Tan solo un día

blogeditor · 14 de noviembre de 2012

Tan solo un día

‘- Magco, ¿ya viste el sobgue del cagtego?

– Ya mividita.

– Ya vino a tocag paga pedig su “pgopina”.

– ¿Ya va a ser doce de noviembre de nuez?

Yap. Pego la mega vegdad, me choca teneg que estag dando pgopina paga todo, paga que te guecojan la basuga, paga que te entgueguen las cagtas, paga que te dejen estacionag en la calle, paga que te den el papel en el baño y te puedas secag las manos cuando puede agagaglo uno mismo…

-¿Qué es agagag?

-No te hagas menso.

-Bueno, es que como que no te entendí.

-¿Pog qué tenemos que pagagpog algo que ya pagamos con nuestgos impuestos o que debeguía de seggatis?

– Buena pregunta.

Y en verdad, es una pregunta que algunos nos hemos hecho por mucho tiempo. ¿Cómo es que si queremos que el camión de la basura se lleve nuestros desechos debemos darle una propinita? ¿Por qué debemos darle para sus chescos a los deredere que “cuidan” los coches, quienes previamente se adueñaron de un pedazo de la calle poniendo una cubeta, un ladrillo, una caja? ¿Por qué cada año debemos darle su propina al cartero so pena de no hacerlo no llegarán nuestras cartas o paquetes?

Es interesante ver que en México la famosísima “propina pa los chescos” es algo que se ha hecho parte del ideario colectivo, es decir, que ya lo tenemos metidote en la cabeza y creemos que es nuestro deber, inclusive nuestra obligación, caerse con una lana para que recibamos un servicio por el que ya pagamos. En el caso de los funcionarios públicos, como los que recogen la basura, entregan cartas, hacen un trámite en cualquier ventanilla de una oficina de gobierno, para que el poli te deje ir después de que te “sugiere” que se puede arreglar esto como “caballeros” al mismo tiempo que extiende su viejísima copia del reglamento de tránsito para que deposites ahí la “colaboración”, todo esto puede considerarse un acto descarado de corrupción.

Pero obvio, para que pueda existir un funcionario corrupto tiene que ver alguien que lo corrompa y, en la mayoría de los casos, somos los ciudadanos quienes participamos en ello. ¿Cuántas veces le hemos caído pa los chescos con el de la basura, darle la propina al cartero, darle una “corta” al poli para que te la perdone y te deje ir? Por desgracia, nadie podríamos levantar la mano. Todos hemos sido parte de una u otra manera de la corrupción.

Ahora bien, si este acto de solicitar una coperacha viene de alguien que se adueña de un cacho de la calle y te dice que le debes de caer con una lana para que no le pase nada a tu coche, entonces, eso podría ser extorsión. Justo ahí es cuando las autoridades deberían de participar, no para coludirse con estos personajes (que pasa en la mayoría de los casos), sino para evitar que suceda. Recuerdo muy bien que Ana Laura Magaloni escribió una vez que la existencia de los viene-viene o dere-dere contribuye a reducir la incidencia de robo de coches y auto partes en las zonas donde operan y que de alguna manera ayudan a que la autoridad pueda hacer mejor su chamba manteniendo a raya. Al respecto, tengo sentimientos encontradísimos. Por un lado, podría aplaudir que se reduzca el robo de coches y autopartes, pero no por la presencia de estos sujetos extorsionadores y por las autoridades solapadoras y corruptas, sino por el trabajo eficaz de la policía.

El ejemplo clarísimo es la Condesa. Si llegas por la noche a buscar lugar en la zona cero de restaurantes, bares y cafés y tienes la suerte de encontrarte algún lugar libre, se te acerca de inmediato una persona y te pide no sólo una coperacha cualquiera, te fija una tarifa específica que puede oscilar entre los 20 y los 40 pesos, eso sí, tiempo libre. Las grúas sólo se llevan los coches que no dejaron con los valet parkings que estén mal estacionados, los demás, ya sabemos que hay arreglo.

¿Cuál es la solución? ¿Qué pasaría si un día todos, absolutamente todos decidiéramos que ya no le vamos a caer con una lana a los polis, a los viene-viene, a los de la basura? ¿Qué pasaría si un día cualquiera, tan sólo un día, todos, incluidos funcionarios y ciudadanos cumpliéramos la ley? ¿Necesitaríamos reformas estructurales y comisiones anticorrupción?