Médicos sin Fronteras · 13 de octubre de 2011
Hoy vamos a hablar de por qué debemos interesarnos y ayudar a los somalíes.
Somalia enfrenta una grave crisis humanitaria. Esta crisis es resultado de una sequía excepcional y de un conflicto interno que ha azotado al país durante 20 años.
La gravedad de la crisis se refleja en el desplazamiento masivo de miles de refugiados que huyen del hambre y la violencia todos los días. Los somalíes buscan refugio tanto en las inmediaciones (o en la periferia) de su capital, Mogadiscio, como en los países vecinos de Kenia y Etiopía.
El campo de refugiados de Kenia, en Dadaab, antes de esta crisis ya era considerado el más grande del mundo. Fue construido para albergar a 90,000 personas, hoy contiene a más de 450,000 refugiados. En el lado etíope (región de Liben) los campos también están saturados.
Ecuaciones sencillas, realidades difíciles
Alfonso Verdú, uno de los responsable de MSF en Somalia, Kenia y Etiopía, plantea: “la ecuación que se nos presenta para despejar es relativamente sencilla: no ha llovido, la sequía ha acabado con el ganado y los cultivos, la población se ha quedado sin comida y sin medios de subsistencia. Eso es lo descriptivo”. Pero, continúa Verdú, “aglutinar todas las micro realidades que coexisten en Somalia en un eslógan que combine ‘Cuerno de África’, ‘sequía’ y ‘hambruna’ es cuando menos simplista y, hasta el momento, poco útil para la población somalí”. “Todo apunta a que estamos ante una crisis gravísima, pero una crisis compleja a la que no se puede responder con soluciones simplistas (…) La gran prioridad ahora, dentro de tanto ruido, sigue siendo la misma: que la población somalí acceda a una ayuda de emergencia médico-humanitaria de calidad mientras las soluciones políticas siguen en estado crítico” (Aquí su texto completo).
La Dra. Mónica Rull, también responsable de la actividad de MSF en Somalia, nos cuenta: “En Mogadiscio, vemos niveles de desnutrición muy altos y, en estos momentos hay una peligrosa epidemia de sarampión, lo cual afecta al nivel nutricional sobre todo de los niños más jóvenes y los pone en un mayor riesgo de malnutrición y complicaciones (…) El sistema de salud en Somalia es inexistente. Hay dos hospitales en Mogadiscio para una población de millón y medio de personas, a los que hay que sumar los desplazados internos, más algunas clínicas privadas y poca, muy poca, asistencia humanitaria para la población somalí”.
Hace más de dos décadas que MSF es uno de los principales prestadores de salud en Somalia. Actualmente, proporcionamos asistencia médica gratuita en ocho regiones del sur, mientras continúan los esfuerzos para llegar a más zonas del país, aisladas por el conflicto armado, y con grandes necesidades sanitarias. “La situación nutricional actual es consecuencia de necesidades médicas que previamente ya eran inmensas”, explica Alfonso Verdú.
“Nosotros (MSF) estamos haciendo campañas de vacunación en los campos de desplazados de Mogadiscio y en los centros médicos donde estamos trabajando. Estamos intentando que esas campañas lleguen a cubrir a todos los niños menores de 15 años. También, estamos llevando acabo importantes programas nutricionales, y para la diarrea aguda, campañas de sensibilización y de acceso a agua potable. Pero la verdad que es difícil. No somos capaces de cubrir todas las necesidades pero hacemos todo lo que podemos”, dice Mónica Rull.

Cuestión de vida o muerte
El Dr. Hussein Sheikh Qassim, nos cuenta una historia desde Marere, una de las regiones somalíes que demuestra la importancia de la acción humanitaria en el país y la agradecida respuesta de la población que día a día vuelve a empezar de cero: “Antes de que MSF abriera este hospital en julio de 2003, había poca gente joven en la región: muchísimos morían por culpa de enfermedades prevenibles y tratables. Ahora, las cosas han cambiado a simple vista: si te das un pequeño paseo por la ciudad, puedes ver a muchos jóvenes que están vivos por haber sido tratados o vacunados en el hospital. Tan es así, que aquí la gente llama a los menores de 11 años “la generación MSF”. (Aquí su texto completo).
Actualmente dos médicos mexicanos de MSF están en la zona haciendo su labor. En Mogadiscio, como en el resto de Somalia, es necesario incrementar la respuesta para que la asistencia llegue a una población que sufre una de las peores crisis que se dan en el mundo en la actualidad.

MSF México por Somalia
Esta Campaña MSF México por Somalia tiene como objetivo mantener la actualidad y el interés por la situación del país africano cuya crisis lejos de resolverse, se agudiza cada día.
En el marco de esta campaña, “MSF México por Somalia” esta semana y hasta el 25 de octubre, estaremos organizando acciones urbanas en distintos puntos estratégicos de la ciudad de México, como en calzada de Tlalpan y Chapultepec; y en las arterias de Viaducto, San Jerónimo, Periférico y Monterrey.
También, reforzaremos la comunicación de la campaña con una valla móvil que recorrerá varias colonias de la ciudad: Santa Fe, Polanco, Roma/Condesa, Coyoacán y la avenida Reforma.
Además, tendremos presencia en radio, a través de cinco emisoras del Grupo Radio Centro. Y apoyo en distintas plataformas electrónicas/digitales, como en el portal amigo de MSF, Animal Político.
La semana que viene estaremos difundiendo nuestro mensaje en la ciudad de Guadalajara, en el marco de los XVI Juegos Panamericanos 2011.
Te invitamos a leer nuestro dossier MSF México por Somalia.
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