Última llamada, el reconocimiento de la culpa

blogeditor · 24 de diciembre de 2022

Última llamada, el reconocimiento de la culpa

Del director Joel Shumacher (Nueva York, 1935) es la Última Llamada (Estados Unidos, 2003) una película de terror.

A plena luz del día Stu Shepard (Colin Farrell), un joven y ambicioso publicista, en la calle 53 de Manhattan se encuentra atrapado de manera imprevista en una cabina telefónica.

Ahí recibe una llamada anónima, de un francotirador armado con un rifle con mira telescópica (Kiefer Sutherland), que le dice lo está apuntando y si cuelga lo mata.

Stu está casado con Kelly (Radha Mitchell), pero al mismo tiempo mantiene una relación con Pamela (Katie Holmes), una actriz. Ninguna sabe de la otra.

La primera reacción de Stu es de escepticismo, pero pronto el haz de luz rojo que apunta a su pecho lo hace cambiar de opinión.

Quien llama dice que tiene que hacer lo que le pide por la vía telefónica. Él, que lo está viendo, le dice que va a saludar a su esposa de su parte y cuelga.

Luego vuelve a llamar y le dice a Stu que debe decirle la verdad de su relación a Kelly y a Pam. El francotirador llama a Pam y le cuenta que Stu está casado y que sólo quiere tener relaciones sexuales con ella. Obliga a que Stu le llame a su mujer.

Dos prostitutas quieren utilizar el teléfono, pero Stu las corre. Le dice a quien lo amenaza que ya es suficiente, que no quiere seguir el juego, y que si dispara la policía se dará cuenta.

El francotirador le prueba a Stu que no es así. Le tira a un robot de juguete que está junto a la cabina sin hacer ningún ruido.

La situación se complica para Stu cuando llega a la cabina el padrote de las prostitutas y le pide amablemente que ya deje la cabina telefónica.

Stu, aterrorizado, se niega y el padrote ataca la cabina al tiempo que el francotirador le dispara por la espalda. Del disparo muere y llega la policía.

El primer sospechoso es Stu, quien dice al capitán Ramsey que está en una llamada importante con su psiquiatra. La prensa se hace presente en el lugar.

Kelly llega al lugar y el francotirador hace a Stu confesar su infidelidad. Aparece entonces Pamela y el hombre sugiere que una de ellas puede tomar el lugar de Stu.

Stu se las arregla para informar a través del celular al capitán de la situación. El francotirador lo obliga a confesar su doble infidelidad frente a la prensa y los mirones.

La policía localiza al francotirador, rastreando la llamada, y Ramey se lo comunica a Stu mediante un mensaje cifrado. Este de forma imprudente le dice que van a matarlo.

La policía llega al cuarto donde se encuentra y lo que ven es el cuerpo de un repartidor de pizzas. Se deja creer a quien ve la película que es el francotirador y que se suicidó cuando oyó venir a la policía.

Un hombre con un abrigo se le acerca a Stu y le dice que está apenado por lo del repartidor de pizza, y también le advierte que si su nueva honestidad no dura, va a oír de él.

El verdadero francotirador sale de la escena y su voz repite las primeras palabras que dijo a Stu: “¿No es curioso? Suena un teléfono y podría ser cualquiera… Pero cuando suena hay que contestar, ¿verdad?

La película termina con el sonido de un teléfono timbrando y luego la voz de un hombre que contesta, “¿Diga?”.

Lo que la película plantea, a través de la caseta telefónica convertida en confesionario, es que el pecador, el infiel Stu, debe confesar su pecado ante él mismo, ante quienes engañó y ante la sociedad toda. De no hacerlo debe morir. Para eso está el francotirador. Él tiene en sus manos la justicia.

Cohen trabajó en el guión por décadas, que es, aunque no lo parezca en un primer momento, un tema religioso-moral. Es el diálogo entre el pecador y quien invita al reconocimiento de la culpa, vía la amenaza, y de no ser así, habrá de actuar en consecuencia.

La crítica destaca el guión de Cohen, la actuación de Farell y la “impresionante” voz de Sutherland. Se le reconoce como un buen thriller, que entretiene, pero le falta “sustancia”. Los diálogos son inteligentes e interesantes. La película entretiene y mantiene en tensión.

Última llamada

Título original: Phone Boothaka

Producción: Estados Unidos, 2002

Dirección: Joel Schumacher

Guión: Larry Cohen

Fotografía: Matthew Libatique

Música: Harry Gregson-Williams

Actuación: Colin Farrell, Kiefer Sutherland, Forest Whitaker, Katie Holmes, Radha Mitchell, Paula Jai Parker, Richard T. Jones, Tia Texada, Julio Oscar Mechoso, John Enos III

@RubenAguilar