Trump acusa y realidad lo desmiente: muertes por sobredosis en USA continúan a la baja

Redacción Animal Político · 7 de marzo de 2025

Nueva York. – En cifras que han sorprendido, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, el CDC, acaba de publicar datos provisionales del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales donde se vislumbra una dramática disminución de casi el 24 % en las muertes por sobredosis de drogas en los Estados Unidos.

El tiempo de medición abarcó desde octubre del 2023 a septiembre del 2024, periodo durante el cual se presentaron alrededor de 87 mil muertes por sobredosis, en comparación con las 114 mil del mismo periodo anterior. Es la menor cantidad de muertes por sobredosis en cualquier período de 12 meses desde junio de 2020, en aquellas semanas en que la tendencia iba a la inversa: trepando sin control al arranque de la pandemia y en los últimos meses del primer mandato de Donald Trump (2017-2021).

Gráfica con los datos de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.

“No tiene precedentes ver que las muertes por sobredosis previstas disminuyan en más de 27 mil en un solo año”, aceptó la doctora Allison Arwady, directora del Centro Nacional para la Prevención y el Control de Lesiones de los CDC. “Eso significa que se salvan más de 70 vidas cada día”, agrega con orgullo.

Los datos contrastan con la realidad alternativa y desastrosa que pintó el actual presidente Donald Trump desde su campaña. El actual mandatario culpó al anterior presidente Joe Biden de la crisis, además de utilizar las lamentables muertes por sobredosis de sustancias prohibidas como un chantaje político en contra de sus aliados México y Canadá a los que busca imponer aranceles culpándolos asimismo de las sobredosis.

Lo cierto es que debemos a la primera administración Trump el crecimiento más acelerado en este rubro: cuando el hoy mandatario llegó a la Casa Blanca en enero del 2017 la cifra rondaba los 65 mil muertos por año. Cuatro años después cerró en 92 mil, cifra con la que llegó Joe Biden, cuya administración registró el número más alto en junio del 2023 con 111 mil fallecidos y a partir de ahí la cifra mostró tendencia a la baja hasta los 87 mil registrados de octubre de 2023 a septiembre de 2024.

En los más recientes datos, 45 estados mostraron disminuciones en las muertes por sobredosis, aunque en otros cinco —Alaska, Montana, Nevada, Dakota del Sur y Utah— las muertes siguieron en aumento. Además de la gran caída en sobredosis fatales, también disminuyeron las sobredosis no fatales y el consumo de sustancias, a decir de las propias encuestas realizadas entre los jóvenes.

Gráfica con los datos de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.

Pese a su descuidada primera administración, Trump tuvo el tino de declarar desde 2017 a la crisis por sobredosis de opioides una emergencia de salud pública. Eso motivó la aprobación del Congreso en recursos que los CDC han transformado en aumentar su capacidad para, entre otras cosas, usar los datos y salvar vidas.

Porque la caída de las muertes por sobredosis es más bien multifactorial. Señalan los CDC que una de sus principales armas es la distribución generalizada de naloxona, un medicamento que puede revertir una sobredosis en segundos. Una más es el mejor acceso a tratamientos basados en evidencia para los trastornos por consumo de sustancias y los cambios en suministros de drogas ilegales. Le suman la reanudación de la prevención y respuesta interrumpidas durante la pandemia, y las continuas inversiones en programas de prevención y respuesta como el programa insignia de los CDC, Datos sobre Sobredosis para la Acción (OD2A).

Este OD2A lo que hace es ofrecer cifras sólidas a través de sus sistemas de datos de sobredosis fatales (SUDORS) y no fatales (DOSE). Actualmente, 49 departamentos de salud estatales y 41 locales reciben fondos de OD2A para recopilar, mejorar y usar de inmediato los datos en sus comunidades, para implementar actividades que salven vidas.

Finalmente, los CDC financian la Estrategia de Respuesta a Sobredosis, una innovadora colaboración de datos de salud pública en cada estado que permite a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, utilizar ese caudal de información para comprender mejor e interceptar las drogas ilegales.

Este esfuerzo con resultados notorios, que aún es logro de la administración Biden, por un lado, no cae bien en la siniestra narrativa de Donald Trump. Además, de concretarse los prometidos recortes presupuestales a los CDC, seguro que esta tendencia a la baja se detendrá y las muertes por sobredosis volverán a trepar el umbral de las 100 mil.

Para ese entonces, Trump seguro que ya tendrá a alguien a quien culpar.