Un joven estadounidense nos recuerda que en la política es mejor reír que llorar

blogeditor · 27 de agosto de 2015

Un joven estadounidense nos recuerda que en la política es mejor reír que llorar

El buen humor es una válvula de escape para las tramas trágicas de la política. Esto es especialmente cierto, cuando Donald Trump ha polarizado el debate migratorio llevándolo hasta la aberración al hablar sobre la posibilidad de deportar familias enteras, eliminar el derecho a la nacionalidad a los que nacen en Estados Unidos por ser hijos de indocumentados y seguir fortificando la frontera con México construyendo un muro entre ambos países.

Pero los ridículos – e incluso peligrosos – comentarios de Trump, están siendo opacados por otro candidato que al igual que el magnate de bienes raíces está acaparando a un electorado enojado, poco politizado y que opta por un buen chiste en vez de las promesas que lo típicos políticos de Washington hacen todos los días.

Los mexicanos no somos extraños a ese tipo de procesos. En la última elección de medio término en junio pasado,  Cuauhtémoc Blanco logró ser el nuevo alcalde de Cuernavaca, y su lucha hizo tanto el payaso Lagrimitas como la actriz Carmen Salinas quien ahora es diputada federal del PRI.

[contextly_sidebar id=”ttTjupXPzVleeu0J4FUmfYv8bGenAUwF”]En una encuesta que se realizó este mes por la organización Public Policy Polling se encontró que en Carolina del Norte el republicano Donald Trump estaba al frente con 40 por ciento de las intenciones del voto, seguido de la demócrata Hillary Clinton con 38 por ciento y en tercer lugar el candidato “Deez Nuts” con un sorprendente 9 por ciento.

El término Deez Nuts se origina en la cultura Hip hop y significa en español algo así como “este par de huevos.” Sin embargo, con el internet y las redes sociales el significado se ha vuelto más ambiguo y en ocasiones se usa para describir algo loco o totalmente bizarro; esto es, un término apropiado para calificar lo que la campaña republicana para el 2016 se ha convertido gracias a la ayuda de Trump y compañía.

El 26 de julio pasado un joven llamado Brady Olson, quien reside en el pequeño pueblo de Wallingford en Iowa, registró la candidatura de este personaje ficticio en la Comisión Federal Electoral estadounidense.

Olson, estudiante de 15 años de edad que cursa la preparatoria, declaró ante los medios estadounidenses que se inspiró en la candidatura de Limberbutt McCubbins (nótese que el primer nombre quiere decir algo así como “nalgas aguadas”), un gato demócrata que fue registrado por otro joven de 18 años en Louisville, Kentucky y que pronto podría convertirse en el “compañero de fórmula” de Nuts.

Deez Nuts, al igual que Trump, ha desatado un frenesí mediático, especialmente en las redes sociales, convirtiéndose en uno de los temas de mayor tráfico digital.

Las similitudes no acaban aquí.

Nuts está a favor de recortar los impuestos para las grandes corporaciones y se declara en contra de la migración indocumentada. “Considero que los migrantes ilegales en este país deben ser deportados a su país de origen, con excepción de los menores de edad,” escribe el candidato en su sitio web. En otros temas se muestra más liberal: apoya el aborto, el matrimonio gay y el reciente acuerdo nuclear que la administración del Presidente Barack Obama negoció con Irán.

Pero a diferencia de Trump, el único peligro real que Deez Nuts representa es mostrar a las elecciones estadounidenses como un gran chiste. Su candidatura está inspirando a otros jóvenes que han registrado y preparan nuevos registros para otros personajes ficticios.

Incluso más importante, Nuts demuestra que en la política, cuando uno no sabe si reír o llorar, es mejor optar por reír ya que un buen chiste puede decir más verdades sobre una elección ridícula con aires de seriedad.

 

* Rafa Fernandez de Castro Samano (@rafafc91) es consultor y analista de la región latinoamericana para Fusion, un nuevo medio digital de Univisión y ABC con sede en Miami.