Factores que explican la expansión de Tren de Aragua en México

Redacción Animal Político · 19 de marzo de 2025

Desde hace muchos años se ha registrado la presencia de diversas organizaciones criminales extranjeras en México. Sin embargo, ninguna ha logrado un rápido proceso de acoplamiento y crecimiento como la banda de origen venezolano Tren de Aragua, que hoy tiene presencia en 9 entidades federativas de nuestro país.

La mayor parte de las organizaciones criminales extranjeras con presencia en México tienen tres perfiles muy distintos a Tren de Aragua. El primero es que se trata de células de contacto con cárteles de la droga en México, es decir, una especie de embajadores que coordinan envíos de droga a diferentes países entre los cuales se pueden destacar a integrantes de la ‘Ndrangheta, la Cosa Nostra, la Camorra, la Mafia Serbia, la Mafia Rusa, la Mafia Albanesa, las FARC y diferentes organizaciones proveedoras de cocaína de la región andina.

En una segunda categoría se ubican las bandas extranjeras con presencia en regiones reducidas, por ejemplo, los integrantes de la familia Tudor, pertenecientes a la mafia rumana, que operó algunos años en la Riviera Maya, o las bandas de estafadores provenientes de Colombia en la Ciudad de México, en donde las mismas llevan a cabo actividades delictivas complejas, pero en un ámbito territorial limitado.

Y la tercera categoría son la de pandillas extranjeras que se ubican en ciudades de las fronteras sur y norte de México, algunas de las cuales tienen una mezcla de integrantes de otros países y mexicanos, por ejemplo, Barrio Azteca, Artistas Asesinos y Mexicles son tres pandillas que se originaron en Texas, con personas de ascendencia mexicana, que se aliaron con cárteles mexicanos en el norte de Chihuahua para realizar actividades delictivas. Por otro lado, en la frontera sur, especialmente en Chiapas, encontramos a las bandas Mara Salvatrucha y Barrio 18, que surgieron en El Salvador y se conforman por centroamericanos y en menor medida por algunos mexicanos, los cuales llevan a cabo actividades criminales en torno a las rutas migratorias.

Tren de Aragua no encaja en ninguno de estos tres perfiles, aunque se asemeja en parte a la tercera categoría. Su presencia en México no tiene una función de enlace, sino que busca ser permanente, su área de operación no se concentra en una zona en particular, y lo mismo se ubica en fronteras, centros turísticos y grandes ciudades y si bien ha tejido alianzas con organizaciones mexicanas, lo cierto es que conserva independencia operativa, por lo que existe una posibilidad tangible de que crezca su influencia en los próximos años.

Lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿cuáles son las razones que le han permitido a Tren de Aragua tener un proceso de expansión más rápido que otras organizaciones extranjeras en México? O ¿por qué Tren de Aragua parece estar teniendo éxito en donde muchas otras organizaciones fracasaron antes?

De entrada, debemos entender que el proceso de expansión de Tren de Aragua no es un fenómeno exclusivo de México, sino que dicha organización ha logrado en un número importante de países adaptarse a entornos distintos, generando alianzas con organizaciones locales en buena parte de América y ha comenzado su ingreso a Europa.

Basta recordar que Tren de Aragua nació hace apenas 15 años, en 2009, en la cárcel de Tocorón en Aragua Venezuela, una región cercana a la capital Caracas y comenzó su proceso de internacionalización en 2017, de modo que en los últimos siete años pasó de ser una banda regional de Venezuela, a una organización internacional con presencia en 12 países de dos continentes, en concreto en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Brasil, Panamá, México, Costa Rica, Estados Unidos y España.

Al respecto, existen tres grandes factores que han ayudado al proceso de expansión de Tren de Aragua a nivel internacional y en especial en México, mismos que se desarrollan a continuación:

El primero de ellos es el incremento acelerado de la migración de venezolanos a los diferentes países de América y Europa, ya que se generan cabezas de playa naturales, en donde al haber venezolanos que ya conocen y temen a la organización, la misma los amenaza para conseguir rentas tanto de quienes se encuentran en tránsito, como de los ya establecidos en estos países.

De forma que la diáspora venezolana, que ha incrementado su número en los últimos años, ofrece un piso mínimo de ingresos, que permite al Tren de Aragua expandir sus actividades primero con la población de origen venezolano y luego con los locales de estos países.

