Tú tan Wax, yo tan WhatsApp

blogeditor · 7 de febrero de 2014

Tú tan Wax, yo tan WhatsApp

Por: Alma A. Merino (@amerino2508)

Antes de continuar, hay que aclarar una cosa. Wax fue un grupo musical que compartió escena en los 80 con artistas como Cyndi Lauper o Wham. Así como lo ven, esa época donde las mujeres estaban enamoradas de George Michael y los hombres rudos del Heavy Metal usaban mallas. Si todo esto te parece remoto y ajeno, entonces seguro no eres parte de la Generación X.

Y es que hoy en día tres generaciones distintas comparten un mismo escenario social. Las Generaciones X, Y y Z no son sólo letras dentro del abecedario. Son personas con ideas, sentimientos y emociones que se identifican dentro de un imaginario colectivo. En pocas palabras, somos todos nosotros que nos identificamos a través del mundo en el que crecimos; y haber nacido en una u otra generación hace la diferencia entre reírse o no reírse con la expresión “checa tu mail”, o saber a qué se refiere la frase “no descuelgues el teléfono porque se corta el Internet”.

Estas tres grandes generaciones están presentes en nuestro día a día, convivimos e interactuamos con individuos de las tres, y, en muchísimas ocasiones, pareciera que estamos hablando idiomas diferentes –lo cual a ojos de la que escribe es totalmente cierto-.

Generations

La Generación X conforma aproximadamente 22% de la población, la Generación Y el 26% y la Generación Z el 29%. El 77% de la población mundial creció con la computadora y el Internet, pero no interactúan de igual manera con ambos. Mientras para los primeros es una herramienta que facilitó su trabajo, para la última es tan vital como respirar.

La Generación X son los nacidos entre 1971 y 1985. Son la primera generación de niños que tuvieron la llave de su casa, debido a que ambos padres trabajaban. Se les bombardeó con información y comerciales, son consumidores que se sienten expertos. Son los que crecieron con los famosos jingles de marcas, tipo “A Duvalín no lo cambio por nada”, “Los zapatitos más chavitos”.

[contextly_sidebar id=”df7226465407fddd92f52f1dc45b8000″]Esta generación valora la educación, y la Universidad es un deber ser. “Tienen” que comprar casa y decorarla. Compran mucha tecnología y ropa reciente debido a que, por su edad, ya muchos se han consolidado económicamente y tienen dinero para comprar. Y por supuesto, viven en la melancolía.

Miran con desdén y sospecha a los de la generación Z (teens); les dicen: “a tu edad jugaba con tazos, no buscaba nombres para mi hijo”. Se escandalizan ante la ortografía de la generación Y. Ellos aprendieron a economizar palabras para mandar mensajes de celular (“q” por qué; “x” en lugar de por), la generación Y malgasta letras, abusa de los hashtag, inventa palabras barrocas -eZKribo Azzhi-.

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La Generación Y (Millenials) son los nacidos entre 1985 y 1994; son la también llamada Generación MTV. Su principal preocupación actual es encontrar empleo y establecerse. Tecnológicamente han evolucionado del CD-ROM al DVD y al MP3. Son inquisitivos y pronto aprendieron más que sus padres sobre tecnología.

A diferencia de la generación anterior, están empoderados. Dan su opinión, crecieron en clima de libertad de expresión, la defienden en todos los ámbitos de su vida y la plasman en todos los espacios que tienen disponibles –legal o ilegalmente-.

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Se saben diversos cultural, étnica y sexualmente, y ya no forman parte de “clanes” o “tribus” urbanas exclusivas. Son capaces de amar el Gothic, hacer cosplay y jugar Gears of WarWoW. Esta diversidad los ha hecho expertos en administrar su tiempo, dividiéndose magistralmente entre sus obligaciones y sus gustos.

El espacio público es suyo y, a diferencia de la generación anterior, no hacen la distinción de espacio virtual y real, para ellos es sólo SU ESPACIO. Son precavidos en la calle –por la inseguridad-, pero a pesar de ello están hiperconectados en los espacios digitales, donde aún son ingenuos y no presienten el peligro –prueba de ello es el ciberbullying y la creciente ola de trata de personas vía redes sociales-.

