Jorge Hill · 12 de enero de 2019
Todo un clásico japonés, la sopa de miso está hecha con la pasta del mismo nombre, producida con semillas de soya, sal de mar y fermentada con el hongo koji.
Podríamos decir que la sopa de miso es parecida a nuestro caldo de pollo, es una de esas comidas suaves y confortables que se antojan en los días lluviosos o cuando estás enfermo.
Es muy común verla tanto en restaurantes como en la comida casera gracias a que es muy fácil de hacer y su sabor saladito es todo un ícono.
Para preparar esta delicia se necesita conseguir pasta de miso y lo puedes hacer en casi todas las tiendas o súpers orientales, busca en la sección de refrigerados y ahí estará seguramente.
INGREDIENTES (2 porciones):
4 tazas de dashi o caldo claro de pescado (puedes comprar polvo de dashi ya preparado y mezclarlo con agua caliente)
1 paquete de tofu cortado en cubos
4 cucharadas de pasta de miso
2 cebollas de verdeo picadas finamente (si no encuentras, puedes usar cambray)
PREPARACIÓN:
Pon el dashi a hervir y baja la llama a fuego bajo. Añade la pasta de miso y revuelve hasta que se incorpore al caldo y se deshaga completamente. Añade los cubos de tofu con cuidado para que no se rompan. Añade la cebolla de verdeo, retira del fuego y listo ¡facilísimo! ¿no?
Si todo salió bien, al final debería quedarte algo así: