Sobre las víctimas colaterales de la violencia contra la mujer

Dulce Ramos · 26 de noviembre de 2013

Sobre las víctimas colaterales de la violencia contra la mujer
Foto:  Naturalpetworld.com http://www.naturalpetworld.com/the-progression-of-womens-shelters/
Foto: Naturalpetworld.com http://www.naturalpetworld.com/the-progression-of-womens-shelters/

25 de noviembre es un día que ojalá algún día podamos olvidar: Día Mundial para la erradicación de la violencia contra la mujer. Lamentable hecho que tengamos que hablar año con año sobre una realidad que debería paralizarnos de tan sólo mencionarla: la violencia cotidiana hacia las mujeres. ONU Mujer nos da cuenta de cifras que resulta difícil escuchar sin sentir un hueco en el estómago.

  • 35% de las mujeres en el mundo han vivido violencia física o sexual. En algunos países esta cifra llega hasta 70%.
  • 64 millones de niñas en el mundo son niñas casadas.
  • 140 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido mutilación genital femenina.

De la mano de la violencia que viven las niñas y las mujeres, camina la violencia contra los animales, tema que es considerado por muchas personas como un asunto “irrelevante”, preocupación exclusiva de los y las activistas y que para los tomadores de decisiones resulta innecesario incluir en el fenómeno general de la violencia.

Afortunadamente, hay expertos que están desarrollando estudios que reportan la estrecha relación que existe entre la violencia intrafamiliar y la violencia hacia los animales. En Estados Unidos se han desarrollado en los últimos años refugios para animales provenientes de familias en las que se vive violencia intrafamiliar. ¿Por qué? Por una simple y llana razón: las personas que viven violencia muchas veces no se atreven a salir de los hogares violentos debido a que si lo hacen, saben que sus mascotas serán víctimas de la violencia del agresor y no tienen posibilidad de llevar a sus animales con ellas y ellos. En algunos lugares se busca crear refugios que acepten a las víctimas con sus mascotas y en otros se reciben específicamente mascotas provenientes de estos “hogares”.

[contextly_sidebar id=”109acb2b471a9b0d0436524ee54aa445″]Para muchas mujeres “el irse” no es una opción tan sencilla cuando sus seres queridos, incluidos los miembros no humanos de su familia, están en riesgo. La Coalición Nacional contra la Violencia Familiar estadounidense indica que 50% de las mujeres en refugios tuvieron que dejar a sus mascotas con la persona que las golpeaba y 71% señaló que sus agresores había matado, maltratado, torturado  o amenazado con lastimarlas. Dos tercios de las víctimas no buscan apoyo por temor a lo que le pueda suceder a sus animalitos. Cada año mueren en Estados Unidos más de un millón de mascotas que han sido asesinadas por los agresores de sus dueñas… quienes a su vez han sido víctimas de violencia física o sexual.

En México, estas cifras son inexistentes. No encuentro otra razón para este descuido que la visión que tenemos sobre la violencia contra la mujer en nuestra sociedad. Hasta hace unos años no era considerada un tema de salud pública y era un tema “tabú”.  “La ropa sucia se lava en casa”, decían (y siguen diciendo) las buenas conciencias…. Y si golpean a las señoras y niñas, “es que algo habrán hecho”. De ahí a considerar que los animales forman parte de la familia, o simplemente son seres que merecen respeto y tienen el derecho a no ser ultrajados ni maltratados, hay un salto mental y cultural inmenso, inconcebible para mucha gente hoy en día.

Los animales son instrumentalizados (una vez más) como una herramienta para ejercer violencia hacia las mujeres. “Si no haces lo que quiero, tu perro, tu gato…. la va a pagar”.

No entraré aquí a los estudios ampliamente difundidos en los que se indica que un común denominador de los asesinos seriales es que en todos existen antecedentes de abuso, tortura y maltrato hacia los animales.

Quienes están involucrados en la defensa de las mujeres violentadas, de los animales y en contra la violencia en general saben que la línea que divide el maltrato hacia un ser vivo no humano del maltrato hacia un ser humano… es mínima. Por ello me parece lamentable que las autoridades, en las familias, en las escuelas, en las comunidades, en los medios de comunicación, no se enseñe el respeto hacia los animales ni se hable de la relación que existe entre el maltrato hacia ellos y el maltrato hacia las mujeres.

Los niños que desde pequeños ven a los “mayores” patear o maltratar a los perros y gatos –por mencionar dos ejemplos comunes-  y después observan como su madre o su hermana, o ellos mismos son golpeados, asumen que ésa es la manera normal de relacionarse con los “otros y otras”.  Que jóvenes torturen a un animal, suban el hecho a YouTube y no pase nada…. es una verdadera tragedia.  Hoy suben la imagen de un perro torturado por ellos, ¿y si mañana deciden subir el video de la manera en que torturan a un niño o niña? O si simplemente lo hacen sin hacerlo público… En 88% de las familias  en donde se ha presentado abuso en contra de los niños ha habido violencia contra los animales….

Si queremos construir un mundo de respeto y sin violencia es necesario incluir a todos aquellos y aquellas que son víctimas, humanos y no humanos. Mientras se siga ignorando a las víctimas colaterales de la violencia hacia las mujeres (como si no fuera suficiente con la violencia que ya viven), el problema seguirá sin resolverse y las fechas emblemáticas, conferencias, acuerdos, tratados, convenios, leyes y discursos no dejarán de ser eso… palabras vacías incapaces de construir realidades nuevas para quienes necesitan saber que la paz y NO la violencia son alternativas reales de vida.

¿Conoces casos de este tipo?

Algunos links de interés:

Para los y las interesadas, aquí dejo el link de un ejemplo de refugio en Florida: Domestic Violence Pet Heaven.

Datos sobre violencia intrafamiliar y abuso hacia los animales.

Artículos diversos sobre mujeres golpeadas y sus mascotas.

Can understanding violence against animals can help us understand violence against women?

Violencia doméstica y crueldad hacia los animales