Redacción Animal Político · 8 de mayo de 2023
En GIRE acompañamos varios casos en los que las personas cuyos derechos reproductivos fueron afectados directamente, por acciones u omisiones de agentes del Estado, son menores de edad. A partir de esos acompañamientos hemos identificado el reto que implica brindar un soporte adecuado, considerando la edad de las personas y el momento del desarrollo en el que se encuentran; y de cómo podemos mejorar como equipo para apoyarles en el ejercicio de sus derechos desde su infancia o adolescencia.
La semana pasada, en GIRE recibimos una capacitación por parte de la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODI) para el acompañamiento y representación éticos de niñas, niños y adolescentes (NNA) víctimas de violaciones a derechos humanos.
De las reflexiones que con el curso se sembraron y quedaron reverberando en nosotras está, por una parte, la de cómo impactan de forma diferenciada a las infancias tanto los hechos violatorios de sus derechos humanos como el tiempo que toman los procesos de búsqueda de justicia y, por otra parte, respecto a la importancia de llevar a cabo un acompañamiento lo más especializado posible en la atención de NNA, tomando en cuenta las características específicas de cada caso y su contexto.
Obtuvimos herramientas prácticas e información valiosa sobre los procesos y cambios biológicos, neuronales y culturales en las diferentes etapas del desarrollo de las personas, y respecto a cómo acompañarles ajustando el lenguaje, los acercamientos y los procesos de manera que sean adecuados para NNA, según la etapa en la que se encuentran. Reforzamos los principios de que los entes responsables de la atención y protección de las infancias no sólo son parte del Estado, como el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, pues también la sociedad es responsable de actuar como intermediaria para que se garanticen sus derechos de acuerdo con la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y otros estándares nacionales e internacionales.
Otra reflexión tiene que ver con los impactos en NNA de la violación a los derechos reproductivos de su madre o persona cuidadora, y de los malabares que tienen que hacer las personas cuidadoras para atender simultáneamente temas de salud, los procesos para el acceso a la justicia y sus responsabilidades de cuidados. En estos casos, puede ser que la atención tienda a centrarse en la persona acompañada y no se considere desde una perspectiva integral los derechos de NNA que son afectados por la búsqueda de justicia de las personas adultas que les rodean. Esto fortalece nuestra visión sobre la complejidad y pluralidad de situaciones que requiere un acompañamiento integral.
Por ejemplo, durante los procesos para acceder a una reparación integral, NNA deben esperar largo tiempo para acceder a servicios de atención psicológica, como víctimas directas o indirectas, lo cual puede afectarles de forma especial y diferenciada por el proceso de crecimiento y desarrollo en el que se encuentran. Asimismo, raras veces se toma en cuenta su participación con las características mínimas necesarias (su opinión, información de especialistas, consideración de los hechos, consideraciones a futuro, su contexto y el seguimiento que se le dará a la determinación), especialmente cuando los hechos no les sucedieron directamente a elles. Finalmente, en nuestra experiencia de acompañamiento, más allá de la buena práctica que representa que algunas personas juzgadoras emitan sentencias en formato de lectura fácil, no hemos visto alguna resolución por parte de las Comisiones de Víctimas (que determine una reparación integral) que contemple cómo acercar a NNA de forma adecuada lo que significa cada una de las medidas que la conforman y de qué manera se cumplirán, tomando en cuenta su opinión.
Todo lo anterior nos invita a dialogar sobre nuestra responsabilidad de mejorar nuestro acompañamiento, complementándolo con una perspectiva de la infancia y un modelo de protección en el que NNA sean considerades protagonistas de los procesos que acompañamos y puedan participar activamente en los casos que les involucren, privilegiando que su derecho a la participación va más allá de un espacio para que expresen su opinión: también implica principios de no revictimización, mínima intervención, justicia restaurativa y que se tome en cuenta su autonomía progresiva, haciendo ajustes adecuados conforme a su edad y desarrollo.
* Jenny Murrieta Ramírez es Abogada Auxiliar de Reparación Integral y Alejandra Rodríguez Petrova es Abogada de Acompañamiento en Reparación Integral en @GIRE_mx.