Solo para dimensionar el crecimiento de la diáspora venezolana, de acuerdo con cifras de ACNUR, en los últimos 10 años un total de 7.7 millones de venezolanos salieron de su país para instalarse en otro, lo cual implica la existencia redes de apoyo a la migración, muchas de ellas conformadas por organizaciones de la sociedad civil, pero también de redes ilegales que se aprovechan de los migrantes y los ven como un negocio, en donde por supuesto interviene Tren de Aragua.

En el caso de México, este incremento de la población venezolana es palpable, ya que de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del INEGI, en el 2000 residían en México solamente 2,823 venezolanos, pero para el 2010 dicha cifra se había triplicado al llegar a 10,067 personas con dicha nacionalidad y en el 2020 se contaba con 5 veces más personas procedentes de Venezuela con 52,948. Aunque estas cifras no reflejan toda la población de dicho país residente en México, ya que para 2023 la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, que administra ACNUR, tenía registro de 113 mil venezolanos en México.

Estos procesos de surgimiento de organizaciones criminales que van ligadas a flujos migratorios no es nueva, las mafias de origen italiano crecieron en Estados Unidos en el siglo XIX, de la mano de la migración proveniente del sur de Italia. Europa Occidental experimentó el arribo de células mafiosas de Serbia, Albania y Kosovo a partir de la Guerra de los Balcanes y, de igual forma, la Mara Salvatrucha nació en prisiones de California, después del éxodo de miles de salvadoreños en la década de los 80, derivado de la guerra civil en dicho país.

Por ello, al ser Venezuela el país de América Latina que más contribuye a incrementar los flujos migratorios, no resulta extraño que una organización criminal venezolana esté encontrando las condiciones para expandir sus operaciones en los países en donde viven sus connacionales.

El segundo factor es que han podido generar un diferenciador en un mercado ilegal altamente rentable, como lo es el tráfico de mujeres venezolanas y de otras nacionalidades con fines de explotación sexual, que al controlarlo les ha permitido establecer alianzas mutuamente benéficas con otras organizaciones criminales locales de diferentes países, incluidas evidentemente las mexicanas.

En México han establecido alianzas con organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación, en diferentes puntos del país y con la Línea y la Empresa ligadas al Cártel de Juárez en Chihuahua. Estas organizaciones ya participaban en el control de la prostitución en diferentes ciudades y en el tráfico de personas con fines de explotación sexual, pero en ninguno de los casos se trata de su actividad más rentable, sino que constituye una fuente secundaria de ingresos, en donde Tren de Aragua sumó un elemento que le permite que lo vean como aliado, en lugar de competidor.

Por ejemplo, en Ciudad de México hay una importante presencia de células ligadas al Cártel Jalisco Nueva Generación, algunas de las cuales han participado en el negocio de la prostitución, pero en dicho mercado quienes tienen una mejor posición es la Unión Tepito, una organización rival. Por ende, al entrar Tren de Aragua a la ecuación y ofrecer el arribo de mujeres venezolanas y de otras nacionalidades, que han participado en concursos o academias de belleza, el CJNG refuerza su posición en el negocio, comparte beneficios, pero sube su cuota de mercado, ambas organizaciones se ven beneficiadas y le roban ingresos a la Unión Tepito.

Este modelo se ha repetido en otras latitudes, ya que Tren de Aragua se ha vuelto un actor importante en el control de la prostitución en ciudades como Lima Perú, Bogotá Colombia o Santiago de Chile, siguiendo un modelo muy similar al implementado en Ciudad de México o en Ciudad Juárez, que también están impulsando en la zona turística de Quintana Roo. Aportan un elemento diferenciador a un mercado ilegal que los vuelve atractivos como socios.

En Venezuela Tren de Aragua cuenta con una red de reclutadores y reclutadoras en campo, que acuden a concursos de belleza por todo el país y le ofrecen a las jóvenes la oportunidad de viajar a otros países, incluso les pagan operaciones estéticas, en donde ellas se comprometen a trabajar para la organización hasta saldar los gastos erogados por la misma, sin embargo, rara vez la banda cumple su promesa y las mujeres continúan siendo explotadas, aún después de que se ha cubierto con creces el costo de su traslado o de las operaciones.

Esto no quiere decir que la prostitución y el tráfico de personas con fines de explotación sexual sean las únicas actividades delictivas en las que participan los miembros de Tren de Aragua, por el contrario, es una organización que tiene intervención en la venta de drogas al menudeo, narcotráfico a gran escala, extorsión, robo, asesinatos a sueldo, secuestro, minería ilegal, tráfico de personas, tráfico de armas, piratería, cobro de piso en prisiones, lavado de activos y muchas otras actividades delictivas.

