Redacción Animal Político · 25 de agosto de 2025
Tancítaro, el municipio aguacatero de 30 mil habitantes que sufrió una de las violencias más atroces del país (del 2006 al 2013 tuvo cerca de 3 mil asesinatos, desaparecidos y secuestros), hoy es reconocido en la primera convocatoria de buenas prácticas de seguridad ciudadana en México por parte de la Universidad Iberoamericana.
“Mi nombre es Juan, estuve 12 años en la adicción, viví dos internamientos, estuve en una casa de medio camino y hoy soy parte del equipo que dirige un centro residencial. Mañana se cumple uno de mis sueños, me gradúo de mi preparatoria para después iniciar la carrera de trabajo social”, dijo el joven que pasó a recibir el reconocimiento en la Universidad.
Este concurso tuvo tres categorías: 1) proyectos, 2) prácticas promisorias e 3) iniciativas con evidencia de impacto y/o resultado. El Sistema de Cuidado Comunitario para la Niñez, Adolescencia y Juventud en Tancítaro, Michoacán, obtuvo el primer lugar en iniciativas con evidencia, una propuesta que ha inspirado a diversos grupos articulados en torno al Diálogo Nacional por la Paz.
Se trata de una iniciativa que surgió a partir de la presencia del CIAS POR LA PAZ A. C. en el municipio de Tancítaro, en el periodo 2015-2020, que identificó las secuelas que dejó la ola de violencia en este municipio y donde el incremento de las adicciones, la depresión, los duelos no resueltos y las ideas suicidas llevaron a la creación de la Comunidad Terapéutica 16 de noviembre.
A partir del año 2022, con la presencia de la Fundación Justicia y Amor IAP, se empezó a construir, junto con actores locales, lo que hoy se conoce como el Sistema de Cuidado Comunitario para la Niñez, Adolescencia y Juventud, que consiste en procesos preventivos, ambulatorios, residenciales y de reinserción para atender problemas de salud mental.
El proceso preventivo se llama Proyecto VIVA, que fortalece factores protectores para la juventud mediante el deporte y círculos restaurativos para los papás y las mamás. Esto se hace en escuelas, iglesias, canchas y/o centros comunitarios. La primera atención a los problemas de salud mental se hace por medio de una figura llamada orientador familiar, y cuando se requiere una atención mayor se pasa a los centros ambulatorios.
Las personas que necesitan procesos de internamientos más especializados pasan a la Comunidad Terapéutica, donde reciben tratamientos de 6 meses para desintoxicarse y generar procesos de sanación personal, familiar y comunitaria. Esta comunidad lleva el nombre de “16 de noviembre” en referencia a la fecha en que el pueblo empezó a liberarse del yugo de la delincuencia organizada.
Finalmente, el sistema ofrece casas de medio camino donde se integra a los jóvenes que salen de los centros residenciales para acompañarlos en su proceso de reinserción laboral, escolar, familiar y comunitaria. Así se les prepara para regresar a sus lugares de origen y continuar su vida con mejores herramientas para afrontar los riesgos que tienen en su entorno.
Una virtud de este trabajo realizado en el municipio de Tancítaro es la articulación de las diferentes instituciones del municipio: parroquias, policía, instituto de la mujer, DIF, deportes, escuelas, etc. El pueblo de Tancítaro apuesta a conservar la seguridad desde la organización comunitaria, la unión de sus instituciones y la atención a sus jóvenes para liberarlos de las adicciones.
“Este premio no es solo para una institución, es para una comunidad entera que decidió construir seguridad con otras formas: con respeto, con escucha y con cuidado”, concluyó Juan en su discurso ante un auditorio lleno de organizaciones sociales, expertos y académicos.
Tancítaro es el caso de una comunidad que decide hacerse cargo del cuidado de su territorio y, en especial, de sus jóvenes. Ahí se trabaja, se atiende a la familia, se reúne en asamblea, se organiza la fiesta y se cuidan las barricadas. Este municipio de Michoacán nos recuerda que hoy tener paz es salir del yo hacia el nosotros.
* Jorge Atilano González Candia, SJ es director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz.