blogeditor · 25 de agosto de 2014
Por: Regina Tamés (@reginatames)
En el litigo de casos a favor de personas cuyos derechos humanos han sido violados, en los últimos años GIRE ha buscado la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para tratar de encontrar un aliado en la búsqueda de justicia, la cual requiere de reparaciones integrales, incluyendo medidas de no repetición. Sin embargo, nos hemos topado con pared; con una CNDH que más bien funciona como obstáculo y no como aliada de las víctimas.
Para muestra un botón. En el caso de Susana, quien murió en el Hospital de la Mujer de San Cristóbal de las Casas (puedes sumarte a nuestra petición de justicia aquí) hemos decidido exponer el caminito de piedras que nos ha puesto la CNDH.
1. La víctima no es central en el caso
2. Contenido mediocre
La CNDH tiene la oportunidad de ir desarrollando criterios respecto a los diversos temas sobre los que se pronuncia. Las recomendaciones son la herramienta para lograrlo. Sin embargo, sus análisis, así como las recomendaciones dejan mucho que desear, sobre todo después de la reforma al artículo 1o constitucional, a partir del cual podría aprovechar para difundir tratados internacionales, parámetros y jurisprudencia internacional e incorporar el principio pro persona.
Por ejemplo, a nivel internacional en el caso de Alyne contra Brasil existe un fallo por el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Comité CEDAW). Este es el primer caso de muerte materna analizado y fallado a nivel internacional y la CNDH decide ignorarlo cuando podría usarse como referencia para lograr el estándar más alto en derechos humanos. El análisis que se hace sobre la múltiple discriminación que sufrió Alyne por ser afrodescendiente y pobre podría aplicarse perfectamente al caso de Susana por ser una mujer indígena pobre.
La CNDH en el caso de Susana no consideró la petición del viudo de garantizar a sus hijos educación y salud de manera gratuita hasta que cumplan la mayoría de edad, con lo que ignoró las peticiones que las propias víctimas señalaron como necesarias para sentirse resarcidos ante las violaciones ocurridas.
3. Falta de publicidad sobre el seguimiento y cumplimiento
Hasta ahora, desde GIRE hemos logrado conocer el seguimiento y cumplimiento de las recomendaciones solamente acudiendo a las oficinas de la CNDH, a pesar de que hemos solicitado nos informen periódicamente o a las víctimas. En el caso de Irma (mujer mazateca que parió en el jardín de un hospital), nos ha sido más fácil tener acceso a esta información vía el gobierno de Oaxaca que a través de la CNDH. Para poder estar al tanto de los avances al caso de Susana, consultaremos semanalmente el expediente.
4. Algunas otras (no menos importantes)
Que se haga justicia para Susana es lo más importante y no debemos perdernos en debates políticos. Pero es verdad que si tuviéramos una CNDH que estuviera con las víctimas, el trabajo de organizaciones como GIRE, sería menos necesario. No olviden recordar estos puntos a las y los Senadores ahora que venga la votación para la reelección del presidente de la Comisión. Sabemos que en la CNDH trabaja gente comprometida, eso no lo cuestionamos. Con lo que no estamos de acuerdo es con la dirección política que se ha decidido dar a la institución.
* Regina Tamés es directora de GIRE.