betotavira · 8 de abril de 2013

Todavía huele a tinta. Está recién salido de la imprenta y una corresponsal de #MiCisen en Madrid, que ya tiene un ejemplar en las manos, me dijo hace unos minutos vía Skype: “esto hierve en la retina como si fuera lava”. El nuevo libro Adiós, Princesa (ed. Foca) salió a la venta hoy lunes 8 de abril en una España que se encuentra con el morbo a flor de piel pues en las 304 páginas de la publicación el autor, David Rocasolano –primo hermano de la princesa de Asturias, Letizia Ortiz Rocasolano– saca a la luz los secretos mejor guardados de la que podría convertirse en la futura Reina de España.
“¡Es un traidor! ¡Un oportunista! ¿Cómo pudo hacerle esto a Letizia?”: me grita desde el otro lado del charco mi informanta quien, dicho sea de paso, es ferviente simpatizante de la Casa Real española. Bueno, en realidad simpatiza con todo lo que tenga que ver con palacios, coronas y sangre azul, pero lo suyo lo suyo es la monarquía de España porque #Ahíletocóvivir.
Quizás mi amiga tenga un poco de razón para estar con el azúcar hasta arriba. Por lo que me cuenta, en Adiós Princesa, David Rocasolano –quien también fue el abogado de Letizia en el divorcio de su primer marido Alonso Guerrero– muestra documentos en los cuales supuestamente demuestra que “la princesa de Asturias se sometió a un aborto en la Clínica Dator en Madrid cuando solamente era Letizia Ortiz”.

“Si me había elegido a mí para limpiar el rastro era porque no tenían a nadie más”: escribe en su libro Rocasolano, quien asegura que uno de los motivos por el que él fue a quién se le encomendó la destrucción de los documentos del aborto fue “por el miedo del Príncipe a que se filtrara la información al rey Juan Carlos, sobre todo tras la oposición de sus padres a que Felipe se casara con una divorciada”.
Pero ahí no para la cosa. “El primo incómodo” –como lo acabamos de bautizar #MiCisen y yo– de igual forma habla de una paranoia de la que es víctima la princesa de Asturias quien, a decir de David, padece “delirio de persecución”. Como consecuencia de esto desde antes de su boda con el príncipe Felipe, se dice que Letizia ponía a prueba a su propia familia dándoles información falsa para descubrir quién la filtraba en la prensa del corazón #Laqueeslistaeslista.
“¿Por qué el autor escribió ese libro ahora, en medio de una de las más grandes crisis de la Casa Real y crisis económicas de España?” –le pregunto a #MiCisen–. “Lo que se dice por acá es que él (David) rompió su relación con Letizia de manera muy dolorosa y que supuestamente los Ortiz tienen un mejor trato por parte de la Casa Real con respecto a los Rocasolano, rama de la familia a la que pertenece David. Pero yo te digo que lo hace por dinero, porque ya se le acabó el dinero”. Eso es lo que piensa mi corresponsal madrileña.
Por mi parte, estoy convencido que toda mujer debe de tener el total y absoluto derecho a decidir sobre su cuerpo (échenle un ojito a la asociación GIRE click aquí). Que debe de tener toda la información necesaria antes de tomar la decisión de interrumpir su embarazo y, si así lo determina, siempre debe de hacerlo con médicos certificados. En lugares calificados y supervisados por las autoridades para realizar un aborto. Parafraseando a mi abuelita Chata, en el caso de Letizia “el problema no es el pecado sino el escándalo”. No es lo mismo ser una mujer divorciada y con un aborto que viva en el anonimato que cuando es la esposa del futuro Rey de España, una de las monarquías católicas más fieles al Papa y todo lo que ello representa. ¿Ustedes qué opinan? #HastaLaVistaBeibis.
POR NO DEJAR
Les comparto este video de nuestro gran José José interpretando su Adiós, Princesa para que vean esos españoles que en México también tenemos un Príncipe, de la canción, pero al fin Príncipe.
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