de derechos laborales de los trabajadores agrícolas migrantes. La temática abarca el territorio mexicano, Centroamérica y Estados Unidos. El trabajo se centra en reducir las violaciones a derechos laborales en el proceso de reclutamiento y en mejorar las condiciones de trabajo durante el empleo y apoyar los esfuerzos para que el sector privado agrícola rinda cuentas de los estándares y regulaciones existentes.
En México, las estadísticas oficiales reconocen que hay casi 3 millones de personas trabajadoras laborando directamente en los centros de trabajo agrícola, de las cuales, 99 % viven en condiciones de pobreza, marginación y desigualdad social y económica a causa de su bajo nivel de ingreso.
Recientemente se han documentado violaciones a los derechos humanos de las y los trabajadores agrícolas migrantes tales como discriminación durante el proceso de reclutamiento, el cobro de cuotas indebidas por parte de reclutadores, la falta de pago de un salario digno o retención de pagos, la falta de prestaciones sociales, acceso a servicios de salud, vivienda digna o incluso abusos y malos tratos por parte de los empleadores.
Para atender esta problemática, y con el objetivo de promover el ejercicio de los derechos humanos de las y los trabajadores agrícolas migrantes, nace Periplo.
Este proyecto es impulsado por Fundación Avina, en colaboración con un conjunto de organizaciones, y busca contribuir a la creación de un sistema de migración laboral más equitativo en las cadenas de suministro de la industria agrícola en México y entre México y Estados Unidos.
“Lo que este proyecto hace es ayudar a que la experiencia de cada organización en el campo, en la práctica laboral sea puesto al servicio y generemos en conjunto lo que esperamos: un cambio en la calidad de vida, un cambio en las condiciones laborales dentro de las cadenas de suministro”, explicó Pamela Ríos, Gerenta Programática en Fundación Avina.
Este esfuerzo colaborativo se llevará a cabo mediante el fortalecimiento de la capacidad de las organizaciones de trabajadores y de las OSC para apoyar a los trabajadores migrantes durante todo el proceso de reclutamiento y a lo largo del empleo. Es necesario que conozcan sus derechos y cómo ejercerlos; de esta forma buscamos promover la implementación de buenas prácticas del sector privado, y que estos actores interesados en las cadenas de suministro cumplan con los estándares, reglamentos y compromisos de respetar los derechos de las y los trabajadores agrícolas migrantes.
También es imprescindible mejorar, tanto el proceso de reclutamiento como las condiciones de trabajo, fomentando alianzas intersectoriales y entre múltiples interesados para propiciar políticas, reglamentos y mecanismos de rendición de cuentas que apoyen a la transformación estructural y la mejora de las condiciones laborales del sistema de reclutamiento de las y los trabajadores agrícolas migrantes.
“En Periplo nos interesa el cambio sistémico, queremos que haya una transformación más profunda, más radical que tenga permanencia en el tiempo” Pamela Ríos, Gerenta Programática en Fundación Avina.
Desde Fundación Avina, queremos que este proyecto colaborativo culmine en una mejor calidad de vida para las y los trabajadores agrícolas.