Sobre trans masculinidades y su capacidad de gestar

Elidet Soto · 25 de junio de 2024

Sobre trans masculinidades y su capacidad de gestar

La capacidad de gestar es una marca de género, un elemento que da identidad a lo femenino y a lo masculino; a través de ella se mantiene un orden binario en las sociedades. Las personas trans masculinas con capacidad de gestar transgreden ese orden, reconfiguran el género binario. Es prioridad seguir visibilizando a estas identidades y sus derechos reproductivos, porque todas y todes tienen derecho al aborto; y porque debemos luchar contra los discursos de odio en junio y todos los meses del año. 

Gestar es el trabajo reproductivo que por naturaleza biológica se ha asignado a las mujeres, como marca de género ha funcionado para designar que solo ellas tienen esta capacidad, los hombres no; solo las mujeres pueden realizar este trabajo, los hombres no. Pero existen otras identidades disidentes del género que también pueden gestar al tener útero y vágina, como las trans masculinidades.

Platiqué con Río para conocer de viva voz qué significa ser una persona trans masculina. Para él implica: “Cuestionar la masculinidad, que esta no solo le pertenece a los hombres cis heterosexuales; hay muchos tipos de masculinidades. Nos cuestionamos entre amigues si esta trans masculinidad es otro tipo de feminidad. Este sistema no da oportunidad o cabida a que las disidencias existan, cualquier cosa que se salga de la norma va a enfrentar a ese sistema. Uno tiene que pelear por caber. No queremos cuadrar en esta idea binaria de hombre-mujer-coito me reproduzco y muero.

Las trans masculinidades fueron socializadas como mujeres desde su nacimiento y poseen órganos sexuales categorizados como femeninos; y su existencia transgrede a la sociedad al no identificarse como mujeres. Pero también rompen con la marca de género sobre la capacidad de gestar, ya que pueden embarazarse y tienen derecho al aborto.  

Para estas personas su autopercepción es masculina y no necesariamente expresan su identidad de género desde esa zona. Es decir, no necesitan lucir “como hombres”. Su expresión de género puede ser masculina, algunas veces femenina, andrógina o una mezcla. Río me compartió, desde su perspectiva, si existe un código visual específico para las trans masculinidades:

“Hay muchas formas de trans, de nombrarte trans masculino. Hay personas que han transitado por un tiempo y que han tomado hormonas. Cuerpos con vulva que transicionan y después de un rato dicen ‘no’ y dejan de tomar la testosterona, pero están encantades de tener bigote, pelos y vulva; y de tener sexo vaginalmente. El mismo espectro trans es super grande. No hay una sola forma de ser trans masculino, hay muchas formas de habitar eso. Puedes hormonarte o no; querer pelo o no; querer ser un super vato o no. Yo me reconozco más como un marica, una marica en el cuerpo de una lesbiana. Si analizamos eso, no soy ni mujer ni hombre, soy una quimera”. 

La sociedad a través de la marca de género sobre la capacidad de gestar da por hecho que ningúna persona con expresión de género masculina se puede embarazar. Río me explicó sobre los riesgos que viven identidades como él:

Yo antes pensaba que como ya no menstruaba, ya no podía embarazarme. Pero me explicaron, en la Unidad de Salud Integral para Personas Trans, que mi ciclo ovulatorio sigue. Si llegase a tener sexo penetrativo y hubiese una descarga de semen, sí puedo quedar embarazado”. Los hombres trans y personas no binaries con capacidad de gestar viven una sexualidad diversa y puedan disfrutar del sexo con personas con pene.

Las personas disidentes del género viven en su día a día diferentes expresiones de violencia: sexual, ginecológica y obstétrica. La violencia sexual y las violaciones son una realidad para las mujeres en México, pero también lo son para otras identidades, como lo cuenta Río:

“Aunque esté lleno de testosterona soy población vulnerable. Si el mundo ve que tienes vagina puedes sufrir una violación. Ya sea como parte de una terapia de conversión, o simplemente porque el vecino se enojó porque eres trans y te violó. O por un montón de cosas. Por ejemplo, a mí, que no se me termina de leer como un hombre, es super fácil que sea una persona vulnerable a una violación o un abuso sexual”.

La violencia de género que viven estás identidades también se ejerce al interior del feminismo, ya que feministas anti derechos respaldan estos discursos odiantes. Para Río, estos provienen de “un prejuicio a las masculinidades. Y entiendo por qué. Porque está esa masculinidad hegemónica. Hay muchos feminicidios a causa de esa masculinidad. A las TERFs se les olvida que nuestras cuerpas no fueron socializadas como hombres. Me educaron como una niña. A ellas se les olvida que sufrí las violencias que una mujer y una niña sufren. Yo tambien viví violencia sexual, tambián abusaron de mí por tener vulva. Viví acoso de todo tipo. Se les olvida que nosotres tenemos una historia, se les olvida venir a preguntar cómo son nuestras transiciones”. 

Para GIRE es importante posicionar discursos que den información y logren visibilizar los derechos reproductivos de las trans masculinidades y otras identidades como personas no binaries y agénero con capacidad de gestar. Porque como dice Río: “Hay personas trans que sí quieren ser papás, saben que su cuerpo puede hacerlo y están dispuestos a hacerlo. Mujeres, personas no binaries, trans masculinas y hasta intersexuales, todos los cuerpos que tenemos la capacidad de gestar tenemos también derecho a elegir abortar o no. Básicamente, tenemos derecho a elegir sobre nuestros cuerpos”. Por ello, para nuestra organización es fundamental abrir el diálogo de esta temática todo el año, no solo un mes, construyendo narrativas en redes sociales.