The greatest place to work

Lady Mossad · 11 de enero de 2012

The greatest place to work

Viendo el video del #GentlemandelasLomas, me quedé reflexionando sobre cuáles son las condiciones ideales para trabajar, las condiciones de trato justo y respetuoso, la reciprocidad en responsabilidades, obligaciones y derechos que cada trabajador y cada contratante tiene una vez que se cierra un contrato -tácito o escrito- para engendrar una nueva relación laboral. Y la cantidad de omisiones que por necesidad o ignoracia cometemos al entablar estas relaciones.

Entonces se me vino a la mente algo que recordé haber leído en medio de mi muy animado festejo de año nuevo; el estatus de una querida amiga que decía exactamente así:

 

Ishalaa Ishalita:

“Hola a todos y todas: El día de ayer fui víctima de una injusticia en la empresa TELVISTA. Les cuento: esta empresa realiza pruebas de VIH como requisito laboral, si las personas dan positivo no se les da la oportunidad de trabajar, debido a esto yo interpuse un queja ante CONAPRED (Consejo Nacional para la Prevención de la Discriminación); yo no vivo con VIH pero como activista de los derechos humanos no podía dejar que personas que sí viven con esta enfermedad se les pisoteen sus derechos. Todo había seguido su curso cual debe según CONAPRED; después, hace unas semanas se me dio una capacitación sobre la manera en la que se deben de pagar las horas extras a los empleados y lo único que recibí fue una instrucción para robarles el dinero que les corresponde; ésto me llegó al colmo y no estuve de acuerdo, solicité audiencia con el licenciado de Telvista y se me dieron dos diferentes citas las cuales me cancelaron sin previo aviso, el día de ayer 30 de Dic. se me dio de baja con una justificación muy barata. […] Agradezco de antemano el apoyo que pueda recibir para combatir este tipo de injusticias en este país “del no pasa nada” solo insultos de los ricos a la prole. Yo una hija de la prole y no me dejo de nadie. Beso y feliz año para todos.”

 

Conozco a Ishalaá hace algunos meses, sé que es una persona muy interesada por lograr que se respeten los derechos humanos y la no discriminación de todos y todas, supe de la intervención ante CONAPRED desde que la inició el verano pasado y me pareció muy injusto su cese del empleo, aunque ya se veía venir. Aquí les narro un poco la historia detrás de este estatus facebookero:

Ishalaá es una chica trans que para tener un cargo como supervisora, obviamente vestía su identidad masculina. Es importante aclarar ésto porque como chica trans está en constante contacto con el estigma de que asuman que por pertenecer a la diversidad sexual, también es común vivir con VIH. Y sólo bajo su identidad masculina es que pudo lograr el cargo como supervisor dentro de la empresa Telvista.

El asunto inició cuando a una chica heterosexual bajo su cargo se le dio la oportunidad de transferirse a otro departamento dentro de la misma empresa, para lo cual la empresa le solicitó darse de baja y la sometieron a todo el proceso de contratación inicial, entre otras cosas, a una serie de pruebas médicas que jamás se les dijo que eran exámenes de VIH, diabetes, embarazo, antidoping, tuberculosis, hepatitis c, entre otras tantas. Para todos estos casos, la empresa les dice a los postulantes que son para conocer su tipo sanguíneo y llevar un control médico en caso de emergencia.

Sucede que según los exámenes hechos por Telvista la chica dio positivo en VIH. Es entonces que de la manera más grosera e insensible, le dieron el resultado diciéndole que no la podían contratar para el nuevo puesto porque dio positivo en VIH, que si acaso, la podían recontratar en el puesto que tenía y que fuera a revisarse; estamos hablando de una chica de alrededor de 20 años; pero desgraciadamente antes de que Telvista le notifique a ella el resultado, la gerente de recursos humanos ya había corrido la voz por toda la empresa que la chica había dado positivo; no estamos hablando de una empresa pequeña, es una empresa binacional de miles de trabajadores, un call center de los más importantes del país, o como ellos mismos se promocionan: fueron ganadores del premio a uno de los mejores lugares para trabajar.

Como se podrán imaginar, la chica regresó a trabajar con todas las miradas encima, lástima, condescendencia o rechazo. Mi amiga Ishalaá que era su superior inmediata, la llevó primero a que le practicaran unos segundos análisis en un laboratorio privado, donde el resultado fue negativo y posteriormente la llevó a levantar una queja ante CONAPRED por discriminación de parte de Telvista; pero ya sabemos cómo funciona CONAPRED, no tienen respuesta concreta sólo que el asunto está “en proceso”. Y con Derechos Humanos pues… no es de su competencia.

Igual daba, el daño moral ya estaba hecho; la chica era bajo la vista de sus compañeros “la que es cero-positiva, la sidosa, la peste”; estigma aunque luego haya sido comprobadamente falso quedará en la memoria de mucha gente y puedo casi asegurar que siendo éste pueblo chico, infierno grande, la duda sembrada por el error de la empresa la va a seguir por mucho tiempo.

Luego de todo esto, la misma Ishalaá solicitó que las pruebas que se le habían hecho a ella en diciembre de 2005 le fueran devueltas, lo cual le fue negado por “políticas de la empresa”. Esto quiere decir que los empleados no sólo son obligados a someterse a una serie de exámenes médicos, cubrir su costo (que es de 300 pesos por cada vez por cada contratación), sino que además no tienen derecho a conocer o solicitar los resultados, aunque sea el mismo empleado-paciente quien los haya pagado.

Las presiones sobre Ishalaá empiezaron a hacerse patentes, era reprendida por cualquier razón y sancionada con horarios más cortos por tonterías para orillarla a renunciar; hace un mes y medio apróximadamente, como parte de su trabajo, Ishalaá recibió una capacitación sobre la forma de contabilización y pago de horas extras, que al final me mostró (porque tiene pruebas), son un terrible robo en despoblado al personal, por cada hora extra trabajada un día, es descontada del horario al siguiente para no exceder las 40 por semana, así que al final no se gana nada extra.

Para Ishalaá eso fue la gota que derramó el vaso, demandó hablar con el abogado de la empresa, la gerente de recursos humanos la trató muy déspota diciéndole que la empresa estaba incluso premiada por ser uno de los mejores lugares para trabajar, que si acaso pretendía que con sus acciones “mucha gente se viera afectada” al perder la empresa las campañas de servicio a clientes que lleva de otras compañías norteamericanas, etc.

Ella no se dejó, insistió en hablar con el abogado de la empresa, que la plantó dos veces cancelándole las citas sin previo aviso, hasta que finalmente fue despedida el último día del año sin recibir pago ni siquiera de su catorcena corriente, fondo de ahorros, ni oferta de lidiquidación, nada… ¿El pretexto? Que se demoraba mucho en sus horarios de comida, siendo que otros compañeros supervisores tardan las horas fuera para volver a sus puestos, a ella le llevaban un control por minutos.

Así es como responden las “mejores empresas para trabajar del país”, pisoteando, humillando a sus empleados y aprovechándose de su necesidad. Es entonces como en una mala metáfora del empleado del valet parking, muchos agachan la cabeza y se dejan golpear, se dejan insultar tragándose la dignidad con tal de seguir llevando el pan a su casa. Dejan que les roben el fruto de su trabajo, les demanden lo que no les corresponde cubrir, les hagan pasar por exámenes médicos indignantes y encima los vuelvan objetos desechables como si fueran una peste.

Ahora el asunto de Ishalaá se va para la única instancia a donde por derecho se puede ir: a conciliación y arbirtraje laboral, por haber sido despedida sin previa negociación y sin pago de ningún honorario ni por los días ya laborados. Ese fue su bonito abrazo de año nuevo.

Desgraciadamente no hay ninguna otra instancia en el Estado de Baja California donde se pueda dirigir para buscar que se castigue el atropello vivido por la chica a quien se le dio un resultado equivocado de VIH y al final también optó por renunciar por presiones dentro de Telvista.

Este tipo de empresas que realizan pruebas ilegales de enfermedades de transmisión sexual y demás, no tienen ningún tipo de sanción real por hacerlo, si acaso en algunos estados existe alguna sanción dentro del Código Penal contra la discriminación, como en el caso del DF, pero son los menos donde se contempla, pero sobretodo donde se cumple. Esta práctica es común, tan común como que se ha vuelto invisibile para muchos de los que ahora estamos buscando un empleo y decimos a todos los requisitos “sí” con tal de lograr esa manera honrada de ganar un sueldo.

Así que en uno está el agachar la cabeza y dejarse gritar y golpear hasta que el prepotente se canse o levantarse y ponerlo en su lugar. No les voy a decir a quién pertenece “la mejor empresa para trabajar”, pero se dice que también todo México es territorio de él.

Tardes pero mis mejores deseos para el año que empieza…