blogeditor · 21 de junio de 2016
En Estados Unidos viven 54 millones de personas de origen hispano, de las cuales 35 millones (el 65 %) son mexicanas. En conjunto tienen una capacidad de compra de 1.2 billones de dólares al año, que es superior al PIB de todos los países de América Latina salvo el caso de Brasil y México.
Los hispanos que ganan más de 100,000 dólares al año gastan el 20 % de sus ingresos en entretenimiento y viajes. En su condición de migrantes, y en el marco de su cultura, viajan más que el común de los estadounidenses. Este grupo constituye un mercado clave para hacer turismo en México.
Las autoridades estadounidenses calculan que en los próximos diez años el poder adquisitivo de los hispanos prácticamente se va a duplicar, para crecer en 85 %. Hace 20 años era de 20,000 dólares el promedio del ingreso anual de una familia hispana y ahora es de 36,000 dólares. De esos, unos siete mil los destinan a entretenimiento y viajes.
El aumento del ingreso de los hispanos se explica porque ha crecido el nivel de escolaridad, que ahora es de secundaria con certificado. Esto les permite obtener mejores trabajos e ingresos. Y también porque ha aumentado la edad promedio y la mayoría de la población está en plena edad productiva.
Los estadounidenses de origen hispano, en particular los mexicanos, tienen una visión positiva de México. Una gran parte ya lo conocen. Se identifican con su cultura, con su comida, con su música y con sitios icónicos: la Villa de Guadalupe, las playas, las zonas arqueológicas y ciertas ciudades.
El 81 % de los hispanos que viven en Los Ángeles visitan México por lo menos una vez al año. En los últimos tres años, el 43 % de los hispanos ha realizado un viaje al extranjero y del total 35 % lo ha hecho a México. Las posibilidades del mercado hispano son enormes y van a crecer.
El reto para el gobierno de México y los prestadores de servicios turísticos es aprovechar esta enorme oportunidad. La geografía, el atractivo del país y los precios constituyen ventajas comparativas y competitivas únicas. Se requiere un plan y una agresiva política de venta y publicidad.