Songo le dió a Borondongo…

blogeditor · 25 de abril de 2012

Songo le dió a Borondongo…

Borondongo le dió a Bernabé
Bernabé le pegó a Fuchilanga, le echó a Burundanga
Les hinchan los pies

¡Monina!

Estos días, uno no puede más que recordar ‘Burundanga’, la célebre pieza interpretada infinidad de veces por Celia Cruz, quien aquí canta con la Sonora Matancera.

Y no nos referimos al ámbito electoral, donde también los candidatos empiezan a darse hasta con los utensilios de cocina.

La lectura del artículo escrito por el Pulitzer David Barstow sobre los criminales excesos y coimas de Wal-mart en México, debería llamar a reflexión y un compromiso por parte del gobierno de México con la legalidad.

Pero vivimos en la Ínsula Universal, donde no existen relaciones causales que podrían justificar una acción como ésta. Antes bien, no hay ninguna prisa para investigar a Wal-mart México.

Donde siempre habrá coyotes VIP como Luis Téllez, echando porras a Wal-mart México

Desde cierta perspectiva, el texto de Barstow revive la tradición de la picaresca en la vida real que nos ha tocado vivir en el país, en donde nuestra dejadez, apatía y/o complicidad es manifiesta.

Más bien, parece como si los delirios pictóricos del Bosco, hubieran anidado más de dos mil veces a todo lo largo del país. Con múltiples ejemplos autóctonos e internacionales.

Orquesta con Música o Muzak destemplada, en los Templos.Hangares del comercio y la política de tierra chamuscada del Coloso de Arkansas.

Pesadilla escatológica del consumidor compulsivo y sus enablers, con empleados que son verdaderos rehenes de salarios de hambre y un Estado que privilegia los empleos mal pagados por sobre cualquier otra consideración.

 

Abandonen la Esperanza, comprador@s sin crédito

 

El Código Ético de Walmart que sólo se cumple (a medias) en los Estados Unidos, no aplica para nada en México donde la corrupción para los voraces dueños y ejecutivos en Bentonville, Arkansas –y sus facilitadores en todos los niveles de gobierno- es todo un Way of Life.

Pocos medios locales han cubierto la nota, y lo han hecho con demasiada discreción y comedimiento.

 

 

Monty Burns no es una invención de Los Simpson. Para H. Lee Scott y Mike Duke, dos de los principales brahmines de la seudo Iglesia Impoluta de Wal-Mart (fundada por Sam Walton, hace medio siglo) la investigación de las coimas emprendida por su filial en México era ‘demasiado agresiva’. No había que hacer olas, pues podría haberse ahogado su Gallina Mexicana de los Huevos de Platino, o cash cow por excelencia. El único objetivo era seguir entregando buenos números: iincrementar las ganancias exponencialmente: La transparencia o apego a sus pretendidos valores éticos son prescindibles, y como es costumbre no son prioridad. Además, así funciona la ‘cultura corporativa’ mexicana. ‘Es un asunto de México. Amerita una respuesta local

Y entonces se le exigió a los infractores que ‘arreglaran’, ellos mismos, el problema. La investigación fue ‘resuelta’ (todo, siempre entrecomillado) por uno de los principales infractores, quien con Castro-Wright desató la campaña de sobornos. El delincuente que –por supuesto- exoneró a todos y cada uno de los involucrados, se llama José Luis Rodríguez Macedo Rivera. Hasta el viernes pasado, era Abogado General, y responsable de Ética y Gobernanza en Wal-mart México.

Un triunfo más para la impunidad, y el fino arte de la gestoría. Así lo ha dicho Luis Téllez, coyote extraordinaire, tanto dentro como fuera del gobierno. Tuvo que renunciar de SCT después de que se hicieron públicas sus opiniones sobre Carlos Salinas y su sexenio, grabadas subrepticiamente y hechas públicas en los medios. Poquísimo duró su exilio dorado. Ahora despacha como presidente de la Comisión Nacional de la Bolsa de Valores.

