Tus hij@s, tus sobrin@s, tus herman@s: Fuerzas básicas de #Yosoy132

Lexia · 31 de mayo de 2012

Tus hij@s, tus sobrin@s, tus herman@s: Fuerzas básicas de #Yosoy132

Por: Guido Lara*

Movimientos como #Yosoy132 han llegado para quedarse. ¿Por qué? Porque existe en México un gran “ejército de reserva” dotado de una mentalidad diferente a la de los adolescentes y jóvenes de pasada generaciones.

Más allá del número -36.2 millones de personas entre 12 y 29 años (32% de la población del país)- es importante comprender una serie de rasgos mentales y de actitud propios de la generación que mantendrá sus exigencias de equilibrio informativo, deliberación crítica y respeto irrestricto a la libertad de expresión.

En LEXIA estudiamos sistemáticamente el mundo subjetivo de los teens mexicanos (estudiantes de secundaria y preparatoria) lo cual nos permite vislumbrar que la selección mayor  #Yosoy132 cuenta con unas sólidas fuerzas básicas.

La imperturbable e impecable campaña de Enrique Peña Nieto ha enfrentado una verdadera prueba del ácido ante un segmento de la población que podemos nombrar como “post-telenovela”. Es de reconocer que su campaña ha corregido sus primeros reflejos y se ha comprometido a “no regresar al pasado” y todo parece indicar que serán los jóvenes y no un notario quienes mantendrán viva esta exigencia.

Aunque el impacto en las urnas de #Yosoy132 será muy limitado, no lo será en materia de la agenda pública, el entorno de gobernabilidad futura y las tensiones a favor y en contra de una apertura del ecosistema mediático nacional.

Identificar algunos insights sobre los teens mexicanos (fuente: “Los Teens y la etnografía virtual” LEXIA 2010-2012) nos da un marco para comprender por qué un intento de manipulación informativa ha detonado el movimiento juvenil más interesante e influyente de los años recientes.

Ellos no son como lo fuimos nosotros
•    Aunque no creen en grandes utopías como el progreso, el nacionalismo o la salvación, su principal motivación es expresarse. Revelarse es casi o más importante que rebelarse. Quieren expresar quiénes son. Son alérgicos a la imposición, hipersensibles a los intentos de imposición.
•    La globalización y las comunidades virtuales les han abierto una gran gama de experiencias y posibles modelos de vida. No pertenecen a la generación del “canal único”. Sus fuentes de información y entretenimiento son múltiples y variadas. Son peces en el agua de las redes sociales.
•    No se identifican con tribus. Ya no hay la “bolita de los fresas” o “la bolita de los gruexos”, hay enjambres con múltiples voces. Antes del 2000 hubiera sido poco probable ver a alumnos de la Ibero y la UP conviviendo perfectamente con alumnos de la UNAM y el Poli de una manera franca y clara. Esta tendencia se agudizará.
•    Son eclécticos. En gustos musicales, por ejemplo, un mismo Teen pasa del Grunge al Heavy Metal y a Belinda sin conflicto alguno. Son más abiertos e incluyentes.
•    Viven conectados todo el tiempo. Hoy textean imparablemente antes de dormir y en cuanto se despiertan. La conversación es incombustible.
•    Están permanentemente informados, pero alejados a la cobertura de temas “políticos” tratados convencionalmente. En este sentido es evidente la distancia entre los jóvenes y las figuras de los candidatos y sus propuestas. La tendencia favorecerá el crecimiento de ciudadanos independientes y cada vez más alejados de identidades partidistas.
•    El sexting es una nueva manera de socializar. Seguramente los nuevos movimientos juveniles facilitarán acercamientos y seducciones.
•    Se toman fotos continuamente, todo el tiempo están produciendo información sobre sí mismos. Uno puede saber minuto a minuto la vida de un chavo con sólo seguir su participación en las redes sociales. Baste meterse a YouTube para ver los cientos de videos subidos con el tema #Yosoy132 … y los que faltan.
•    Las generaciones anteriores se quejaban de la falta de espacios de expresión, para ellos no hay un espacio que no sea de expresión, por eso personalizan todo: desde sus tenis, hasta la pantalla de su celular, su cabello, etc., todo expresa y responde a la pregunta: ¿quién soy? Son hipersensibles a cualquier cosa que amenace su libertad de expresión.
•    Los maestros están horrorizados con sus faltas de ortografía, pero para ellos la escritura no es una forma de “seguir las reglas de los demás”, sino de expresar su propia personalidad, para ellos cada palabra que escriben es como una firma, una expresión individual de quienes son ellos, por eso modifican y adornan las palabras y textos.
•    Los papás ya no tienen control sobre los canales, como antes que descolgaban el otro teléfono para cortar la comunicación; el poder de mantenerse conectados está en sus manos y depende del crédito para el celular, que es como la llave para mantenerse conectados 24/7.
•    Desde que una cámara los acompaña en cada momento y todo lo comparten en las redes sociales ellos viven a pequeña escala el fenómeno de las estrellas de Hollywood con los paparazzi. Todo lo que hacen es expuesto públicamente, el romance y la vida íntima son del dominio público. Si hacen un oso éste se reproduce y lo ven todos sus contactos. La consecuencia es que tienen que cuidar y construir mucho su reputación, están conscientes de que son figuras públicas.
•    Odian las etiquetas y el pensamiento único, nuestros Teens no se ven como peones de ajedrez, más bien se asumen como creadores independientes. Por eso defenderán con los dientes su libertad de expresión.

El campo de juego es muy diferente
Aunque a veces parece que en México no pasa nada y cuando pasa, no pasa nada, habrá que reconocer que en materia de libertades se han conquistado muchos espacios. Ilustrémoslo con el pliego petitorio de los estudiantes en 1968:

1.- Libertad de todos los presos políticos. 
2.- Derogación del artículo 145 del Código Penal Federal. 
3.- Desaparición del cuerpo de granaderos. 
4.- Destitución de los jefes policíacos Luis Cueto, Raúl Mendiolea y A. Frías. 
5.- Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos del conflicto. 
6.- Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.

En el movimiento del 68 el acento estaba en modificar el recurso de dominación vía la fuerza bruta y la represión, ahora en el 2012 el “pliego petitorio” de  #Yosoy132 busca combatir “el control de la población”, el cual ya no se realiza con bayonetas sino con habilidades narrativas en un cuarto de edición de audio y video.

Los jóvenes de hoy y de mañana –en sí mismo duchos narradores y editores- no descansarán hasta que vean como avanzan los cambios exigidos en su “pliego petitorio”

*Guido Lara es Presidente y Fundador de LEXIA, es Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de Investigación Social por la Complutense de Madrid y Licenciado en Comunicación por la Ibero. Cuenta con 15 años de experiencia desarrollando metodologías propietarias y liderando proyectos de investigación relevantes: campañas presidenciales y estatales, evaluación de políticas públicas, exploración de oportunidades de negocio, contenido mediático, branding y posicionamiento.