Animal Político · 24 de julio de 2026
Por Erick Daniel Cruz Ocampo*
Entre el año 431 y 404 antes de nuestra era se llevó a cabo la guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta. El militar ateniense Tucídides relató de manera rigurosa este acontecimiento y con ello dejó un magnífico modelo de historia científica, cambiando el paradigma narrativo y epistemológico con el que se venían entendiendo estas aproximaciones. En su estudio contrastó testimonios, desechó la intervención divina, así como el mito para dejar lugar al enfoque estricto de la política, la psicología humana y el poder. A partir de entonces Tucídides es retomado para explicar tensiones entre potencias rivales con riesgo de confrontación.
En mayo pasado durante la reunión bilateral entre Xi Jinping y Donald Trump en Pekín, el líder chino le hizo una pregunta a su homólogo estadounidense: “El mundo se encuentra ante una nueva encrucijada. ¿Podrán China y Estados Unidos superar la llamada ‘trampa de Tucídides’ y forjar un nuevo paradigma para las relaciones entre grandes potencias?” Paul Kennedy lo advirtió en 1987 e Ibin Jaldun en el siglo XIV.
La pregunta de Xi provocó entonces una duda: ¿cuáles serán las bases para poder centrarse en el bienestar de ambos pueblos y el futuro de la humanidad y con ello construir un mejor futuro para las relaciones bilaterales? La respuesta se encuentra en una lectura entre líneas debido a que esta reunión estuvo marcada por temas como la guerra en Irán, la relación con Taiwán, los aranceles, la inteligencia artificial, las tierras raras y la disputa tecnológica entre ambos países. Sobre esto y como parte de la respuesta, han surgido diversas acciones, pero las que más han llamado la atención estos últimos días son dos.
La primera es la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político fue un encuentro convocado por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y tuvo lugar en Washington D.C. el 16 de julio, reuniendo a representantes y ministros de más de 60 países para abordar estrategias conjuntas contra redes de izquierda política a nivel mundial.
Esta reunión se desarrolló bajo una premisa principal: El terrorismo antigubernamental de extrema izquierda representa actualmente un mayor número de atentados y complots en Estados Unidos que cualquier otra categoría ideológica.
Durante la reunión Marco Rubio sostuvo que el izquierdismo radical, a través de la historia, ha podido adaptar y adoptar diversas consignas e ideologías; ya sea llamándose anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Sin embargo, su naturaleza fundamental es siempre la misma y por ello instó a que el mundo se enfrente a una amenaza internacional, a una amenaza transnacional.
Esta reunión sirvió para reactivar una vieja táctica probada durante la Guerra Fría que en los libros de historia se conoce como el mccarthismo, un periodo de persecución política interna entre 1950 y 1954 caracterizada por acusaciones infundadas de traición y simpatías comunistas que originó un clima de censura y la creación de “listas negras” comunistas. Esta vez la estrategia será en toda la zona de influencia estadounidense.
La segunda, es la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial y la Reunión de Alto Nivel sobre Gobernanza Global de la IA que se llevó a cabo del 17 al 20 de julio en Shanghái, China y reunió a representantes oficiales, líderes empresariales y expertos de más de 100 países y organizaciones internacionales. Ahí, Xi Jinping, mencionó que actualmente el mundo vive cambios nunca vistos en una centuria y que a su vez están acelerando su propia evolución. La nueva ronda de revolución tecnológica y transformación industrial está avanzando con mayor celeridad, y el mundo ha entrado en un período sin precedentes de activa innovación en las tecnologías de IA.
Xi afirmó que esta rápida transformación representa tanto una oportunidad como un desafío para la humanidad, por lo que es necesario establecer un sistema de gobernanza global basado en la cooperación, la seguridad y la inclusión. Para ello, propuso cuatro ejes para lograrlo: fomentar la innovación abierta y el desarrollo compartido; garantizar que la IA sea segura y esté bajo control humano mediante regulaciones y mecanismos de prevención de riesgos; promover valores de inclusión y diálogo entre civilizaciones; y fortalecer el multilateralismo, con un papel central de la ONU, para reducir la brecha tecnológica, especialmente en el Sur Global.
Asimismo, destacó los avances de China en el desarrollo de la IA, impulsados por su XV Plan Quinquenal, la estrategia “IA Plus” y un marco regulatorio orientado a garantizar un uso seguro y confiable de esta tecnología. Finalmente, anunció la creación de la Organización Mundial para la Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), con sede en Shanghái, y una serie de iniciativas para fortalecer las capacidades en IA de los países en desarrollo, entre ellas programas de capacitación, centros internacionales de cooperación y el acceso a sistemas de alerta meteorológica basados en inteligencia artificial.
En otras palabras, China toma el liderazgo para el establecimiento de normas, regulaciones y cooperación tecnológica internacional en IA que a su vez desafía la hegemonía de Estados Unidos al sentar las bases para construir un modelo multilateral que contraponga las sanciones, aranceles y restricciones occidentales. Algo parecido a la creación de organizaciones e instituciones aeroespaciales nacidas durante la carrera espacial que se llevó a cabo entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría.
Aunque a menudo tensa, la Guerra Fría fue uno de los pasajes de la historia en donde la humanidad entera pudo escapar de la trampa de Tucídides mediante el desarrollo de otras formas de competencia ajenas al conflicto armado, la carrera espacial uno de estos. Esperemos entonces que el conflicto por el liderazgo en la Inteligencia artificial sea la mejor válvula de escape para evitar un enfrentamiento directo.
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*Erick Daniel Cruz Ocampo es licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM y maestro en Seguridad Internacional por el Instituto de Ciencias de la Seguridad de la Academia Nacional de Policía de Ankara, Turquía. Especialista en migración por el Departamento de Gestión de Crisis de la Academia de Policía de República Checa, laboró en la embajada de Egipto en México, la de México en Turquía, y desde 2020 es asesor político en México. Redes: @EDCruzOcam