 

 

Crime pays. Claro, siempre y cuando uno sea ejecutivo de gobiernos paralelos depredadores como Wal-mart, y se turbocarguen -con ayudaditas– expansiones descomunales de mercado y sometimiento de comercio pequeño. Quien echó a andar la bola de nieve o tsunami, es Eduardo Castro-Wright.

 

Hoy día custodia con su presencia y pragmatismo a toda prueba, el Sanctum Sanctorum en Bentonville, Arkansas.

Una joven madre que robó una lata de leche para su hijo en Monterrey, no tuvo tanta suerte. Fue arrestada por la policía en esa ciudad: El Apartheid legal que justifica no actuar en contra de delincuentes de cuello blanco en México, pero que se ceba en una población inerme que no cuenta con los contactos necesarios para burlar la acción de la Ley de Oro mexicana. Los que lo poseen, la tuercen a su antojo.

 

A Eduardo Solórzano Morales tampoco le parecieron las intromisiones de los investigadores iniciales venidos de los Estados Unidos. Era Direcor de Walmart México durante los años de consolidación y crecimiento desorbitado (que aún continúa). Ya ascendió a la dirección de las tiendas en todo Latinoamérica. La revista Expansión le dedicó su portada, nombrándolo Personaje del Año en 2009. Para él, crisis es sólo una palabra y la manera de afrontarla depende de las herramientas que proporcione cada equipo de trabajo. Palabras que adquieren un cierto dejo de ironía, a raíz del Modus Operandi descrito en el artículo del New York Times.

En Estados Unidos, aunque tarde, se está actuando. Para las autoridades en México, todo es business as usual. Y en el colmo de las discriminaciones, la sociedad civil aún no puede ejercer derechos que en otras naciones se dan por descontados, y que servirían para defendernos ante la abdicación de responsabilidades gubernamentales. Las chimuelas Acciones Colectivas adoptadas por México y recién estrenadas en marzo, fueron redactadas y cabildeadas por las empresas más depredadoras para no utilizarse jamás con este propósito. Instituciones bancarias, oligopolios y monstruosidades comoWal-mart seguirán delinquiendo sin temor alguno. El robo autorizado a gran escala, la corrupción y la mordida son institucionales.

 

 

Joseph Lewis, el investigador que sí hizo su trabajo y dio la voz de alerta en cuanto fue descubriendo la madeja de complicidades y el alcance de los delitos cometidos por el Altos Clero de Wal-mart en México, ya no trabaja en la casa matriz.

 

Tampoco la abogada Maritza Munich: conocedora de los engranes de la corrupción en México y deseosa de que se hiciera justicia en el caso. No hay lugar para los whistleblowers en mastodontes y cash cows como el que nos ocupa.

Y el colofón. Wal-mart desmantela mercado histórico en San Diego, para que ahí se construya el enésimo almacén en su lugar.

En la religión única del consumo obsesivo: desmesurado, y las reglas que existen para ser atropelladas impunemente, la saga de Wal-mart en México se convierte en una versión secular de la Felix Culpa, con tintes weberianos. El Pecado Original, que redimen los estajanovitas del consumo: sin un árbitro que nos defienda  Todo se vale, porque ‘esta es una corporación impecable, y genera muchos empleos’. La Secretaría de Economía no encuentra indicios de involucramiento ‘por parte de autoridades federales’, y se lava las manos. Además, la titular de la PGR ya advirtió que ‘no tiene competencia’ para investigar el caso.

 

No tocar NUNCA a los verdaderos patrones, ni con el pétalo de una investigación

 

Opacidad, ecocidio y destrucción de economías enteras y patrimonios culturales por un puñado de dólares: por los siglos de los siglos. Todo, sancionado por una autoridad que funge apenas como gestora de estos inmensos intereses privados y que da la espalda al bien común y las mejores prácticas internacionales.

 

Bienvenidos a las Nueva Torre de Babel, prefigurada por Bruegel.

 

Ocupados en la construcción de la enésima Megatienda

 

… que acelere la subordinación y desigualdad: para mayor gloria de Wal-mart, emblema de una nueva Ley de Herodes

 

… a la que, por supuesto, no se le hinchan los pies.