Un mal innecesario

blogeditor · 6 de abril de 2015

Un mal innecesario

A David Korenfeld no se le ocurre mayor estímulo a su desafortunada gestión al frente del Consejo Nacional del Agua, que regalar a su parentela viajes en helicóptero oficial. Sus explicaciones lo hunden aún más en el descrédito. Las redes sociales son territorio propicio para que la cúpula de los poderosos extreme su condición de elegidos, casi como si fuera un derecho divino. El Príncipe que nos gobierna se abstiene de acusar recibo, al amparo de sus casas generosamente proporcionadas por contratistas consentidos. Los alumnos del Instituto Cumbres, joya de Los Legionarios de Cristo y su creador Marcial Maciel, derrochan el dinero de sus padres con videos misóginos que refuerzan prejuicios existentes en el mirreyismo hoy en boga. Son variantes distintas del Apartheid, con grados diferentes de perniciosidad.

Hablemos en clichetazo, con los lugares comunes que son pan nuestro de todos los días.

No inventen: el director de Conagua estaba lastimado de la pierna. Por estrictos motivos médicos, David Korenfeld se tomó la libertad de utilizar el helicóptero de la dependencia a su cargo.

Los jóvenes graduados del Cumbres que grabaron su video de graduación no son misóginos. Sus familias, aún menos.

Peña Nieto y su gabinete; los partidos politicos y la burocracia de los tres Poderes, junto con empresarios que apuntalan al régimen, y sindicatos y cúpulas que les son afines son un dechado de transparencia y honestidad.

La única certeza en esta sarta nada piadosa de mentiras es que la Guerra Fría entre castas y estamentos sigue su curso en México.

Foto 1

  1. Español con indígena: mestizo
  2. Mestizo con española: castizo
  3. Castizo con española: español
  4. Español con negra: mulato
  5. Mulato con española: morisca
  6. Morisco con española: chino
  7. Chino con india: salta atrás
  8. Salta atrás con mulata: lobo
  9. Lobo con china: gíbaro o jíbaro
  10. Gíbaro o jíbaro con mulata: albarazado
  11. Albarazado con negra: cambujo
  12. Cambujo con india: sambiaga (zambiaga)
  13. Sambiago con loba: calpamulato
  14. Calpamulato con cambuja: tente en el aire
  15. Tente en el aire con mulata: no te entiendo
  16. No te entiendo con india: torna atrás.

Heredamos del Virreinato su pasión por esta estructura que lo legitimaba, colocando a todas y todos en un lugar previamente asignado por la Providencia y la fatalidad. Aplazando para siempre o hasta un remoto Juicio Final, la deuda impagable con los invisibles. Los otros contemporáneos, los oaxacos de la página Facebook que exige su exterminio eventual, de plano no existen en la Mitología Patria.

Los fogonazos clasistas, cargados de odio y resentimiento, no son obstáculo para que prosperen carreras políticas y empresariales de privilegio, donde el blindaje que confiere la cercanía con el Principete en turno es cosa de todos los días.

Hay paradigmas alternos, de los que nuestros acometedores politicos y empresariales podrían sacar provecho e incorporación en México. Las leyes de Jim Crow del sur de los Estados Unidos, harto aplicables a ese Mississippi o Alabama en México llamado Chiapas, Guerrero, Oaxaca. El Apartheid de los Boer, columna vertebral del sistema de razas segregadas impuesto por el Partido Nacional sudafricano desde 1948 hasta su derrumbe merecido, por las urnas, en los años noventa del siglo pasado.

La República Popular Democrática de Corea (RPDC) presume entre sus principales ‘éxitos´ totalitarios, un rígido sistema entronizado por obra y gracia del Gran Líder y Perpetuo Presidente Kim Il-sung a finales de los cincuenta, que asigna a la población un peso específico en el Orden Inmutable de las cosas. Versión inical que fue modificada –¿perfeccionada, dirían los acólitos?- por el hijo Kim Jong-il y el nieto (actual amo y señor del feudo norcoreano) Kim Jong-un. Tal y como lo describe Dear Reader, ‘autobiografía no autorizada’ de Kim Jong-Il escrita por Michael Malice.

Se llama songbun (성분). Está compuesta por dos vertientes -social y ancestral- y tres categorías primigenias: la de los ‘leales’, ‘vacilantes’ y ‘hostiles’, quienes con el tiempo y las circunstancias fueron transformándose en cinco castas y 51 subestratos: la especial, núcleo, básico (aparente norma, para una mayoría de la población), compleja y hostil. Abarca a toda la población, con la obvia excepción confirmatoria de la dinastía de Kim Il-Sung, su descendencia, y allegados.

La responsabilidad entre generaciones y el castigo colectivo son sus elementos esenciales. El songbun un factor imprescindible, por ejemplo, cuando la autoridad pondera los castigos para una ofensa penal. De acuerdo a testimonios directos, recogidos por la Comisión redactora del Informe de Naciones Unidas sobre la situación de los Derechos Humanos en Corea del Norte, si alguien con alta jerarquía comete el mismo crimen que su contraparte ‘vacilante’ u ‘hostil’, este último cumplirá siempre una sentencia más larga y severa. El otro infractor, con influencia sobrada y dinero, podría incluso eludir la pena por completo.

Como en México, tierra del songbun en versión local y claves debidamente tropicalizadas.

Cito este reporte informe de la ONU (al que, en el contexto de la tortura generalizada en el país, la Cancillería castiga con el doble látigo de la torpeza y la ilegitimidad), y a medios que se ocupan de un tema que, por analogía, debería tener repercusiones nacionales.

Entre las categorías que conforman la casta de los “leales” figuran los descendientes de los que combatieron contra el dominio colonial de Japón entre 1910 y 1945 y los familiares de los soldados muertos en la Guerra de Corea de 1950-1953, así como los pequeños campesinos y los trabajadores. Los “leales” tienen derecho a residir en la capital, Pyongyang, y obtienen preferencias en el acceso a viviendas, alimentos, tratamiento médico y empleos.

Los “hostiles” incluyen a los descendientes y familiares de los colaboracionistas con Japón y de los opositores al fundador del régimen, Kim Il-sung. También figuran como “hostiles” los familiares de personas huidas a Corea del Sur, de empresarios, de personalidades religiosas y de aristócratas. Están sometidos a los trabajos más peligrosos y duros en las regiones más remotas, reciben escasas raciones de alimentos, sufren discriminación a la hora de entrar en la escuela o de casarse y están sometidos a continua vigilancia.

Entre los “vacilantes” aparecen los familiares de artesanos, pequeños comerciantes, repatriados desde China e intelectuales formados durante el dominio japonés. Están empleados como técnicos de baja formación y viven estrechamente vigilados.

Vacilantes y hostiles tienden a residir, por decreto, en zonas donde la ayuda internacional durante la hambruna de los años noventa era escasa o inexistente. Fueron, son y serán enemigos sempiternos del régimen que sufrirán –hasta que se den cambios justos, necesarios y previsibles en Norcorea- las consecuencias de pertenecer a una ‘clase’ inventada por Kim Il-sung y su dinastía.

Ante la escasez crónica de bienes y servicios, el dinero es el único corrosivo que podría, de momento, socavar gradualmente las bases de esta atroz imposición totalitaria. La economía informal ocupa los vacíos abandonados por el Estado, y por consecuencia el Reino Ermitaño obtiene el último lugar, junto con Afganistán y Somalia, en el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional hace dos años.

Guardando las proporciones para cada caso, México presenta similitudes con el régimen norcoreano, tan alabado no hace mucho por Alberto Anaya, dueño del Partido del Trabajo.

Las cifras del 2009 sugieren que un 28 por ciento de la población pertenecía al songbun más favorecido. Cuarenta y cinco por ciento es del orden ‘básico’, y la proporción restante es de ‘vacilantes’ y hostiles’.

Y sus hijos, y los hijos de sus hijos…

El libro reciente de Ricardo Raphael sobre el Mirreynato Mexicano postula que en la figurativa edificación nacional, los distintos deciles económico se han anquilosado y permanecen inamovibles en la plática.

De nuevo, Corea del Norte o Kimilsunglandia.

El songbun permite que las ‘clases altas’ obtengan mayor acceso a los recursos, y garantiza la discriminación contra los niveles ‘bajos’ por tiempo indefinido. El gobierno tiene la certeza de que la capital de Pyongyang sobreviviría otra posible hambruna como la de hace veinte años, y que el resto de la población norcoreana padecería sus peores efectos.

Es un tema de sobrevivencia para ese sector privilegiado. Y que los estamentos de abajo, en buen castellano, acaben de joderse.

Como en México.

La economía popular se contrapone a la suntuosa economía ‘real’ del clan gobernante.

Por desgracia, parece que las equivalencias mexicanas propenden -con el transcurso tiempo, y el aval de la cleptocracia- a la transgeneracionalidad. ¿Un Songbun lite?

Queda el recurso de explorar esquemas complementarios como el de la dinastía fundada por Kim Il-Sung (1912-94), su hijo Kim Jong-Il (1942-2011), y el nieto heredero Kim Jong-Un (198?- ).

Y de atisbar la viga de nuestro Apartheid jurídico en la Suprema Corte de Justicia, tras el ungimiento a chaleco de Eduardo Medina Mora como representante (hasta 2030) del Ejecutivo en el Poder Judicial.

(Gracias, panistas en el Senado; ‘opositores’ de pacotilla).

O el atraco en la PGR que consiste en poner a Arely Gómez, hermana de un songbun categoría ‘especial’ de Televisa como fiscal ‘independiente’ con fecha lejanísima de caducidad: ¿2025?

(Otro detallazo, cortesía de legisladores pactistas en la Cámara Alta).

Se intenta revivir (sin mucho éxito, uno espera) la etapa superada de los ditirambos para el Líder y la prensa encomiástica.

[contextly_sidebar id=”pMfkc9gUoVOb8GzgA2A8vi1NonoiiI8E”]Vaya que sí. Acá son ‘vacilantes’ u ‘hostiles’ (en la mirada del Peñanietato rapaz, y sus satélites de variados colores partidistas) las mujeres y los niños; los sectores indígenas invisibilizados; los adultos de la tercera edad que hacen esperas interminables en las clínicas del Seguro Social y otras dependencias del gobierno. Los trabajadores rehenes de sindicalistas charros. Campesinos. Los jóvenes. Los estudiantes de escuelas públicas. Las organizaciones no gubernamentales autónomas, que rechazan el pastoreo. Pueblos originarios. Defensores de medio ambiente y DDHH. Los medios críticos y las redes sociales involucradas en causas de interés público. Los súbditos perennes de grandes monopolios, que engordan fortunas mundiales. En suma: todos aquellos que no puedan ser corrompidos por nuestro autóctono Leviatán.

Aquí el enlace de otro reporte relevante: Illicit, elaborado por el Comité sobre los Derechos Humanos en Norcorea. Piratería y narcotráfico como política de Estado y estrategia de negocios. ¿Lo descalificará la diplomacia de ese país? ¿Negará la validez del mismo, llamando poco éticos e irresponsables a sus redactores, como lo hizo -en su oportunidad, y con ínfimo tino- el gobierno de Peña Nieto?

***

Finalmente. Ayer se cumplieron cinco años y diez meses de absoluta impunidad en el caso del incendio de la Guardería ABC en Hermosillo. México, ínsula y excepción universal, donde los personajes vinculados -directa o indirectamente- a esta tragedia, crimen y castigo sin responsables en la cárcel (o a sus secuelas), siguen prosperando electoralmente.

Siendo diputada local en Sonora, Claudia Pavlovich recomendó a dos de los dueños de la estancia infantil por escrito ante el juez que llevaba la causa. Pasó del Congreso de su estado, a la presidencia del PRI sonorense y a una senaduría. Hoy se empeña en ocupar la gubernatura, con el apoyo irrestricto de su partido y su padrino Manlio Fabio Beltrones. Si recupera el estado para Peña y sus secuaces, será por la torpeza y cobardía moral del panista Guillermo Padrés, quien aprovechó el desencanto de la sociedad con Eduardo Bours para ganar las elecciones locales en 2009 -un mes después de la tragedia- prometiendo como candidato (como lo hizo Peña Nieto durante la justa federal de 2012, durante una gira en Ciudad Obregón), justicia –hasta ahora, inexistente- para las víctimas y sus familias.

No cumplió, evidentemente. Su gobierno corrupto y pusilánime es un microcosmos de la resaca federal panista, tras dos sexenios de fracasos con Fox y Felipe Calderón.

La apuesta padresista para que esconda sus atracos se llama Javier Gándara Magaña. Siendo alcalde de Hermosillo, este personaje ordenó que la policía municipal bajo sus órdenes arremetiera con violencia –en mayo de 2012- contra un grupo de papás y mamas del Movimiento Ciudadano por la Justicia Cinco de Junio. Moisés Madrid y Nohemí Pacheco, cuya hija Ruth Nahomi perdió la vida en la Guardería ABC, fueron esposados, subidos a camionetas de Seguridad Pública y acusados por cometer actos ‘vandálicos’. Libraron prisión únicamente por la tormenta de indignación en redes que produjo el despropósito. Ahora Gándara es premiado con el premio de consolación panista por excelencia: un honroso segundo lugar, y la oportunidad de cometer innumerables delitos electorales que no serán sancionados.

Uno de los peores ‘logros’ de Padrés, en una gestión repleta de fiascos y abusos generalizados, fue la ratificación de priísta Abel Murrieta Gutiérrez como procubridor estatal. Ya lo había sido con Bours. Después fue diputado local. Se perfila como próximo legislador federal, si los sonorenses lo favorecen, como lo han hecho anteriormente, con su voto.

Foto vía Policiaco de Sonora.
Foto vía Policiaco de Sonora.

Murrieta (PRI), encubridor de dueños y responsables de la Guardería ABC, acá en sus épocas procuraduriles. Su lealtad se verá recompensada, si junta los votos, con una curul en San Lázaro. Así premia el songbun mexicano sus servicios.

Los comicios federales intermedios tendrán lugar el 7 de junio, exactamente dos días después de que se cumpla el sexto aniversario del incendio de la Guardería ABC. Siguen muriendo niños por negligencia en las estancias: en febrero tocó el turno de Sedesol, vergonzosamente premiado por la ONU en septiembre de 2012, cuando Calderón todavía despachaba en Los Pinos.

Kimberly Isabella Albores Ramírez, una bebé de un año y diez meses de edad, murió asfixiada en la Guardería ‘Pasitos de Colores’ de Tuxtla Gutiérrez en Chiapas. ¿Habría de causarnos la más minima extrañeza saber que las dos personas acusadas de haberle causado la muerte se encuentran libres?

Lo hemos dicho antes. Habrá que repetirlo cuantas veces sea necesario.

Un país que se empeña en replicar el binomio corrupción-impunidad ad infinitum –cuya sociedad civil tolera abusos inconcebibles, sin chistar siquiera- carece de salvación y futuro.

 

@alconsumidor