Tancítaro: 10 años de paz en un México violento

Redacción Animal Político · 14 de noviembre de 2023

Sesenta casetas de vigilancia ciudadana coordinadas con la policía municipal, cuatro antenas donde se conectan 2,000 radios distribuidos en un territorio de 717.65 kilómetros cuadrados, una celebración anual para animar el sentido de unidad del pueblo y no alinearse con algún grupo delictivo han sido las claves de éxito del municipio de Tancítaro que este 16 de noviembre cumplirá diez años de haber alcanzado la paz.

El municipio de Tancítaro fue de los municipios más afectados por la incursión de los zetas en el estado de Michoacán; su estrategia era secuestrar para adueñarse de las huertas de aguacate. Se calcula que del 2006 al 2013 se cometieron alrededor de 3,000 asesinatos y desapariciones en un territorio de 30 mil personas. Esas son las heridas que están detrás de la paz mantenida ya durante diez años.

Cada familia tiene al menos una historia de un familiar o un amigo que sufrió la violencia. Fue tanta sangre derramada que les hizo replantear su estilo de vida individualista y recuperar el sentido de comunidad y el sacrificio siempre necesario para el bien común. Hacer memoria de los caídos es la clave para fortalecer hoy los valores y conservar la organización comunitaria, porque sus pobladores no quieren regresar a la violencia que les robó parte de sus vidas.

¿Qué hizo el pueblo de Tancítaro para librarse de las alianzas criminales?

1) Construir una red territorial. Se conformaron casetas de vigilancia para recuperar el control del territorio, al inicio con costales y posteriormente con piedra. Cada caseta tiene una imagen religiosa, que refleja su sistema de valores y ese llamado a cuidar la vida. La principal arma de este pueblo es la organización.

2) Formar una nueva policía. Se destituyó a la policía municipal para conformar una nueva seguridad con el filtro de la comunidad, fue así como se constituyó el Cuerpo de Seguridad Pública de Tancítaro: Policías que al inicio fueron entrenados para la reacción, pero conforme avanzó el tiempo, comprendieron que la clave estaba en la proximidad para trabajar de manera coordinada con la comunidad.

3) Instalar un sistema de comunicación. Se conformó un sistema que conectara a las comunidades y las familias a través de radios para mantenerse informados y responder de manera conjunta ante cualquier amenaza. Una comunicación que conecta a la ciudadanía con sus policías, en una coordinación permanente donde definen estrategias para atender los riesgos.

4) Crear instancias de coordinación estratégica. Una acción clave fue conformar instancias de análisis y coordinación a través de consejos diversos, donde la participación de las autoridades es fundamental. Esto ha permitido articular a las instituciones y construir respuestas pertinentes. Estos consejos también han servido para dirimir conflictos. La clave del éxito de las autodefensas de Tancítaro fue su institucionalización.

5) Finalmente, hacer memoria de las razones para vivir organizados. Como quinta acción tenemos la celebración anual del 16 de noviembre como el “día de la comunidad”, recordando que la paz en Tancítaro ha sido posible por la organización comunitaria, donde todos tienen un papel importante: las autoridades civiles, las iglesias, las escuelas, los empresarios, las policías, los jefes de tenencia, etc. La dimensión festiva y lúdica también es fundamental para conservar la paz. Ahí se agradece el desvelo y el esfuerzo por cuidar el territorio.

Hoy Tancítaro nos recuerda que es posible la paz y que para lograrlo se necesita de la participación de todos. Los gobiernos están rebasados por la violencia y necesitan de la sociedad civil. Sólo una coordinación entre las fuerzas de seguridad y la ciudadanía organizada territorialmente, con un sistema de justicia eficaz, podrá poner los límites a las alianzas criminales. Felicidades al pueblo de Tancítaro y las lecciones que nos entrega para alcanzar las paz.

@jesuitas_mexico