SOS: Más allá de la vaquita marina

Redacción Animal Político · 21 de septiembre de 2019

SOS: Más allá de la vaquita marina

La vaquita marina, cetáceo endémico del Alto Golfo de California, está en peligro de extinción; quedan pocos ejemplares, es una especie elusiva que complica los esfuerzos por salvarla. La vaquita es la protagonista de Mar de Sombras, película que está desde este fin de semana en carteleras después de haber recorrido festivales y ser aplaudida por la crítica y la audiencia.

Si bien la vaquita es la protagonista, es, al mismo tiempo, un personaje tangencial. El documental exhibe con toda su crudeza las redes de corrupción, la impunidad, el descaro, el cinismo y la incompetencia que hemos visto en tantos otros ámbitos. 2017 fue un año crítico para la vaquita marina, ese año perdió más de 60% de su población, al ser víctima colateral en la pesca de la totoaba.

La vejiga natatoria, o el buche de este pez es considerada en los mercados asiáticos, China en particular, un bien preciado por sus supuestos poderes curativos. El fenómeno no es reciente. Desde 1975 se declaró la veda de esa especie porque cargamentos enormes del buche de totoaba eran mandados a China de forma ilegal. Para pescar la totoaba, los pescadores tiran redes que suelen recoger en la noche, en las que quedan atrapadas muchas más especies. Buscando totoaba matan todo lo que esté a su paso, incluyendo tortugas, mantarrayas y vaquitas marinas. Están arrasando con el Mar de Cortés. El “acuario del mundo” como lo describía Jacques Cousteau está en peligro.

La película nos presenta a Sea Shepherd, una organización de origen canadiense para la protección de los océanos. La tripulación del barco va buscando redes de pesca ilegales para retirarlas salvando lo que sea posible. El piloto de drones irlandés, Jack Hutton, es un personaje fundamental en este esfuerzo. Trabajan incansablemente arriesgando su vida. Poco a poco en Mar de Sombras descubrimos que para salvar a la vaquita marina no será suficiente protegerla. Es un problema mucho más complejo.

El documental dirigido por Richard Ladkani nos muestra las caras del problema. Pescadores que tienen que trasladarse cientos de kilómetros para poder acatar la prohibición de pescar y pescadores que están dispuestos a todo para vender buche de totoaba. Autoridades que quieren hacer su trabajo y autoridades coludidas en las redes de corrupción. Hay escenas, no diré más, que hacen que uno quiera gritar desde su asiento de desesperación frente la incompetencia y la pasividad.

Quizás estemos perdiendo la capacidad de sorprendernos. Nos hemos acostumbrado a ver escenas terribles en los medios, a leer de un escándalo tras otro. Pero de repente aparecen casos que nos mueven y que nos hacen recuperar cierta capacidad de ver hasta dónde hemos llegado en la destrucción. La vaquita marina es uno de ellos. Nos muestra, como en un espejo, una cara del país en el que no nos vemos nada bien. Como bien dice Carlos Loret de Mola en una frase al inicio de la película: es una vergüenza. Aunque él lo dice con más énfasis.

* Valeria Moy es directora general de @MexicoComoVamos.