Un aguachile con trazabilidad, por favor

blogeditor · 8 de septiembre de 2021

Un aguachile con trazabilidad, por favor

¿Te encanta comer aguachile, pero también te preocupas por la salud de los mares?, ¿el atún es tu debilidad, pero leíste en algún lado que su pesca implica la muerte de delfines? Nadie quiere acabar con los recursos del mar ni que las especies carismáticas mueran por nuestra culpa. Y tú puedes ser un actor principal en el camino hacia alcanzar el equilibrio entre el consumo y la conservación de los océanos.

Quienes consumimos pescados y mariscos somos un elemento fundamental para lograr la sostenibilidad de la pesca. Es posible tener en nuestras mesas productos de los mares mexicanos de gran calidad, y que beneficien a las comunidades pesqueras, pero necesitamos un sistema de trazabilidad.

Hoy, cuando compras pescado en el supermercado, en una pescadería o en un restaurante, es muy difícil tener información del producto; desde dónde fue capturado, con qué arte de pesca, si para la captura se respetaron las vedas, si es de la talla adecuada para su consumo, o simplemente si su origen es legal.

Esta falta de información nos impide tomar decisiones de consumo responsables, y eso despierta el temor a que nuestro aguachile o atún tengan un impacto devastador para los mares. La respuesta no es dejar de consumir pescado, sino exigir la información que nos permita tomar mejores decisiones.

El mar tiene un enorme potencial de alimentarnos. Se calcula que a nivel mundial 3 mil millones de personas pueden alimentarse de productos marinos de forma sostenible. En México también existe este potencial. Tenemos 11 mil kilómetros de litoral y más de 730 especies pesqueras para consumir. Además, al menos dos millones de personas dependen directa o indirectamente de la pesca, desde las personas que salen todos los días a pescar, hasta transportistas que aseguran que el pescado llegue a nuestras mesas.

Ese potencial está en riesgo en nuestro país. Existen prácticas que amenazan la disponibilidad de este alimento, la forma de vida de las comunidades pesqueras y la salud y equilibrio de los ecosistemas marinos. La sobrepesca, las pesca ilegal, que se calcula representa 1 de cada 2 pescados que consumimos, y la sustitución de especies son un riesgo constante para la riqueza de nuestros mares, como lo hemos documentado en nuestra campaña GatoXLiebre.

Un sistema de trazabilidad reúne toda la información de la cadena de valor del pescado, traza el camino que sigue cada producto desde el barco a tu plato. Sólo así podemos tener certeza de que el producto que está llegando a nuestras mesas no pone en peligro el mar.

Aprobar una norma de trazabilidad es tarea de la autoridad encargada de regular la pesca en México, la CONAPESCA, y de su titular Octavio Almada Palafox. Con esta herramienta, las y los consumidores también tendremos el poder de transformar al sector.

Para quienes disfrutamos de los productos del mar y nos preocupamos por su impacto en la salud de los mares es importante asegurarnos de que no consumimos productos de la pesca ilegal, y que podamos elegir la opción más sustentable o la que más beneficia a las familias que dependen de la pesca. Y para lograrlo sólo hay una solución.

Debemos hacernos más preguntas sobre el pescado que consumimos, pero sobre todo debemos exigir a las autoridades que nos den la información y herramientas necesarias para tomar las mejores decisiones que aseguren la abundancia de los mares, la protección de especies vulnerables y el bienestar de las comunidades pesqueras.

* Mariana Aziz (@marianaaziz) es directora de campañas de Transparencia en @OceanaMexico.