Redacción Animal Político · 20 de febrero de 2023
El 21 de febrero se cumple el primer aniversario de la sentencia que despenalizó la interrupción del embarazo hasta la semana 24 en Colombia y, con la euforia desatada por esta enorme victoria del movimiento Causa Justa, seguimos impulsando el avance de los derechos reproductivos desde diferentes trincheras. ¿Qué ha pasado a raíz de que la Corte Constitucional dio este gran paso a favor de las mujeres y personas con capacidad de gestar?
El tema de los plazos para acceder a los servicios de aborto se ha puesto al centro del debate público. Si bien se buscaba la eliminación total del delito de aborto, la despenalización lograda convirtió a Colombia en el país con el modelo de plazos más amplio en toda la región y es ahora el referente.
Esto cobra gran relevancia en países caracterizados por la desigualdad: mientras quienes viven en las grandes ciudades cuentan con mejores condiciones para el ejercicio del derecho a la salud, quienes se encuentran en zonas rurales y dominadas por grupos armados enfrentan severas dificultades que les colocan en riesgo.
El plazo de las 24 semanas, además de hacer posible que quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad tengan el tiempo y la garantía de interrumpir su embarazo de forma segura, beneficia a las y los prestadores de servicios de salud, ya que pueden realizar procedimientos de aborto, dentro de este tiempo, sin enfrentar una persecución penal.
Otra de las cosas que ha traído consigo este avance en Colombia es que se ha puesto el foco en la importancia de continuar con la diseminación de información sobre el fallo de la Corte y sus implicaciones. Para que las mujeres y personas con capacidad de gestar, y también el personal de salud, conozcan y comprendan el significado de la sentencia en términos del ejercicio del derecho a decidir, el trabajo de comunicación que el movimiento Causa Justa ha emprendido, no sólo a partir de la decisión de la Corte, sino en todo el proceso que desembocó en la victoria, ha sido fundamental en la lucha más allá de sus fronteras.
A lo anterior se suma la necesidad de dar seguimiento a la materialización de la sentencia en la vida cotidiana de las mujeres, jóvenes, niñas y personas gestantes en Colombia. ¿Qué obstáculos enfrentan quienes solicitan los servicios de aborto? Quienes buscan interrumpir un embarazo, ¿siguen teniendo que dar explicaciones sobre su decisión?
En este sentido, la reciente resolución adoptada por el Ministerio de Salud para la regulación de la atención integral del aborto es un paso significativo para garantizar el acceso a este servicio de salud sin barreras o demoras, y en cumplimiento de la sentencia de la Corte Constitucional.
Como puede verse, tanto en Colombia como en México, y en otros países de la región, la defensa de los derechos reproductivos no termina con la obtención de un fallo favorable en la Corte. Es imprescindible mantenerse en guardia para que lo plasmado en la ley se traduzca en mejores condiciones de vida para las mujeres y personas con capacidad de gestar.
Después de triunfos enormes en Colombia, Argentina, México y otros países de América Latina, tenemos claro que no basta con despenalizar. Es necesario buscar el acceso real a servicios de aborto, oportunos y de calidad, sin discriminación ni estigma, y para ello hay que continuar el trabajo en las calles, las escuelas, los hogares y los medios de comunicación hasta lograr también una despenalización social.
A un año del fallo histórico de la Corte Constitucional de Colombia celebramos los avances en la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito. Pero también sabemos que queda mucho por hacer, no sólo para evitar retrocesos sino para extender las victorias más allá del ámbito legal.
Inspiradas por el ímpetu y la fuerza de nuestras hermanas colombianas seguiremos fortaleciendo el trabajo colectivo hasta que todo México y América Latina se pinten de verde, y que las mujeres y personas con capacidad de gestar puedan determinar su destino reproductivo en libertad.