blogeditor · 4 de marzo de 2011
“No basta con estar ocupado, las hormigas siempre lo están. Lo fundamental es: ¿En qué estás ocupado?”.
Henry David Thoreau

Cada siete años, el grandioso diseñador Stefan Sagmeister (por cierto, no se pierdan su espectacular página web: www.sagmeister.com) le envía este mensaje a sus clientes:
Estamos realizando una serie de experimentos que nos tomarán un año entero.
Por favor contáctanos el próximo septiembre. Atte. Sagmeister Inc.
Con esta sinceridad y frescura, Stefan cierra –por completo- su estudio en Nueva York y se toma un año sabático para rejuvenecer y refrescar su poder creativo. Luego de hacerlo ya un par de veces en su vida, este austriaco -estrella del diseño mundial- asegura que esos 12 meses de exploración y libertad le han permitido sacar cuatro invitantes conclusiones:
*Ese año sabático le permite disfrutar más su actividad como diseñador.
*Ese periodo ha transformado su trabajo, de un simple “empleo”, o una obsesiva “carrera” por el éxito, en algo más profundo: un “llamado” personal.
*Tras ese lapso, eleva sensiblemente la calidad de sus diseños y por consiguiente su valor de mercado. Gana más dinero.
*Ese año sabático es capaz de proveerlo de ideas fabulosas los siguientes siete años de trabajo. Las pruebas que muestra son tan originales como contundentes.

Pero Sagmeister no es el único que cree en los beneficios de un “escape” planeado y periódico para desintoxicar la mente y ver el mundo con otros ojos. La idea no es nueva. De hecho, lleva mucho tiempo entre nosotros. Desde 1930, la empresa 3M le ofrece a sus ingenieros el 15% de su tiempo para que emprendan proyectos de su predilección. La medida ha sido la cuna de inventos fantásticos como la cinta adhesiva o los “post-its”. Google sigue el mismo patrón y le otorga a sus empleados el 20% de su tiempo para proyectar nuevas ideas. Ferrán Adriá, considerado uno de los chefs más innovadores en la historia, cierra su mítico restaurante “El Bulli” cinco meses al año para dedicarse a experimentar nuevas recetas, procesos, y fórmulas gastronómicas en su taller. Aun así, “El Bulli” sienta a ocho mil comensales durante los siete meses que permanece abierto por año, y tiene 2.2 millones de solicitudes de reservación.
Esos 12 meses que se toma Stefan cada siete años, equivalen apenas al 12.5% de su vida laboral. Entonces, ¿Por qué esperar hasta los 65 años para tener tiempo libre?, cuestiona Sagmeister. En esta época, un individuo promedio pasará entre 15 y 25 años de su vida aprendiendo; entre 40 y 45 trabajando; y entre 10 y 20 retirado o mantenido por sus hijos (si bien le va…). ¿Por qué no restarle cinco años a ese periodo de retiro, y crear cinco años sabáticos y repartirlos a lo largo de nuestra vida laboral? Limitantes sobran, pretextos también, pero los casos de éxito –como el de Stefan-resultan seductores.
Te invito a que hagas una lista de los 20 momentos más felices de tu vida. Stefan lo hizo. No es necesario que los jerarquices, sólo recuérdalos y, pregúntate ¿cuántos de esos instantes han tenido que ver con tu trabajo? Si son muchos, felicidades: vives de hacer lo que te apasiona. Si son muy pocos, es momento de cambiar de actividad laboral porque, seguramente, te estás alejando de lo que auténticamente te hace feliz. Es momento de que valoremos el poder del tiempo libre. ¿Un año sabático? ¿Por qué no?
Si quieres conocer y escuchar a Stefan Sagmeister visita: http://www.ted.com/talks/stefan_sagmeister_the_power_of_time_off.html
El reto: 4 vinos por semana.
De la selección de esta calurosa semana:
*El agradable y estructurado “Tierra Alta Carmenere 2008”, Valle Central, Chile. Precio: ($330 aprox.)
*El rústico y persistente “Tinto del Mogorcito 2007”, Viñas de Garza, Ensenada, México. Precio: $381 pesos (www.vinería.com.mx)
*El fresco, potente y franco “Albarolo 2008”, el Nebbiolo insignia de la bodega Shimul de Ensenada, Baja California. Precio: 485 pesos. (www.shimul.com.mx)
Sin embargo, este Sabueso Sibarita desea destacar para estos calurosos días…

*El encantador “Dopff au Moulin” Gewürztraminer 2008 (Francia), un aromático y afrutado representante de una casa alsaciana que produce vinos desde 1574. Las notas de lichi, durazno, miel y flores silvestres, componen un blanco complejo y de gran estilo que acompaña bien sabores intensos. Inténtalo con unas costillas de cerdo. Precio: $ 350 pesos (Mundo Gourmet).
Viajero 365

Las primeras semanas de marzo son perfectas para viajar a Belize con la familia y disfrutar del divertido y relajante “River-tubing”, es decir, navegar plácidamente sobre una cámara de llanta a través de las cavernas que atraviesa el río Mopán. Se trata de una actividad sin grandes riesgos, muy popular en ese país, y propicia para niños. Además de flotar en aguas tranquilas, es posible observar ruinas mayas, remar en kayak y bucear. No hay vuelo directo a Belize desde la Ciudad de México. Es necesaria una escala en San Salvador.

Si prefieres un aventura más enérgica y emocionante, estás a tiempo de viajar a Túnez e inscribirte en los 100kms del Sahara. Deberás estar preparado para correr durante cuatro días a través de los paisajes done fue filmada la película “El Paciente Inglés”. Existe también la opción de caminar la ruta, entre dunas y oasis, acompañado por camionetas 4×4 que puedes abordar en el momento en que hayas tenido suficiente sol. Hay vuelos desde París. www.100kmdelsahara.com
*Te invito a seguirme en Twitter: @Antonio_Rosique y en mi blog: www.lafabuloamquinadesuenos.com