blogeditor · 7 de abril de 2022
En días recientes el mundo artístico se vio conmocionado por la repentina muerte de Taylor Hawkins, baterista de la banda de rock Foo Fighters, horas antes de su presentación en el Festival Estéreo Picnic en Bogotá, Colombia.
La noticia generó bastante revuelo debido a que el músico, de tan solo 50 años, fue hallado sin signos vitales en su habitación de hotel por una aparente sobredosis que, según los reportes toxicológicos preliminares, asocian a diez narcóticos incluyendo opioides, benzodiazepinas, antidepresivos tricíclicos y THC, uno de los cannabinoides de la mariguana. Es importante no asumir, sino esperar los resultados finales para tener conclusiones.
El papel que han jugado los medios de comunicación en casos como este (y también de raperos como Mac Miller o Lil Peep) son reprochables debido a que, sin contar con toda la información forense disponible, se abocan a replicar formas de estigmatización y discriminación hacia las personas usuarias de drogas.
El desafortunado caso de Hawkins no es más que una fotografía del panorama completo que representa la crisis de suministro inseguro en los Estados Unidos, que ha cobrado la vida de más de 100,000 personas por sobredosis solamente en los últimos 12 meses. Esto significa una muerte cada cinco minutos.
Varios factores pueden jugar un papel determinante para que una persona presente síntomas de dependencia, como lo pueden ser: vivencias críticas en edades tempranas, condición psicológica al momento de experimentar, el estado de ánimo o inclusive el propio metabolismo. De modo que sustancias como la mariguana o la cocaína pueden estar presentes en el organismo inclusive semanas posteriores al uso.
Es por ello que campañas mediáticas como la que ha expuesto el tema en estos días, lejos de generar una narrativa de distanciamiento hacia el consumo problemático, exacerban los prejuicios imperantes sobre las personas que presentan dependencia fisiológica hacia ellas.
Gran parte de estas muertes pueden prevenirse compartiendo y socializando evidencia científica objetiva y sin estigmas para despertar empatía, además de propiciar espacios de acompañamiento entre pares y especialistas y sobre todo, promover la regulación legal de las sustancias y el suministro seguro. Al mismo tiempo de velar por una atención médica de calidad -de instituciones públicas y privadas- que garantice el bienestar y seguridad de los pacientes.
Instituto RIA, junto con ReverdeSer Colectivo y otras organizaciones, hemos realizado diferentes programas como “Apoye No Castigue” y #PrevensiónSinDiscriminación, acciones orientadas a crear comunidad para la reducción de riesgos y daños vinculados a la dependencia. Con esto se demuestra que es posible cambiar la narrativa que utilizamos frente a las drogas y que la información basada en evidencia (sin tabúes ni prejuicios) es más atractiva al momento de abordar estos temas.
* Joaquín Torres (@JoaquinTorres1O) es estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública por la IBERO CDMX. Actualmente colabora en Instituto RIA en las áreas de investigación, incidencia y comunicación.