Sobre la experiencia colombiana

alejandrohopeeditor · 20 de septiembre de 2012

Sobre la experiencia colombiana

El presidente electo Enrique Peña Nieto estuvo de visita en Bogotá esta semana y señaló que “la experiencia y el trabajo desarrollado por Colombia será un referente que nutra y alimente la política y las acciones que emprendamos para estos altos fines: el de la paz y el de la seguridad en nuestro país.” Esa afirmación es muy interesante, aunque imprecisa. La experiencia colombiana en materia de seguridad incluye, entre otros elementos:

  1. Un presupuesto de seguridad y defensa que equivale a más de 3% del PIB.
  2. Asistencia militar y económica masiva de Estados Unidos, la cual suma aproximadamente siete mil millones de dólares desde 2000 y se ha complementado con la presencia de personal militar estadounidense en territorio colombiano.
  3. Una negociación pública y abierta del gobierno colombiano con grupos criminales dedicados al narcotráfico, el secuestro y la extorsión, la cual se saldó con la desmovilización de esas organizaciones a cambio de una serie de beneficios jurídicos para sus integrantes.
  4. Una Fiscalía General de la Nación (el equivalente de la PGR), con plena autonomía administrativa y presupuestal, cuyo titular no puede ser removido por el Presidente.
  5. El nombramiento de civiles como ministros de Defensa (incluyendo al actual Presidente, Juan Manuel Santos).
  6. La ubicación administrativa de la Policía Nacional en el Ministerio de Defensa
  7. Una política muy agresiva de erradicación de cultivos ilícitos, incluyendo campañas sostenidas de fumigación aérea.
  8. Legislación absolutamente draconiana en materia de extinción de dominio, la cual no exige para su aplicación demostrar el origen ilícito de un bien.

Cuando el presidente electo habla de la experiencia colombiana, ¿se refiere a algunos de esos componentes? ¿Cuáles nutrirían y alimentarían su política de seguridad? Mentes curiosas quieren saber.