Así llegamos a la gran incógnita, la Generación Z. Nacieron con el milenio, con la tecnología en las manos, todo un mundo de posibilidades delante y ¡sólo tienen 14 a lo más!

El Internet es parte de su vida, no es una herramienta ni un accesorio, es casi un órgano de su cuerpo. Ante la pregunta ¿qué prefieres, cortarte un pie o quedarte sin Internet? ellos responderían: ¡cortarse el pie!

La rebeldía ya no es un lema como lo fue para la generación X. No buscan “rebelarse” sino “revelarse”, es decir, mostrarse como son. Contrario a las otras generaciones son más conscientes de su mundo y saben que el planeta está en riesgo y es su responsabilidad cuidarlo.

Para esta generación el juego no es un medio, es un fin en sí mismo. La equidad de género y la diversidad sexual son valores con los que han crecido, y los dan por sentado. Son enteramente multipantalla, pueden ver la televisión, mandar un Whats, jugar con los Minios y hacer su tarea.

z-book

En LEXIA tenemos años estudiando la evolución de estas generaciones a través de nuestras Fuentes Sindicadas “L@sNiñ@s y su Mundo” y los “Teens y la Etnografía Virtual”. Así, sabemos por seguro que la Generación X le teme a Freddy Krueger, la Y a la niña de “El Aro” y la Z a que sus papás le manden una solicitud de amistad por Facebook.

También sabemos que mientras el “Baile Prohibido” –Lambada- fue la revelación sexual de la GenX, la Quebradita funcionó para la generación Y; y el famoso Perreo para la Z. Mientras los GenX lloraron con las desventuras de Remi y Candy Candy, las nuevas generaciones tuvieron un colapso nervioso con la muerte de Heisenberg.

Es necesario entender que una generación no es mejor que la otra. Actualmente los adultos de la GenX se sorprenden con los cambios tan radicales entre una generación y otra. Que los niños jueguen menos a la pelota, no significa que jueguen menos, juegan diferente. Son estas diferencias las que se vuelven significativas en todos los ámbitos de la sociedad: cultural, laboral y por supuesto comercial.

Las empresas deberán entender que el cambio laboral y la búsqueda de la felicidad de la GenY constituirá retos de atracción de talento y valores laborales, y la GenZ será otra historia. También deberán entender que sus marcas tendrán que permitirles a los nuevos consumidores crear. Cualquier intento de imponer –ideas, sentimientos u opiniones- será rechazada en automático y, ante la apertura y libre comercio, se buscará una opción diferente.

No se trata de asustarnos o sentir nostalgia. El mundo es como es. Lo importante es la capacidad que tengamos para adaptarnos a estos cambios y aprender a convivir intergeneracionalmente.

Y tú, ¿qué generación eres?

 

Como apéndice de este post te dejamos un pequeño test de la nostalgia:

  1. ¿El Tío Gamboín te dedicó las fanfarrias en tu cumpleaños?
  2. ¿Sabes qué relación tiene una pluma y un casete?
  3. ¿Alguna vez contestaste un chismógrafo?
  4. Para ti, qué es más divertido: ¿los chistes de Pepito o los memes de Bad Luck Brian?  (p.d: ¿Sabes quién es Bad Luck Brian?)
  5. ¿Grabaste canciones de la radio en un casete? ¿Encimaste otras canciones en esa grabación?
  6. ¿Te suena, Salvado por la Campana?
  7. Ahora, cada que lloras, ¿apelas al ‘Ojo de Remy’?
  8. ¿Alguna vez pusiste un bote de Frutsi para convertir tu bici en Moto?

Si sabes la respuesta a estas preguntas, ¡felicidades! Eres parte de mi generación.

 

 

* Alma A. Merino Licenciada en Comunicación por la Universidad Anáhuac, con estudios de maestría en Mercadotecnia Integral, es comunicadora de profesión desde hace más de 9 años, especializándose en comunicación digital y relaciones públicas para empresas y organizaciones no lucrativas.