Terapia contra la homosexualidad

blogeditor · 13 de febrero de 2020

Terapia contra la homosexualidad

La película Corazón borrado (Estados Unidos, 2018), la segunda del director Joel Edgerton, se basa en hechos de la vida real.

El guion, obra del director, se basa en las memorias escritas por Garrard Conley (Boy Erased: A Memoir of Identity, Faith and Family, 2017).

En ellas narra su experiencia de “conversión sexual” que, ya avanzado el siglo XXI, siguen siendo legales en 36 estados de la Unión Americana y que, por desgracia, también se practica en México.

La película cuenta la historia de Conley (Lucas Hedges), hijo de un pastor bautista (Russell Crowe), que lo envía a un centro para que se “cure de la homosexualidad”.

Conley, creado en un ambiente cultural muy conservador, asume, en su desconcierto y para complacer a sus padres, entrar a la terapia en el centro Amor en acción.

La experiencia de Conley en ese lugar es terrible, como lo es para todos los que están ahí. Los métodos son brutales y aberrantes.

Su director Victor Sykes (el propio Edgerton) se apoya en Michael (David Joseph Craig), su asistente, y en el vigilante Brandon (Flea, bajista de Red Hot Chilli Peppers).

El centro, que es mixto, se propone “convertir” a las y los “desviados” en “verdaderas” mujeres y hombres. La tortura de la terapia los devolverá a la “normalidad”.

Conley, desde el centro, llama a su madre (Nicole Kidman) para que lo saque de lo que está viviendo. Ella, a pesar de su formación, apoya la decisión de su hijo.

Él sobre su experiencia escribe un libro que lee su madre y pide que lo mismo haga su padre, que se niega a hacerlo.

La película es una denuncia, lo es también el libro de Conley, sobre las terapias de “conversión o reorientación sexual” todavía legales en Estados Unidos.

Estos centros, con apoyo, sobre todo, de iglesias evangélicas, siguen considerando a las y los homosexuales como “enfermos” que se pueden “curar”.

La historia, que está bien contada, da cuenta de los condicionamientos culturales de la familia de Conley, para entender la realidad de la homosexualidad, que es la de millones de otras familias en Estados Unidos y el mundo.

Y también la valentía y la fuerza de personas como Conley que decide, desde muy joven, asumir su propia condición sexual y dar cuenta de lo terrible y aberrante de los centros de “reconversión sexual”.

Es una película que deben de ver, entre otros, pastores y sacerdotes, también políticos conservadores, que por ignorancia y presos de su ideología se niegan a reconocer el hecho, sin más, de la homosexualidad.

Corazón borrado

Título original: Boy erased

Producción: Estados Unidos, 2018

Dirección: Joel Edgerton

Guion: Joel Edgerton con base en el libro

Fotografía: Eduard Grau

Música: Danny Bensi y Saunder Jurriaans

Actuación: Lucas Hedges, Nicole Kidman, Russel Crowe, Joel Edgerton, Troye Siva, Flea, Cherry Jones, Xavier Dolan, Emily Hinler, Jesse LaTourette, David Josep Craig, Théodore Pellrin, Britton Sear, Joe Alwyn y Madely Cline.

@RubenAguilar