Tonto, muerto, bastardo e inservible

blogeditor · 5 de abril de 2013

Tonto, muerto, bastardo e inservible

Lo que quiso decir Juan José MillásTonto, muerto, bastardo e inservible

Juan José Millás

Editorial Alfaguara

Madrid, 1995

pp.241

 

En la cuarta de forros se propone: “Un alto ejecutivo se queda en paro y decide rehacer su vida al margen de todo lo que lo rodea, contando con su imaginación como su única aliada. A partir de ahí, y desde el mayor de los sarcasmos, nuestro personaje vivirá como una aventura  fantástica cualquier hecho cotidiano. Crea el protagonista un mundo propio, pero con símbolos y gestos universales. Unas veces siendo él mismo, otras haciéndose pasar por otro, otro que actúa con la insolencia y el respaldo de la locura más cruda” y añade que esta obra “es un apasionante juego de encuentros y desencuentros con el amor, la soledad, el sexo, la amistad, la vida y la muerte, en definitiva” y que más que una novela “es también una crítica a nuestra sociedad, hilvanada en un lenguaje lúcido y brillante. Genial”.

Como mucha de la literatura que se hace hoy en español la obra pone un especial cuidado en el estilo y el lenguaje, para que ambos hablen por sí solos. Son parte de la obra. Pienso que hay una clara intención de que el lenguaje sea uno de los personajes centrales y si no que el central. Mi impresión es que el tema resulta marginal en la búsqueda de las posibilidades del estilo, de la forma de la lengua. Hay apuntes críticos a la realidad española y también un original juego en el tránsito permanente entre la realidad y el mundo que se ha creado por parte del personaje. El que éste sea un desempleado, fenómeno preocupante en España, no es un accidente. Han pasado 18 años de que apareció por primera vez la novela y el problema del desempleo, la condición que vive el “ejecutivo” de la misma, alcanza ahora a más del 20 por ciento de la población española.