blogeditor · 12 de marzo de 2021
Las palabras se las lleva el viento, lo que cuenta y permanece son los hechos. Desde que llegó el gobierno que encabeza el presidente López Obrador con relación a las políticas públicas a favor de la mujer dice una cosa y hace otra.
Es público que al solo llegar a la presidencia, de manera inexplicable, suspendió el programa de guarderías infantiles, fundamental para apoyar a las madres trabajadoras, y el programa de casas de acogida, para proteger a las mujeres violentadas en su hogar.
Ahora una investigación de Alexis Ortiz (El Universal, 08.03.21) muestra que en los dos primeros años de gestión el presidente ha eliminado por lo menos otros once programas de apoyo a la mujer, para ese recurso canalizarlo a otras actividades.
Esta decisión implica que 1,400 millones de pesos destinados a financiar políticas públicas de igualdad sustantiva e inclusión de género se hayan eliminado del presupuesto federal.
Los recortes, de acuerdo a Ortiz, tienen un mayor impacto en los programas destinados a la atención de las mujeres indígenas y a las que viven en zonas de alta marginación.
Se han cerrado, en una clara política en contra de las mujeres más pobres, por no responder a una lógica clientelar como la que impulsa el actual gobierno. Los que se han eliminado son:
Hay otros tres programas que no desaparecieron, pero sí sufrieron recortes considerables:
Y de otro lado la suspensión de programas institucionales o el recorte de los recursos de los mismos responde a la más vieja política del paternalismo clientelar que por décadas impulsó el PRI. Lo que se quiere garantizar es la entrega de recursos de manera directa a la población con una clara intención electoral.