blogeditor · 16 de diciembre de 2019
Inglaterra, 2019. Ahora le llegó su turno a Boris Johnson, consumado bufón británico y aprendiz aventajado del presidente de los Estados Unidos. En un desenlace que ya quisiera replicar el norteamericano en sus propias aspiraciones reelectoreras el año próximo, Johnson (ex alcalde de Londres, líder del Partido Conservador y Primer Ministro sustituto de la gris e incompetente Theresa May; hoy caudillo indiscutible de esa agrupación politica) barrió con la oposición laborista encabezada por Jeremy Corbyn.
Mientras tanto -con este nuevo empujón al vacío- el neofascismo se refocila, y el mundo como lo conocemos acelera cada vez más su proceso de acabamiento.
De acuerdo a la Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales brasileño, INPE, la destrucción en el Amazonas sólo este año (primero del Bolsonarismo) casi equivale en tamaño a la isla de Puerto Rico. Fuente: The Guardian.
Con gobiernos de izquierda y de derecha se ha decretado la muerte del Amazonas. ¿Podrá América Latina repudiar al petróleo, a la macroganadería y a las empresas mineras ecocidas? The Intercept.
El gobierno de Drumpf ha arrebatado al menos mil cien niñ@s desde que decretó el final de su política de separación de familias. The Intercept.
¿Es el trumpismo con todo lo que sus miserias representa, a final de cuentas, un culto? Diálogo entre dos periodistas especializados en el tema, vía Vox.com.
Reporte meteorológico del Ártico 2019. Pérdida extrema de la capa de hielo, y del número de especies en ruta de extinción. ¿Daño irreversible? Vía Inside Climate News.
Pésimas noticias: otro vislumbre a la distopía. El estado de Nueva York pierde juicio vs. Exxon por fraude al informar (falsa e interesadamente, se entiende) sobre el cambio climático. El País.
Es hora de actuar contra las petroleras causantes de tanta muerte y destrucción. El caso de la población afectada en el estado de Bayelsa, narrado por John Sentanu: arzobispo anglicano de York . Podría fácilmente ser cualquier otra zona parecida en el mundo.
Una final y buena, entre muchas malas. Tres especies de megaárboles (sitos en bosques tropicales de Brasil, Indonesia y República Democrática Africana) que podrían protegernos y evitar en lo posible la catástrofe. Centro Pulitzer.