blogeditor · 17 de septiembre de 2013
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen 112 millones de personas, de las cuales, más de 57 millones son mujeres. Según sus cifras, desde 1978 se empezó a notar un ligero incremento en la cantidad de mujeres respecto a la cantidad de hombres.
Siguiendo con las cifras del INEGI, para el 2011, 41.8% de las mujeres de 14 años o más forman parte de la población económicamente activa y 95.9% de ellas las combina con las actividades domésticas. Para el 2012, las mujeres sumaron el 25% de la Población Económicamente Activa (PEA) del país.
Las personas con niveles de estudios bajo (primaria), tienden a considerar que el incremento de mujeres trabajando fuera de casa hace más fácil para los padres criar a sus hijos.
[contextly_sidebar id=”fc62411a7978bb13b04aeb65be2e4160″]Las personas con niveles de estudios altos (universidad o más) y los que cuentan con ingresos familiares de más de $6,000 tienden a considerar que el incremento de mujeres trabajando fuera de casa hace más fácil ganar dinero suficiente para que la familia viva cómodamente. Además, este mismo grupo tiende a considerar que dicho incremento hace más fácil el éxito en el matrimonio.
Las personas con ingresos familiares bajos, de hasta $3,000, tienden a considerar que el incremento de mujeres trabajando fuera de casa hace más difícil ganar dinero suficiente para que la familia viva cómodamente.
Dado que en nuestro país, independientemente de las actividades del hogar, 42% de las mujeres trabajan fuera de él, en Defoe nos pareció importante conocer la percepción sobre cómo esto repercute en los hijos:
Las personas mayores (de 46 a 55 años), quienes tienen nivel de estudios bajo (primaria) y los que cuentan con ingresos familiares bajos (de entre $1,501 a $3,000) tienden a considerar que los hijos están mejor si su madre está en casa y no tiene trabajo.
En cambio, las personas adultas (de entre 36 a 45 años), con nivel de estudios medio (preparatoria, bachillerato, carreras técnicas o más) y los que cuentan con ingresos familiares medios (de más de $6,000) tienden a considerar que los hijos están igual de bien si su madre trabaja.
Hablando de una de las partes más espinosas de este tema, en términos de salarios, las mujeres en México ganan entre 4% y 12% menos que los hombres. Para tener un acercamiento a esta cara del problema, en Defoe les preguntamos:
El género masculino y las personas que cuentan con ingresos familiares de $1,501 a $6,000 tienden a estar muy o algo de acuerdo con la frase: “En general es mejor para un matrimonio si el esposo gana más dinero que su esposa”.
Por su parte, las mujeres y las personas con ingresos familiares de más de $6,000 tienden a estar muy o algo en desacuerdo con la frase: “En general es mejor para un matrimonio si el esposo gana más dinero que su esposa”.
Y ustedes, ¿qué piensan? Esperamos sus comentarios en @defoemx y en Defoe, expertson social reporting.