Sin embargo, la prostitución constituye su vía de entrada a nuevas regiones, es decir, el negocio ancla con el que ganan la confianza de los actores locales y posteriormente les comienzan a ofrecer otros servicios, por ejemplo, Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública de Chihuahua, declaró que una de las líneas de investigación en el asesinato de Luis Olivas, oficial del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez, es que el mismo haya sido perpetrado por sicarios del Tren de Aragua , lo que denota una intervención de dicha organización en el mercado de ejecuciones a sueldo.

Un tercer y último factor, es que debido a que Tren de Aragua tiene presencia en muchos países, cuenta con una alta capacidad para intermediar entre organizaciones afincadas en diferentes regiones, lo que le permite obtener beneficios de esta capacidad relacional y tener buena recepción por algunas de las organizaciones locales de los sitios en donde se instala.

Al permitir la entrada de Tren de Aragua a sus zonas de operación, algunas organizaciones locales ganan conexión con otras de mayor tamaño y de carácter internacional y las organizaciones más grandes también ganan, porque pueden llegar a más sitios con sus productos usando a los aliados de Tren de Aragua o sus redes de distribución de venezolanos, que tienen presencia en muchas ciudades de América.

Por ejemplo, a través de ellos una organización de la zona de Roraima en medio del Amazonas en Brasil, puede conectar con el Cártel Jalisco Nueva Generación, pero a su vez esta organización de gran tamaño puede tener acceso a más puntos de venta en Chile o Panamá, países en donde si bien ya tenía presencia, esta no era tan amplia.

Mapa con la presencia de la organización venezolana, Tren de Aragua, en México.
Elaboración propia a partir de notas de prensa y declaraciones de autoridades.

 

Además, Tren de Aragua tiene presencia en varias ciudades de los Estados Unidos, lo que le permite tener una red de distribución instalada en el principal destino de la droga en el mundo, misma que puede poner al servicio de sus aliados, lo cual hace conveniente colaborar con ella.

Es por la suma de estos tres factores que el Tren de Aragua está teniendo una penetración sin precedentes en México y en otros países. En nuestro país está presente en Ciudad de México, Estado de México, Chihuahua, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas, Baja California, Nayarit y Tamaulipas. Es decir, se han enfocado en cruces fronterizos al sur y al norte, para garantizar el control de migrantes y en ciudades con mercados de prostitución muy grandes, como la Ciudad de México y Cancún.

Gráfica con la presencia de la organización venezolana, Tren de Aragua, en México.
Elaboración propia a partir de notas de prensa y declaraciones de autoridades.

 

Lo anterior constituye un reto para nuestro país, porque se trata de un tipo de organización a la cual no habíamos enfrentado, por lo que, para su seguimiento, combate y para evitar su expansión, es importante cuidar los siguientes aspectos:

  • Dado que la población de origen venezolano son sus víctimas primarias y en especial mujeres jóvenes a las que explotan sexualmente, el seguimiento a esta organización se debe centrar en zonas con alta densidad de población de origen venezolano.
  • Si bien ya se encuentran en varias entidades en las fronteras sur y norte de México, es previsible que se expandan a otros estados aledaños y a ciudades turísticas, por lo que entidades como Sonora, Coahuila, Nuevo León, Campeche, Jalisco, Guerrero o Baja California Sur, pueden ser sus próximos objetivos de expansión.
  • Tren de Aragua surgió en una prisión y tiene mucha experiencia en el control de centros penitenciarios, en donde piden cobro de piso a los internos, por ende, se debe poner atención al sistema carcelario mexicano, porque es probable que intenten en el mediano plazo el control de alguna prisión.
  • Se trata de una organización que suele reportar ganancias a su comando central en Venezuela, por lo que usan de manera intensiva los mecanismos de transferencia de remesas, de forma que se les puede hacer seguimiento financiero mediante las compañías que se dedican al envío de dinero a otros países.
  • En este momento la penetración de Tren de Aragua en México no es tan relevante, sigue siendo una organización pequeña, sin embargo, tiene un gran potencial de crecimiento, por lo que se debe aprovechar este momento para combatirla, ya que aún no es tan fuerte y no tiene muchas raíces en México.

* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: [email protected]